domingo, 15 de abril de 2018

15 de abril de 2018. III Domingo de Pascua

Hch 3, 13-15. 17-19. Matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos
Sal 4. Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro
1 Jn 2, 1-5a. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados y también por los del mundo entero
Lc 24, 35-48. Así está escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día



Estaba escrito que el Mesías tenía que padecer, siendo así víctima de propiciación por nuestros pecados y por los del mundo entero. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos (cf. Ev., primera y segunda lecturas). Esta es la razón de nuestro ser cristianos, miembros de la Iglesia: existimos para evangelizar, una vez convertidos de nuestros pecados. También es la fuente de nuestra alegría y esperanza de participar un día del gozo de la resurrección (cf. oración sobre las ofrendas y oración después de la comunión). Y desde que resucitó, Cristo se nos revela a través de los signos: el partir el pan, la eucaristía; las llagas de sus manos y sus pies, nuestros hermanos más pobres y necesitados.

domingo, 8 de abril de 2018

Devaluar la Cruz



Pascua de Resurrección no vuelve, cada año, para olvidar la Cruz, sino para colocarla más alta y en su verdadero sitio. Muchos piensan que, superado el luto del viernes y sábado santos, ahora lo que toca es volver a los vicios nuestros de cada día. Algunos no abandonan la jarana, vivida en jornada continua, sin que la Cruz haya influido para nada en lo que san Pablo llamaba “paso de conversión”, “muerte a la esclavitud del pecado para resucitar con Cristo”, ya que Pascua significa esto: “paso de la muerte a la vida”.
 
Es muy típico de esta época nuestra (facilona, superficial) potenciar la escenografía externa, el teatro en la calle, el puro sentimiento (según lo que toque en cada momento), sin que nada cambie en los creyentes. Por eso los que manejan los mangos de las corrupciones no temen a las festividades religiosas (mucho menos, a las de Semana Santa); son todas ellas una buena oportunidad para que el turismo siga en danza, y así continuar en lo que estamos: haciendo caja. Entendemos, por tanto, el aviso de san Pablo: “Hermanos, no vaciéis de significado la Cruz de Cristo” (cf 1 Cor 1, 17).
Vaciar la Cruz, ¿qué significa para san Pablo?
 
Devaluarla.
 
Hay dos maneras, hoy, de devaluar la cruz:
 
Una, espiritualizarla falsamente; de tal manera que se procure olvidar “lo que ocurrió en aquel tiempo”, en el que un Justo murió, cuando unos poderes políticos y religiosos se aliaron para matarlo: o sea, “des-historizar” la cruz, adornarla con muchas flores y quitar al Crucificado. Sería como desactivar la “peligrosidad de la Cruz” que denuncia el mal que se hace contra las personas honestas y buenas, con las que el Señor se solidariza siempre.
 
Y existe otro camino para minimizar la Cruz: quedarnos en una simple lectura sociológica y política de los acontecimientos. Es decir, “des-teologizar” la cruz, privarla del sentido teológico que ella tiene, y colocarla al margen del plan de Dios. Hoy, algunos se sienten felices admirando a Jesús de Nazaret, pero despojando el misterio de Cristo de verdades trascendentes como “redención”, “liberación del pecado”, “inauguración con la Pascua de un mundo nuevo”, “resurrección de los muertos”, etc.
 
Por tanto, recordar hoy al Crucificado, narrar su historia entre nosotros equivaldría, según el alemán Jürgen Moltmann, a recordar y narrar a los que mueren injustamente y a los que matan despiadadamente; pero también equivaldría a celebrar el generoso don que Dios ha hecho a la humanidad en la entrega de su Hijo, para que por él encontremos salvación y vida...
 
Así que, ¡ojo!, que hay muchas maneras de echarle agua al vino de la Pascua. San Pablo nos avisó, cuando nos dijo que sin la Cruz hay rebajas en todo. Pero a nadie le extraña esto, ¿saben por qué?
Porque hemos abaratado la fe y hemos aguado el buen vino del evangelio. Seguir a Cristo siempre merece la pena; pero, hoy, muchos prefieren un Cristo sin Cruz.
 
Un cristianismo sin Cruz es un cristianismo sin nervio que no aguanta dos embestidas, porque con un empujón ya se cae. Como los árboles viejos en días de tormentas.
 
La Cruz es nuestro distintivo. Pero los cristianos nos enredamos enseguida en la malla de lo cómodo y facilón. Mientras tanto, San Pablo sigue levantando la voz: “A alto precio habéis sido redimidos” (1 Cor 6, 20).
 
¡A precio de cruz! ¡No la devaluéis!

Eduardo de la Hera Buedo

8 de abril de 2018. II Domingo de Pascua. La Divina Misericordia

Hch 4, 32-35. Un solo corazón y una sola alma
Sal 117. Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia
1 Jn 5, 1-6. Todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo
Jn 20, 19-31. A los ocho días llegó Jesús



El domingo es el día del Señor en el que, desde el principio, la comunidad cristiana se reúne para encontrarse con Cristo resucitado, presente, orando juntos, en su Palabra y en el pan y el vino consagrados. Somos así dichosos porque creemos en Cristo sin haberlo visto. De Él salió la iniciativa, cuando al anochecer del primer día de la semana se apareció a sus discípulos y, luego, otra vez a los ocho días (Ev.). Por la comunión, el Espíritu Santo nos hace crecer en la unidad con Cristo y la Iglesia. La 1 lect. Nos muestra cómo en aquella comunidad primitiva se vivía esa unidad: todos pensaban y sentían lo mismo y compartían sus bienes.

viernes, 6 de abril de 2018

Intenciones del Apostolado de la Oración para abril

General: Para que los responsables del pensamiento y de la gestión de la economía tengan el coraje de refutar una economía de la exclusión y sepan abrir nuevos caminos o rutas.

Por la Evangelización: Por los que son bautizados, los que reciben la Eucaristía por primera vez o la Confirmación; para que sean miembros vivos de la Iglesia y colaboradores activos de su misión.

jueves, 5 de abril de 2018

Equipos de Nuestra Señora

Equipos de Nuestra Señora celebró unas Jornadas de Reflexión dirigidas por el P. dominico Fray Luis Miguel García Palacios, en Villagarcía de Campos.


miércoles, 4 de abril de 2018

Familias Misioneras

Como en años anteriores, la Unidad Pastoral de Guardo recibió un numeroso grupo de 192 miembros Familia Misionera para ayudar a vivir esta Semana Santa.


Mamá, ¿hacia dónde vamos?

- Mamá, ¿hacia dónde vamos?
- Amor, ya te lo he dicho, vamos a un lugar mejor. Ahora, duerme.
Demoledor. Cualquier día de estos... en cualquier punto de las frías aguas del Mediterraneo. Una madre y su hijo que buscaban un futuro, una vida digna. Una esperanza para mañana.

 

Hace unos días me llegó esta viñeta por las redes sociales... y me heló el corazón. Con admirable dulzura se nos presenta un drama absoluto: Una madre que, hasta en el último momento y en la situación más dura, da un poco de esperanza a su hijo.
 
Una imagen profundamente bella que respira AMOR en cada burbuja de oxígeno que sube a la superficie... sin quitar un ápice de DOLOR. Y una imagen que cuestiona muy seriamente nuestra humanidad.
 
Nunca habrá datos exactos. Cuando escribo esto... en tres meses... 463 seres humanos, hermanos nuestros, pueden “contabilizarse” como ahogados o desaparecidos en las aguas mediterráneas. En el 2017 fueron casi 3000. En 2016... 4150.
 
Una tragedia ante la que el Papa Francisco -en su histórica visita a Lampedusa- dejó de lado el discurso preparado para exclamar... VERGÜENZA.
 
Hace tiempo, un periodista preguntaba a una madre que iba a subirse a un barcucho con su hija, huyendo de Turquía tras salir de Siria: “¿No le da miedo arriesgar la vida de su hija en ese barco?”. Y la madre contestó: “Donde arriesgo la vida de mi hija es quedándome en tierra”.

Tenemos que preguntarnos “hacia dónde vamos”. Tenemos que pedir perdón. Tenemos que reaccionar.

Txomin Pérez

martes, 3 de abril de 2018

Vergüenza, arrepentimiento, esperanza

Oración del Papa Francisco en el Via Crucis del Coliseo de Roma



«Señor Jesús, nuestra mirada está dirigida a ti, llena de vergüenza, de arrepentimiento y de esperanza.
 
Ante tu amor supremo, la vergüenza nos impregna por haberte dejado sufrir en soledad nuestros pecados:
 
La vergüenza de haber huido ante la prueba a pesar de haber dicho miles de veces “incluso si todos te abandonan, yo no te abandonaré jamás”.
 
La vergüenza de haber elegido a Barrabás y no a ti, el poder y no a ti, la apariencia y no a ti, el dinero y no a ti, la mundanidad y no la eternidad.
 
La vergüenza por haberte tentado con la boca y con el corazón cada vez que nos hemos encontrado ante una prueba, diciéndote: “si tú eres el Mesías, sálvate y creeremos”.
 
La vergüenza por tantas personas, incluso algunos de tus ministros, que se han dejado engañar por la ambición y por la vana gloria perdiendo su dignidad y su primer amor.
 
La vergüenza porque nuestras generaciones están dejando a los jóvenes un mundo fracturado por las divisiones y por las guerras; un mundo devorado por el egoísmo donde los jóvenes, los pequeños, los enfermos, los ancianos son marginados.
 

lunes, 2 de abril de 2018

De las Homilías de nuestro Obispo en la Semana Santa

(Pueden leerlas íntegras en www.diocesispalencia.org)



Del Jueves Santo

Tenemos que amar la Eucaristía, el gran invento del amor de Dios. Tenemos que vivirla en profundidad. En ella Dios nos reúne, nos habla como a amigos e hijos en la Liturgia de la Palabra; nosotros hablamos con él orando. Damos gracias, hacemos memorial de su entrega, de su carne entregada por nosotros y su sangre derramada por todos; lo hacemos en comunión de fe y amor con toda la iglesia, con la iglesia peregrina, presidida por el Papa Francisco, y de la que forman parte Santa María, la Virgen, San José, los santos y los difuntos. Y con ellos damos gloria y alabamos al Padre y al Hijo y en el Espíritu Santo, a Dios, al Uno y Trino, el Dios que es amor. De ella comemos, nos alimentamos, vivimos y existimos.
Tenemos que pedir por nuestros sacerdotes, presencia sacramental de Jesucristo, presencia en las vasijas de barro de nuestras personas, pero presencia que contiene el vino del amor, el buen olor de Cristo. Tenemos que pedir por las vocaciones, de manera especial a las vocaciones diaconales y sacerdotales. “Señor, manda, obreros a tu mies, como enviaste a los apóstoles, a San Manuel González, y a tantos otros”. Los necesitamos. ¿Quién si no nos va a hablar de ti, nos va a hacer presente tu Palabra que ilumina, quién nos va a partir del pan de la unidad y la copa de la bendición de tu amor? Escúchanos, Señor.

¡Feliz Pascua, palentinos todos! ¡Santa, florida y fecunda Pascua, cristianos!



+ Mons. Manuel Herrero Fernández, OSA. Obispo de Palencia

«Esta fiesta nos sostiene en medio de las miserias de este mundo: ahora es cuando Dios nos comunica la alegría de la salvación, que irradia esta fiesta, ya que en todas partes nos reúne espiritualmente a todos en una sola asamblea, haciendo que podamos orar y dar gracias todos juntos, como es de ley en esta fiesta» (San Atanasio, obispo, carta pascual 5,1-2).
 
Así se expresa San Atanasio, obispo de Alejandría. ¿Qué fiesta es esta? Es la Pascua del Señor. Es el paso -pascua es paso- de Jesús de la muerte a la vida, de la cruz a la luz, de la pasión a la gloria, de la humillación a la glorificación, de la oscuridad a la luz, del llanto al júbilo, de la tristeza a la alegría. ¡Qué imán tiene esta fiesta que logra la unión de todos los creyentes y la reunión de todos para cantar y gozar con el Aleluya! ¡Cómo canta la Liturgia Romana al Cirio pascual, que representa a Cristo, vencedor de la noche! ¡Con que fuerza la Iglesia da gracias por el agua bautismal que hace renacer a la vida eterna! ¡Con cuánta alegría recibe la comunidad a los nuevos miembros, nacidos del agua y del espíritu! ¡Con cuánta certeza proclama la Palabra la verdad del Crucificado y Resucitado! ¡Con qué energía proclama la Iglesia el Credo, síntesis feliz de nuestra fe en Dios Padre que nos entrega al Hijo para llenarnos de su Espíritu!¡Con qué sencillez el sacramento de la Eucaristía hace presente a Jesucristo, el grano de trigo caído en tierra, muerto, fecundo, hecho pan para el camino, a Jesús, el amigo de la viña, que pisado en el lagar de la pasión nos ha dado el vino mejor que hace de nuestra existencia una fiesta de bodas!
 
Es que esta fiesta proclama y celebra al Dios de la Vida, al Dios del Amor, a Dios, vencedor del mal, del pecado y de la muerte, a Dios creador, redentor y santificador del hombre, al Dios cuya gloria es que el hombre viva, al Dios liberador, a Dios que nos hace Hijos en Cristo, a Dios que nos hace hermanos con Cristo, a Dios que nos diviniza con su espíritu por Cristo.
 
Es que esta fiesta eleva al hombre, llena de esperanza, convierte nuestra historia en historia feliz de salvación, nuestra tierra es trasformada en cielo, nuestras derrotas en victorias, nuestras guerras en paz, nuestra muerte en vida, nuestra mortalidad en inmortalidad, nuestra temporalidad en eternidad, nuestras divisiones en unión armónica y sinfónica, nuestra humillación en sublimación, nuestro pecado en perdón, nuestra miseria en misericordia.
 
Que la fiesta no se agoste, no acabe. Que su luz no se apague; que su alegría no cese. Hemos sido salvados en esperanza porque es verdad que todavía hay sepulcros, losas que oprimen, muerte y muertes, injusticia, insolidaridad, desigualdades, hambre de pan y de transcendencia, odio, rencor, resentimiento, ansias de venganza, violencia, corrupción; pero todo esto puede ser vencido, ya ha sido vencido por el amor de Aquel que lo sufrió con nosotros y por nosotros, pero entregó su vida por amor, un amor total, sin reservas, hasta el final. No estamos condenados: hay salvación, hay remedio, hay salida. Dios no ha fracasado al crear al hombre; el hombre no es una pasión inútil, ni un ser para la muerte, es obra de amor, con corazón de carne, es amado y capacidad y necesidad de amar.

Esta fiesta nos da la clave para la vida, una vida nueva. Es Jesús, el Cristo, el Crucificado y Resucitado, Hijo del Padre e Hijo del Hombre, por ser Hijo de María. Creer en él, esperar en él, amarle a él, amar como él, tener sus sentimientos y actitudes, vivir con él, en él y por él. La clave está en abrirnos a él que viene a nuestro encuentro, encontrarnos con él, conocerle a él, seguirle a él, vivir con él y como él. La clave de nuestra felicidad temporal y eterna está en él. Él está todos los días con nosotros hasta el fin del mundo. Que nada nos separe de él; que él nos conceda su Espíritu para que “permanecer siempre en ti, perseverar en tu amor, vivir de tu vida y ser conducidos por tu mano”.
¡Feliz Pascua, palentinos! ¡Feliz Pascua, hermanos!


domingo, 1 de abril de 2018

Domingo de Resurrección


1 de abril de 2018. Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

Hch 10, 34a. 37-43 Hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos
Sal 117 Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo
Secuencia Ofrezcan los cristianos
Jn 20, 1-9 Él había de resucitar de entre los muertos


En este día Dios nos ha abierto las puertas de la vida por medio del Hijo, vencedor de la muerte, y pedimos ser renovados por el Espíritu Santo para resucitar en el reino de la luz y de la vida (cf. 1.ª orac). Hoy es el día en que actuó el Señor. La piedra que desecharon los arquitectos -Cristo en su pasión- es ahora la piedra angular una vez que ha resucitado (salmo responsorial). Y creemos en este misterio gracias al testimonio de los apóstoles que comieron y bebieron con Él después de su resurrección (1 lect.) y vieron el sepulcro vacío (Ev.). A partir de ahí, una vez que por el bautismo hemos resucitado con Cristo, busquemos los bienes de allá arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios (2 lect.).

jueves, 29 de marzo de 2018

El lavatorio de los pies


Cristo lava los pies a San Pedro. Escultura en bronce dorado. Augusto Dueñas, año 2010. Museo Diocesano de Palencia.

Imitando el gesto que hizo Jesús en el cenáculo de lavar los pies a los apóstoles, en muchas parroquias se realiza el lavatorio de los pies a doce miembros de la comunidad. El rito incluido en la Missa in cena Domini no es obligatorio, pero tiene un significado profundo. La acción realizada por Jesús debe ser imitada por toda la comunidad, por todos los cristianos, sirviendo a los más pobres, y saber darse a los demás como Él se nos dio a todos. Y se hace en la misa de Jueves Santo en la que se conmemora la institución de la Eucaristía, del orden sacerdotal y el mandamiento nuevo del amor fraterno, suprema ley para todos y hacia todos.
 
El origen del rito está en la iglesia primitiva y ya aparece en el misal de San Pio V (1570) y en el Caeremoniale Episcoporum de 1600. El Misal fue reformado por Pío XII, hasta llegar al Misal Romano de San Juan Pablo II (1979), que lo simplifica: por ejemplo, omite el número de doce, permaneciendo la reserva sólo a los hombres por el valor imitativo. El Papa Francisco, mediante Carta Apostólica (20-XII-2014), y Decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (6-I-2015) ya habla de elegidos entre el pueblo de Dios, sean hombres o mujeres.
 
Ya no se habla del valor imitativo del gesto, sino del significado de lo que hizo Jesús con alcance universal: donarse hasta el final para la salvación del género humano. Su caridad abraza a todos y a todos hermana en la práctica de su ejemplo. El ejemplo del Señor va más allá del lavar los pies, para comprender que expresa el servicio del amor tangible por el prójimo.
 
En nuestra Catedral, el rito del lavatorio de los pies era costumbre hacerlo con 12 pobres de la ciudad y posteriormente el Sr. Obispo los invitaba a comer en su palacio. Buen y profundo gesto de servir a Cristo en los más necesitados.
 
Son muy pocas las obras de arte con el tema del lavatorio de los pies en la Diócesis. Encontramos este motivo en las parroquias de Añoza y de Boada, y en el Museo Diocesano que exhibe una escultura en bronce dorado, del autor contemporáneo Augusto Dueñas, regalo de la CEE a D. Ángel Sancho.

Haz Señor que como comunidad cristiana y personalmente sepa imitar tu gesto de entrega total, haciéndote esclavo por nosotros sirviendo a mis hermanos los hombres, como Tú nos serviste a todos.

Jueves Santo


lunes, 26 de marzo de 2018

¿Cómo puedo encontrar a Dios?



[DOCAT 9] A Dios uno se lo encuentra cuando Él se nos manifiesta o, dicho con otras palabras, se nos revela. Ciertamente tenemos por naturaleza una idea de Dios y podemos reconocer mediante la reflexión que hay Dios. Sin embargo, cómo es Dios exactamente, cuáles son sus pensamientos y planes, esto se escapa a nuestra razón. De ahí que Dios tenga que decirnos cómo es Él. No lo hace enviándonos una idea, un libro o un sitema político, sino haciéndose hombre. Dios se ha revelado integra y definitivamente en Jesucristo: Dios se ha hecho hombre para que el hombre comprenda quién es Dios. Jesús es el lenguaje de Dios.
 
En el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia: [36-38]


¿Qué nos muestra Dios de sí cuando nos envía a su Hijo?
 
[YOUCAT 9] En Jesucristo Dios nos muestra toda la profundidad de su amor misericordioso. Por medio de Jesucristo el Dios invisible se hace visible. Se hace hombre como nosotros. Esto nos enseña hasta dónde alcanza el amor de Dios. Lleva toda nuestra carga. Anda con nosotros. Está en nuestro abandono, nuestro dolor, nuestro miedo ante la muerte. Está allí donde no podemos avanzar más, para abrirnos la puerta hacia la Vida.

En el Catecismo de la Iglesia Católica: [65-66, 73]
 

domingo, 25 de marzo de 2018

25 de marzo de 2018. Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

Procesión: Mt 21, 1-10 Bendito el que viene en nombre del Señor
Is 50, 4-7 No escondí el rostro ante ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado
Sal 21 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Flp 2, 6-11 Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó sobre todo 
Mc 14, 1 - 15, 47 Pasión de nuestro Señor Jesucristo


Conmemoramos hoy la sagrada entrada de Jesús en Jerusalén, montado sobre un borrico. Con este acto de humildad, nos muestra así el camino de su rebajamiento que le llevará hasta la muerte, una muerte en la cruz (2 lect.). Así mostró al género humano el ejemplo de una vida sumisa a la voluntad de Dios (cf. 1.ª orac). Se lee hoy la Pasión según san Marcos, cuyo tema central es el de Jesús como Hijo de Dios, el Siervo de Diosmártir, vaticinado por Isaías (cf. 1 lect.), que muere en la cruz. Este sacrificio se actualiza en la eucaristía, en la que hoy pedimos la misericordia que no merecen nuestros pecados.

sábado, 24 de marzo de 2018

La Cruz, sin adornos ni postizos



A los cristianos nos distinguen por la Cruz. Decía Odo Casel, sabio benedictino, que somos “el ejército de la Cruz”. De la Cruz desnuda. “Sin adornos ni postizos”, como le gustaba decir al poeta León Felipe. “Que se vean desnudos los maderos. Desnudos y decididamente rectos”. La Cruz, con mayúscula, en atención al que cuelga de ella.

Antes de que la Cruz fuera trasladada al lábaro triunfante de Constantino, en el siglo IV, los cristianos ya la habían llevado en su cuerpo, al ser, como su Maestro, injustamente maltratados, atropellados y cosidos al bendito madero. Muchos cristianos de entonces (y de ahora) fueron testigos martiriales. Sangre anónima, sin historia ni memoria...

Shiller, el poeta alemán (autor de la letra de la “Oda a la alegría”), decía que la Cruz reúne, en una misma corona, la doble palma: la de la humillación y la de la fuerza. Antes lo había dicho ya san Pablo, cuando distinguía en la Cruz los que ven en ella sabiduría y fuerza de Dios de los que sólo perciben escándalo y necedad.

Goethe decía que el cristianismo encierra el mérito de haber reconocido que hay en el sufrimiento algo divino, al igual que en la pobreza y el escarnio. El escritor lo veía como un avance en la larga historia de los humillados. Ustedes deben saber que, antes de que se levantara la Cruz en el Calvario, los pobres y débiles, los excomulgados y descartados de este mundo, habían sido tachados o descalificados públicamente como “des-graciados” (o sea, no agraciados) y hasta como “malditos de Dios”.

Pero desde Jesucristo para acá, podemos decir que Dios se ha abrazado a la humanidad desvalida. Aunque primero tuvo Dios-Padre que rehabilitar públicamente a su Hijo, levantándolo del sepulcro “al tercer día”.

Desde entonces, Dios está con ellos: con todos los crucificados. Y si Dios está con ellos, nuestro Dios es un Dios que se abraza al misterio del sufrimiento humano. Una religión así -dice Goethe- no puede retroceder: Una vez que apareció, no puede volver a desaparecer, dado que el sufrimiento es patrimonio de la humanidad...

No es fácil aceptar esto del “Dios que sufre”, ya que durante mucho tiempo hemos construido, de la mano de Santo Tomás de Aquino, una impecable teología metafísica de puras esencias aristotélicas. Nos parecía indigno de Dios mezclarlo con el sufrimiento humano. No sé por qué. Dios es Dios, y sin dejar de serlo, se ha hecho, en su Hijo amado, hombre llagado y aplastado por las potencias de este mundo de idólatras. Como decía Unamuno en su Salmo III: “Por gustar, ¡oh, Impasible!, la pena quisiste penar. Te faltaba el dolor que enajena, para más gozar. Probaste el sufrir, y sufriste vil muerte en la cruz. Y al espejo del hombre te viste bajo nueva luz”. Es en este mismo Salmo donde don Miguel nos deja unos versos (al final del mismo) que le sirvieron de epitafio para su tumba de Salamanca: “Méteme, Padre eterno, en tu pecho, misterioso hogar; dormiré allí, pues vengo deshecho del duro bregar”.

Cuesta recuperar la dureza y oscuridad del Viernes Santo. Adorar a un crucificado siempre fue locura original. Algo novedoso, revolucionario y muy duro. Pero muy cristiano. Muy nuestro.

El cristianismo es esto. Una dialéctica o interrelación inseparable entre muerte y vida, cruz y resurrección, fracaso y triunfo. El cristianismo es Pascua. Morir para vivir. Toda una paradoja. El Dios infinito se auto-limita en la Cruz de su Hijo y sufre con él.

Y, unido a él, sufre también con nosotros. Insondable y consolador misterio. Misterio para caer de rodillas ante la Cruz y el Crucificado. Sin decir nada. Sólo, con las manos extendidas, adorando y agradeciendo al feliz Madero. ¡Buena Pascua, 2018!


Eduardo de la Hera


viernes, 23 de marzo de 2018

Encuentro del Voluntariado de Cáritas



El pasado 23 de febrero se celebró en la Casa de la Iglesia de Palencia un Encuentro de Voluntariado de Cáritas, donde estuvieron representadas las Cáritas Parroquiales y Programas de Cáritas Diocesana, que fue presidido por nuestro obispo D. Manuel Herrero.
 
Después del saludo de acogida y la oración, el Sr Obispo comentó el Plan Pastoral Diocesano, una invitación a los cristianos a una nueva etapa evangelizadora marcado por la alegría e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años. A continuación, presentó al nuevo equipo de Cáritas Diocesana formado por Mª Gloria Alonso, Directora, Jesús Díez, Delegado Diocesano y Lucio López, Subdirector y Gloria Pérez, Vocal. Finalizó agradeciendo la labor de Cáritas, su trabajo y entrega, porque la caridad cristiana arranca del amor de Dios, “yo también pertenezco a Cáritas”.
 
Con el título “Breve elogio de las personas voluntarias”, nuestro Delegado Diocesano pronunció una charla donde destacó el compromiso con la pobreza, aprendemos a mirarla y acercarnos a ella con gratitud y humildad, aprendemos a recuperar nuestra espiritualidad y nuestra práctica pedagógica. Finalizó haciendo un brindis por el voluntariado de Cáritas, por ofrecer su cercanía generosa y afectiva a tantas personas, que cerca y lejos de nosotros sufren la pobreza, necesitan que les ayudemos.
 
Seguidamente en un power point titulado: “Tu compromiso mejora el mundo (La tarea del voluntariado de Cáritas)” realizado por el Subdirector de Cáritas, con imágenes y frases de todas las parroquias y programas. Así mismo se vieron imágenes de las campañas de Cáritas durante el año en nuestras calles y plazas.
 
Para analizar lo anteriormente reseñado, todos los asistentes participaron en una dinámica por grupos, donde se reflexionó sobre el compromiso del voluntariado de Cáritas, en los valores que desde nuestro compromiso cristiano aportamos a la comunidad y al mundo en que vivimos.
 
La Directora de Cáritas, nos comunico que el equipo está conociendo la realidad de Cáritas en la diócesis y a las personas que suman fuerzas para llevar adelante la tarea de hacer presente el amor preferencial de Dios a las personas más vulnerables y en situaciones de pobreza. Finalizó con la promesa de visitar las parroquias y sedes de Cáritas de nuestra diócesis.
 
Terminó el encuentro con una oración basada en unas palabras de nuestro Papa Francisco y una canción de gracias a todos los asistentes.
 
Después nos reunimos para compartir un vino español donde se comentó lo positivo del encuentro y el grado de satisfacción de la gran familia de Cáritas.


jueves, 22 de marzo de 2018

La Capilla de San Ildefonso



La capilla bajo la advocación de San Ildefonso de la Catedral de Palencia es de gran interés artístico y cultural. Fue patronato de uno de los personajes más vinculados a la historia de Palencia y su catedral, Alonso Fernández de Madrid, canónigo e intelectual destacado. Tradujo el Enchiridion de Erasmo de Rótterdam, lo que le granjeó algunos problemas entre ciertos sectores del clero, pese a su cuidadosa y equilibrada traducción. Su principal aportación a la historia de la ciudad fue la célebre “Silva Palentina”, donde hace una memoria de la antigüedad y nobleza de la Iglesia y ciudad de Palencia. Describe los prelados que rigieron la Iglesia. Junto a las reseñas correspondientes, se insertan noticias generales y locales dotando al conjunto de gran viveza y agilidad en la lectura. Intentó restaurar los Estudios Generales de Palencia, que habían perdido gran parte de sus profesores e influencia a favor de Salamanca y Valladolid y estableció un nuevo estudio de gramática como acceso a los estudios teológicos.
 
Muy joven obtuvo una canonjía en la catedral palentina, quizás con la edad requerida entonces de 14 años Desde agosto de 1509 ocupó la dignidad por la que se la conoce, Arcediano del Alcor. Menéndez Pelayo dice de él “que era el palentino varón de irreprochables costumbres y en la oratoria sagrada muy aventajado”. Está enterrado en esta capilla figurando en una sencilla lápida la fecha de su muerte el 18 de agosto de 1559.
 
La obra de arte más destacada de la capilla es el retablo renacentista, con la imposición de la casulla a San Ildefonso por parte de la Virgen. Está situado en el muro este, recuadrado por un marco de fábrica que recuerda a la arquitectura, que cobija las portadas de la época, atribuido a Juan de Valmaseda Está formado por relieves labrados con gran calidad y policromados, con matices de Siloé y, aunque lejanos, también de Berruguete. El maestro del retablo ha sido capaz de fundir las más delicadas formas italianizantes con las características de la escuela burgalesa en una síntesis genial y única. Se realizó hacia 1530. Es la obra maestra de Juan de Valmaseda.
 
La zona superior del retablo se remata con un medallón en la que aparece el tema de la Piedad y, sobre ella, un calvario.
 
La capilla, como todas las de este lado de la catedral, tiene su correspondiente sacristía, a la que se accede mediante una puerta renacentista con medallones, dos putti teniendo sendos escudos, y en el centro del tímpano la imagen del Creador.




Preguntémonos por las causas



Con mucha facilidad tendemos a generalizar, a encasillar a la gente en estereotipos (“los gitanos son...”, “los negros son...”, “las mujeres...”, “los políticos...”, etc.). Son atajos que cogemos, conclusiones rápidas y cómodas a las que recurrimos para no tener que hacernos preguntas y pensar.
 
Con las personas que están en prisión tendemos a hacer lo mismo. Metemos a todos en el mismo saco, sin preguntarnos por las causas que están en el origen del problema, sin pensar suficientemente qué causas han empujado a determinada persona a cometer tal o cual delito por el que ahora está en prisión. Las generalizaciones no hacen justicia a la realidad, que siempre es más compleja.
 
Los problemas que vemos en una prisión nos indican qué problemáticas no resueltas hay en la sociedad. No sería exagerado afirmar lo siguiente: Dime qué ves en la prisión y te diré qué sucede en la sociedad porque, por lejos de las ciudades que se construyan las prisiones, estas no dejan de ser una parte de la sociedad en la que terminamos encerrando y aislando a personas y, con ellas, problemas sociales. Veamos algunos de las problemáticas sociales más importante que están influyendo para que algunas personas terminen en prisión.
 
1. En el origen de muchos de los delitos está la droga. El tráfico de droga, casi siempre de pequeñas cantidades; el robo para comprarla, la violencia por deudas, por ajustes de cuentas; la violencia en el entorno familiar y social provocado por la alteración de la conciencia a causa del consumo... etc. Más del 40% de los delitos tienen alguna relación con la droga. Una droga legalizada que suele actuar como desencadenante de delitos violentos es el alcohol.
 
2. Sorprende ver a tantas personas con enfermedad mental en prisión. Más del 50% de las personas privadas de libertad padece alguna patología mental. Muchas de ellas sufren una enfermedad mental severa. Las preguntas son inevitables: ¿Es la prisión el lugar en el que deben estar? ¿Qué es más importante, la persona o el delito? ¿Qué hicimos la sociedad para prevenir y evitar que muchas de estas personas terminaran así? ¿Y el día que salgan en libertad qué, quién se hará cargo? En este momento, las prisiones cumplen tareas de suplencia de los Servicios Sociales. En muchos casos, la respuesta social a la enfermedad mental ha pasado del ámbito de las políticas sanitarias al ámbito de las políticas de seguridad ciudadana.
 
3. La cárcel siempre ha tenido que ver con la exclusión social. La cárcel forma parte del mundo de la exclusión social. Detrás de muchas de las personas que están en prisión hay pobreza económica, pobreza cultural y marginalidad social. Hay personas que nada más nacer ya cuentan con un porcentaje alto de entrar en prisión cuando sean mayores. Barrios periféricos donde conviven la pobreza económica, la desestructuración familiar, la cercanía y cotidianidad de la droga, la ausencia de perspectivas de integración social en la sociedad mayoritaria, etc.
 
Cada día comprobamos cómo los Medios de Comunicación no ayudan a ver la realidad y a preguntarse por las causas sociales que explican esta realidad. Al contrario, en el afán por ganar audiencia, únicamente interesan aquellos casos en los que se han cometido algún terrible delito. Pero la realidad nos dice que la mayoría de las personas que están en prisión no han cometido delitos de especial gravedad por su violencia, delitos que tengan que ver con el terrorismo, el abuso y la agresión sexual y los homicidios.

Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Palencia

miércoles, 21 de marzo de 2018

Apóstoles para los Jóvenes

Dos seminaristas de nuestra Diócesis de Palencia, Álvaro y Daniel, que no viven en el Seminario, pero que viven el Seminario. El curso pasado terminaron su etapa de estudios universitarios en Madrid y de vida en el Seminario, y ahora, en la última etapa de su formación, la de Síntesis y Pastoral, viven en dos pueblos de nuestra Diócesis. En la Unidades Pastorales de Osorno y en las de Santibáñez de la Peña y Velilla del Río Carrión conviven, rezan y trabajan con sus gentes, con sus pueblos, con sus parroquias y con los que serán, el día de mañana, sus hermanos en el presbiterio. Así se inician, de una manera más directa, en el servicio a unas comunidades concretas de nuestra tierra, a unos pueblos, con un presbiterio concreto, unidos a su Obispo.
 
Pero, además, cada mes se reúnen formando Seminario, aunque no sea en el edificio de Cardenal Almaraz. Cada vez lo hacen en un arciprestazgo diferente de nuestra Diócesis, cuando sus sacerdotes se reúnen, para poder compartir, también con ellos, mesa y oración, y conocer de su mano la tarea pastoral que desarrollan. Así juntos rezan, revisan y siguen trabajando en su formación. Empezando por participar en el mundo laboral, conocer la sociología de nuestra provincia y la organización de nuestra Diócesis, continúan recordando lo trabajado y reflexionado durante sus años previos de formación, para poder hacer síntesis, para no dejar en el olvido aquello que ha sido importante en su formación, y para verlo en global con una mirada nueva. Pero es que, además, también participan de los encuentros de seminaristas de la Región del Duero, o de un mes de Ejercicios Espirituales en Manresa, del que hace unos días que han regresado.
 
Así se preparan para ser APÓSTOLES PARA LOS JÓVENES. Ellos son jóvenes y la Iglesia en Palencia confía en ellos.
 
En la Iglesia todos, absolutamente todos, tenemos que ser apóstoles. En el Credo confesamos nuestra fe en un solo Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo dentro de la comunidad llamada Iglesia, una iglesia que, entre otras notas, es apostólica, porque se funda en la fe confesada y transmitida por los apóstoles y porque se sabe enviada al mundo entero para anunciar la misma fe con obras y palabras a todos.
 
¿Qué es ser apóstoles? La palabra apóstol es una palabra griega que significa enviado, poner a parte para llevar a cabo una misión. En el Antiguo Testamento aparecen muchos enviados de Dios. Moisés es enviado de Dios para sacar al pueblo israelita de la esclavitud de Egipto y llevarlo a la tierra de la libertad; David es enviado como rey para pastorear a su pueblo; los profetas con enviados para transmitir al pueblo la Palabra de Dios. Israel es un pueblo que se sabe enviado por el Señor, aunque a veces, como Jonás, huya y le dé la espalda. El gran apóstol de Dios es Jesucristo (cfr. Heb. 3,1); pero en el Nuevo Testamento aparecen muchos más como enviados del Señor, como el Padre lo había enviado a él. Así hablamos de los Doce Apóstoles, de los apóstoles Pablo y Bernabé, etc. A lo largo de la historia hay grandes apóstoles de distintas naciones como San Patricio en Irlanda, San Agustín de Canterbury en Inglaterra, San Bonifacio en Alemania; hablamos de San Juan de Ávila como el apóstol de Andalucía, o Santo Toribio de Mogrovejo, apóstol del Perú, etc.
 
Todos en la Iglesia tenemos que ser apóstoles del Señor: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación” (Mc 16, 15). Para eso nos ha escogido, para estar con él y enviarnos a hacer presente en Reino de Dios, es decir, la justicia, la vida, la verdad, la paz, la misericordia, el perdón y el amor de Dios para con todos. Las condiciones son: dejarse encontrar por el Resucitado y haber quedado seducido por él, convivir, entregarse, conocerle y seguirle a él como uno más del grupo de discípulos, y lanzarse a contagiar a los demás con el mensaje de Jesús.
 
El Concilio Vaticano II nos ha recordado que todos tenemos esa responsabilidad; por nuestro Bautismo todos estamos llamados al apostolado: hombres, mujeres, niños, adolescentes, adultos, mayores, ancianos, solteros, casados y viudos; en todos confía el Señor.
 
Tenemos que serlo en nuestra propia familia, en nuestro pueblo, villa o ciudad, en nuestra Castilla, España, etc., en el campo, fábricas, oficinas, bares, campos de futbol, paseos, mercados, etc. No hace falta desplazarse mucho, si nos quema el amor de Cristo y la situación de nuestros hermanos.
 
Una parcela del Señor que hoy precisa un cuidado especial por parte de la comunidad cristiana son los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional. Tanto importa que el Papa Francisco ha convocado un Sínodo que se celebrará en octubre en Roma para tratar este tema. Es más, ha querido antes oír y escuchar a los mismos jóvenes por medio de consultas vía internet o presencialmente para conectar con sus alegrías y penas, proyectos y esperanzas.
 
Por razones obvias los que mejor pueden ser apóstoles de los jóvenes son los cristianos jóvenes y los sacerdotes jóvenes de edad y, sobre todo de espíritu. Pienso en nuestra Diócesis de Palencia y considero que los necesitamos.
 
Invito a los cristianos jóvenes a dejarse interrogar e interpelar por Cristo y discernir si él los llama a ser apóstoles de los apóstoles como Pedro, Pablo, Juan, Santiago, como los sacerdotes de nuestras parroquias... Responded de corazón, os sentiréis realizados, amigos alegres del Señor como Daniel y Álvaro. Merece la pena. Decídselo a algún sacerdote amigo, al Rector del Seminario, D. Aurelio, o a mí mismo, e iniciemos el proceso de preparación en el Seminario para ser apóstoles de todos, especialmente de los jóvenes.
 
Todos los que formamos la comunidad cristiana tenemos que pedírselo confiadamente al Señor, y, en la medida de nuestras posibilidades, colaborar en la colecta para mantener el Seminario.
 
Que San José, patrono de nuestro Seminario, interceda, juntamente con su esposa, Santa María, para que en nuestro seminario se veamos jóvenes que, como Jesús en Nazaret y en los caminos de Palestina, se preparan para ser apóstoles de los jóvenes.

Vivir respondiendo a la llamada que Dios nos hace.



Hablamos con Álvaro Pinto y Daniel Becerril, con nuestros seminaristas que están viviendo el “año de pastoral”. Sobre la vocación y la vocación al sacerdocio, sobre el reto de ser “Apóstoles para los Jóvenes”.

En vuestra opción por la vocación sacerdotal... ¿tenéis la sensación de que habéis elegido vuestra vocación? ¿O creéis que es Dios quien os ha elegido y habéis respondido?
 
Como todo don, la vocación no parte de uno mismo, no es algo que brota de mí, sino que parte de la iniciativa del Otro. En el caso de la vocación cristiana a la santidad (propia de todo bautizado), la iniciativa tiene su origen en el amor de Dios por cada uno de sus hijos y ante este Amor, que es el único que puede colmar el deseo de felicidad del hombre, no cabe otra respuesta que un SÍ. Así ocurre también en nuestra vocación sacerdotal.
 
Después de un largo tiempo de formación y discernimiento, ahora os encontráis en vuestro año de pastoral. ¿Cómo definirías este tiempo? ¿Es muy diferente el día a día en una parroquia, de lo que se vive en el Seminario?
 
La etapa pastoral está siendo un tiempo de Gracia, que nos está permitiendo disfrutar del día a día en la parroquia, del contacto con las familias, con los ancianos, los niños... está siendo un tiempo para conocer mejor la realidad diocesana y aprender a amarla en la concreción de la vida cotidiana. Una oportunidad de aprender junto a sacerdotes que nos han precedido en la respuesta fiel al Señor, en el servicio al Pueblo de Dios que peregrina en Palencia.
 
El seminario y la vida parroquial, como es lógico, tienen ritmos distintos pero, gracias a Dios, el tiempo de aprendizaje en el Seminario, nos prepara para poder después amar y servir en la parroquia. 
Nos dispone para poder entregarnos mejor a las necesidades de los fieles y abrir el horizonte de sus vidas al encuentro con Jesucristo.
 
El lema del Día del Seminario de este año es: “Apóstoles para los Jóvenes”. ¿Creéis que hoy en día el sacerdote es percibidos como un referente para los jóvenes?
 
A nadie se le escapa que, salvo contadas excepciones, los jóvenes no consideran a los sacerdotes como referente. Nuestro tiempo no se destaca por un especial aprecio o interés por lo que la Iglesia tenga que decir pero, eso no significa que la Iglesia no tenga nada que decir u ofrecer a los jóvenes o al mundo hoy. Es más, me atrevería a decir que la Iglesia tiene la llave para que la vida del hombre sea plena y eso es lo que el sacerdote, como apóstol, tiene que mostrar al mundo: la vida en Cristo.
 
Desde la Delegación Diocesana de Pastoral Vocacional y desde el Seminario se ha elaborado un vídeo sobre las vocaciones. En vuestro caso habéis optado claramente por la vocación sacerdotal, pero... ¿consideráis que es importante que cada uno descubra su vocación dentro de la Iglesia?
 
No es importante, es vital. Como señala el Concilio Vaticano II, todo bautizado está llamado a la santidad pero la respuesta a la llamada particular que Dios hace a cada hombre, abre su vida a la plenitud, a la felicidad. Uno podría empeñarse en vivir de forma contraria al camino que el Señor quiere para él, pero eso no será otra cosa que causa de frustración o de una vida incompleta. El llamado al matrimonio sería infeliz si “se empeñase en ser religioso” y el llamado al sacerdocio sería infeliz si “se empeñase en contraer matrimonio y formar una familia”.
 
Benedicto XVI en la JMJ de Sidney 2018, realizó varias preguntas a los jóvenes allí reunidos... ¿qué responderíais hoy vosotros a “Qué herencia dejaréis a los jóvenes que os sucederán”? Y ¿qué creéis que os distingue o qué debiera distinguiros, a vosotros que habéis optado por la vocación sacerdotal, del resto de jóvenes?
 
No sabemos cuál será la herencia que personalmente podremos dejar a los jóvenes que nos sucedan pero, si sé la herencia que la Iglesia dejará a las generaciones venideras, pues es la misma que nosotros hemos recibido y que, a su vez, recibieron los que nos han precedido, la certeza en la Verdad revelada que es el mismo Cristo. La única herencia capaz de abrir a la plenitud la vida del hombre.
 
Como todo el que vive respondiendo a la llamada que Dios le hace, nosotros hemos de ser testigos de la alegría, de la fe, de la esperanza... del amor de Dios. En la concreción de la respuesta a la vocación sacerdotal, hemos de dejarnos modelar por el Espíritu Santo para poder ser, cauce de la Misericordia de Dios en la vida sacramental.
 
La Diócesis de Palencia, todos nosotros como Iglesia creyente... ¿qué podemos hacer por vosotros, futuros sacerdotes, en esta Jornada del Seminario?
 
En esta jornada y en todas, rezar por nuestra santificación y la de todos los que ya son sacerdotes. ¡Necesitamos sacerdotes santos!
 
También es necesaria la oración por los jóvenes para que sean valientes en la respuesta a la llamada que el Señor les hace ¡Qué no tengan miedo!

lunes, 19 de marzo de 2018

Oración por las Vocaciones

El pasado 16 de febrero se celebró en el Seminario Mayor un encuentro con jóvenes de las parroquias, movimientos y grupos cristianos. Fue una oportunidad de situarse, con calma, ante la pregunta vocacional, y ante la respuesta que van afrontando en su vida al seguimiento de Cristo y ante su compromiso como cristianos en la Iglesia y en el mundo.


Necesitamos formarnos... “desde la vida y para la vida”




En la última quincena del mes de marzo, nuestra Diócesis ha vivido una intensa actividad formativa coincidiendo con la Cuaresma. Estos actos han supuesto también una concreción de las iniciativas a impulsar por el Centro Diocesano de Formación que está dando sus primeros pasos.

Bajo el título de “Charlas en Cuaresma”, el Salón Provincial acogió tres conferencias que nos ayudaron a situar distintas claves de nuestro Plan Pastoral.

El 5 de marzo, D. Rafael Aguirre Monasterio (Catedrático emérito de Sagradas Escrituras en la Facultad de Teología de la U. de Deusto) nos habló de “La interpelación actual del cristianismo de los orígenes”. Al día siguiente, “La cultura del Encuentro”, fue la protagonista desde la ponencia de D. José Luis Cabria Ortega (Decano y profesor de Eclesiología de la Facultad de Teología del Norte de España). Y, para finalizar este ciclo, el miércoles 7 de marzo, D. Gaspar Hernández Peludo (Profesor en la Pontificia de Salamanca y guionista de Mons Dei, Las Edades del Hombre) nos habló de “La montaña, lugar de encuentro con Dios”.

Asimismo, el 17 de marzo, se celebró en el Auditorio Caja España-Duero, la Jornada Diocesana de Formación. Una magnífica oportunidad para conocer de cerca la situación de nuestro mundo y de la Iglesia, y dibujar que perfil de laico que necesitamos en este tiempo.

El encargado de acompañarnos fue D. Pedro José Gómez Serrano (Profesor de Economía Internacional y Desarrollo en la U. Complutense de Madrid, y Profesor del Instituto Superior de Pastoral de Madrid), que habló sobre : “PASIÓN por JESÚS con de SER PUEBLO. Qué Mundo, qué Iglesia, que Laicos”.

domingo, 18 de marzo de 2018

La Hna. Carmen: 75 años de vida entregada

La Hna. Carmen reside en Palencia en el convento de “Las Moradas”, pared por medio del extraordinario Centro Psiquiátrico de San Luis y pared “pegada” con el convento de las Madres Carmelitas Descalzas, continuadoras de la fundación de Santa Teresa.
 
La Hna. Carmen ha cumplido los 94 años y durante 75 ha estado y sigue estando al servicio de la Iglesia, si usamos el pensamiento y lenguaje de su Padre Fundador, el Beato Padre Palau. El día 7 de marzo se han celebrado sus Bodas de Diamante como religiosa-misionera.
 
Ciertamente misionera por nombre y espíritu. Ha estado 17 años en Chile y ha visitado casi todos los países hispanoamericanos. Porque, siendo General de la Congregación, por obligación y por espíritu, recorría todas las Casas y ayudaba, con su enseñanza y ejemplo, a todas las Hermanas.
 
Bodas de Diamante. Misa solemne a las cinco de la tarde con la presencia y presidencia del Sr. Obispo, Monseñor Manuel Herrero, acompañado por otros cuatro sacerdotes. La capilla se llenó a tope, pues acudieron muchas religiosas de otras Comunidades Misioneras Teresianas, de distintas ciudades, y de la Residencia de San José que dirigen las Carmelitas Misioneras Teresianas en Palencia.
 
También asistieron muchos familiares de la Hna Carmen, llegados de Burgos y otros lugares. La Superiora Mª Jesús y la Comunidad acertaron a organizar, con mucho orden y solemnidad, la Ceremonia. Al final invitaron a un sabroso y abundante ágape.
 
El Sr. Obispo elogió la labor de una vida tan larga y misionera de la Hna. Carmen. Animó a todos a tener espíritu de Servicio a la Iglesia, tal y como admirablemente predicaba el Beato Francisco Palau.
Bodas de Diamante. Y a sus 94 años con una lucidez de mente extraordinaria. La Hna. Carmen es la bibliotecaria de la Comunidad y muy aficionada a conocer la historia de la Iglesia y de la Orden del Carmelo. En la Congregación “ha ocupado” todos los cargos y especialmente se ha especializado en la formación de las vocaciones jóvenes. Muy aficionada a la música y cantos religiosos.
 
El ordenador, la máquina de coser y la habilidad de sus manos con las madejas de lana, son el campo que domina a las mil maravillas. En el Colegio de Elche se rifan sus trabajos y el dinero sale para las Misiones. ¡Enhorabuena por tus habilidades y trabajos!

Repite muchas veces aquel lema maravilloso y tan cristiano del Beato Palau: “Vivo y viviré por la Iglesia”.

Germán García Ferreras. Capellán

viernes, 16 de marzo de 2018

Fiesta en el Colegio Sagrado Corazón de Venta de Baños

El pasado 14 de marzo nuestro Obispo se desplazó a Venta de Baños, para participar -en el Colegio-Seminario Sagrado Corazón, de los PP. Reparadores-Dehonianos- en la celebración del 175 Aniversario del nacimiento del P. Dehon, fundador de la Orden de los Sacerdotes del Corazón de Jesús. Tras la Eucaristía, visitó el Colegio y compartió un rato con los alumnos.



Presentación de Mons Dei y Ecclesia Dei



El pasado 9 de marzo, en la Colegiata de San Miguel, de Aguilar de Campoo, se dio un paso importante en el camino que nos lleva a Mons Dei con la presentación oficial de la exposición.
 
En el acto participó nuestro Obispo, que estuvo acompañado por Dña. Josefa García (Consejera de Cultura de la Junta de Castilla y León), Dña. Ángeles Armisén (Presidenta de la Diputación de Palencia), D. Gonzalo Jiménez (Secretario General de Las Edades del Hombre), Dña. María José Ortega (Alcaldesa de Aguilar de Campoo) y D. José Luis Calvo (Comisario de la Exposición).

MONS DEI

Aún no se sabe la fecha concreta de la inauguración -que depende de la agenda de la Casa Real- pero sí conocemos los capítulos en los que se desgranará el mensaje que Mons Dei quiere trasmitir. La exposición constará de siete capítulos.

Los dos primeros se ubicarán en la Iglesia de Santa Cecilia y llevan por título «Levanto mis ojos a los montes» (Sal 121, 1) y «Del Sinaí al Santuario» (Sal 67). El resto se irá desarrollando en la Colegiata de San Miguel y sus títulos son los siguientes: “La nubecilla del Carmelo”; “Cristo, el monte de salvación”; «Una ciudad puesta en lo alto de un monte» (Mt 5, 14); “La subida al monte de perfección”; y el último y conclusivo «Preparará el Señor para todos los pueblos en este monte un festín» (Is 25, 6).
 
En Mons Dei está prevista la presencia de algunos de los más grandes artistas y autores : Gregorio Fernández, Juan de Juni, El Greco, Alonso Cano, Goya, Berruguete, Alejo de Vahía... En lo referido al arte contemporáneo, habrá nombres de la talla de Daniel Quintero, Alfonso Galván, Luciano Díaz Castilla y Luis Feo. No faltarán artistas vinculados a nuestra tierra palentina como Antonio Guzmán Capel, Ursicino Martínez Ursi o Victorio Macho. Y también se realizará un pequeño homenaje al fallecido Venancio Blanco... un nombre presente en Las Edades del Hombre desde su génesis.

ECCLESIA DEI

Pocas realidades son capaces de aunar en la montaña a Dios y a los hombres como lo hacen las iglesias románicas, atrapadas por el tiempo en la montaña palentina. Por este motivo a esta edición de Las Edades del Hombre se le añade un epílogo que lleva por título Ecclesia Dei. Es una invitación a recorrer también el entorno y hallar cobijo entre sus templos románicos.
 
De esta forma, con unos itinerarios que recorren el corazón de la Montaña Palentina, las comarcas de Campoo, la Ojeda... se amplia el interés hacia nuestra tierra, que es la cuenta en España con más representación de arquitectura románica.


miércoles, 14 de marzo de 2018

Líneas en blanco



Hacer un Comunicado no es fácil. Hay que medir las frases... y muchas veces nos alargamos. Por eso llama la atención el que lanzó Unicef la semana pasada. Encabezamiento, firma y una frase seguida de líneas en blanco. Era, más o menos, así:
Informaciones sobre muertes en masa de niños en Ghouta y Damasco. Por Geert Cappelaire, responsable de UNICEF para Oriente Próximo:
 
“Ninguna palabra hará Justicia a los niños asesinados, sus madres, sus padres y sus seres queridos”.












Cómo lo estarán viendo para hacer esto. Un poco más tarde, Geert Cappelaire añadía en Twitter: “Ya no tengo palabras para describir su indignación y el sufrimiento de los niños”. Y Unicef se preguntaba: “¿Todavía tienen palabras aquellos que están infligiendo el sufrimiento para justificar sus actos bárbaros?”
48 horas seguidas de bombardeo. Más de 200 civiles muertos. Muchos de ellos... niños.
A mí ya me da lo mismo quién bombardee a quién. Esto tiene que parar ya.
Pero no me da lo mismo... la vida de gente que sencillamente quiere vivir. No me da lo mismo que sigamos mirando para otro lado. No me da lo mismo que tengamos la conciencia tranquila. Y no me da lo mismo el silencio internacional y el silencio de nuestros gobiernos.
El pasado día 23 el Papa nos pidió que rezáramos por la Paz. Hay que seguir haciéndolo.

Rezando y trabajando por la Paz. Hasta agotarnos.

Txomin Pérez

lunes, 12 de marzo de 2018

San Juan de Dios

El 8 de febrero, nuestro Obispo presidió la Eucaristía en la Fiesta de San Juan de Dios, patrono de los enfermos y de los hospitales, de los bomberos, y fundador de la Orden de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios.


domingo, 11 de marzo de 2018

11 de marzo de 2018 - IV Domingo de Cuaresma «Laetare»

2 Crón 36, 14-16. 19-23. La ira y la misericordia del Señor serán manifestadas en el exilio y en la liberación del pueblo.
Sal 136. Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti.
Ef 2, 4-10. Muertos por los pecados, estáis salvados por pura gracia.
Jn 3, 14-21. Dios envió a su Hijo para que el mundo se salve por él.



Hoy es un domingo de alegría porque se acercan ya las fiestas pascuales. En ellas celebraremos nuestra salvación por pura gracia de Dios, que, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo (2 lect.). La alegría que sintió el pueblo de Israel cuando fue liberado de la cautividad de Babilonia (1 lect.). La alegría de saber el amor que Dios nos tiene, que envió a su Hijo al mundo no para condenarlo, sino para salvarlo. Este don requiere por nuestra parte recibirlo con fe: todo el que cree en Él tendrá la vida eterna, no será condenado. Pero el que no cree en el nombre del Hijo único de Dios, ya está condenado (Ev.).

jueves, 8 de marzo de 2018

¿Cuánta libertad necesita el hombre?

[DOCAT 56] La libertad es un valor fundamental. Ser libre y actuar libremente es un derecho primario del hombre. Solo si decido libremente soy plenamente responsable de mis actos. Solo un hombre libre es capaz de dirigirse a Dios con amor y corresponderle. Solo libremente se puede crear una vida social y personal. Una y otra vez se ve coartada la libertad humana por condiciones de tipo político, social, económico, jurídico e, incluso, cultural. Arrebatarle al hombre su libertad o delimitársela sin causa es una gran injusticia, ya que cuando se hace se está vulnerando su dignidad e impidiendo el desarrollo de su persona.
 
En el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia: [135-137]


¿No consiste precisamente la “libertad” en poder decidirse también por el mal?

[YOUCAT 287] El mal sólo es aparentemente digno de interés y decidirse por el mas sólo hace libre en apariencia. El mal no da la felicidad, sino que nos priva del verdadero bien; nos ata a algo carente de valor y al final destruye nuestra libertad.
 
En el Catecismo de la Iglesia Católica: [1730-1733, 1743-1744]

Diez maneras de amar


martes, 6 de marzo de 2018

La Capilla de San Gregorio



La Capilla de San Gregorio  y sus contenidos han llegado inalterables hasta nuestros días. No ha tenido cambios en su advocación.

Es una de las fundaciones más importantes de la catedral. Fue patronazgo de la familia Arce, emparentada con el obispo Fray Alonso de Burgos. El principal patrono fue el Juan de Arce que asistió al Concilio de Trento, lo que prueba su prestigio cultural y sus garantías para desarrollar una importante labor de mecenazgo. El Arcediano del Alcor, en la Silva Palentina le presenta como “varón de muchas letras divinas y humanas e insigne teólogo”. Su gusto estético se adapta al nuevo estilo renacentista impuesto años anteriores en el retablo mayor de la catedral. Su autor preferido era Juan Ortiz el Viejo I, de formación vigarnista.

En 1528 le concedieron tres sepulturas en la capilla para él y sus descendientes, obligándose a hacer mejoras en la misma. Continuó la labor de enriquecimiento artístico de la capilla. La decoró con pinturas y esculturas, debidas a la mano de diferentes autores, entre los mejores del medio palentino de entonces.

En aquella época predominaba el mecenazgo que se establece a través de la compra de sepulturas o de capillas enteras. Los personajes que las contratan eran dignidades, en menor medida nobles y letrados. Se establecen contratos pormenorizados entre el cabildo y estos personajes. Así, se establecía el número y forma de los enterramientos, en los que se suele evitar los bultos y los arcosolios, lo que es una razón de que existan tan pocos en la catedral.

Hay también la obligación del patrono de poner reja, retablo, decoración y objetos de culto. Y de atender a las capellanías. Por último, el patrono paga una cantidad a la catedral tanto en dinero como en renta perpetua. Según esta modalidad de patronazgo se decoran gran número de capillas de la catedral y de retablos, puesto que la mayor parte de aquellas se encontraban sin decorar al comienzo de este periodo. Por ello fue una contribución decisiva el mecenazgo artístico durante el S. XVI.

Juan de Arce mandó hacer el retablo principal de la capilla, dedicado a San Gregorio, que muestra un cierto paralelismo con el mayor del convento de San Pablo de Valladolid. En el centro está el Papa San Gregorio rodeado de obispos y presbíteros elevando la sagrada forma.

A la izquierda, el retablo de San Cosme y Damián, de estilo plateresco. En la parte inferior (predela) los santos titulares del retablo, sustituyendo la pierna gangrenada de un enfermo por la de un negro. En los dos compartimentos del cuerpo principal, van las imágenes de San Cosme y San Damián. La escultura de San Matías, que ocupa el centro del cuerpo del retablo no se la describe en este lugar en 1564, por lo que se deduce que se coloco posteriormente. Su estilo es de un manierismo ecléctico de esa época, y aunque ha tenidos varias atribuciones, hay que vincularla con obras del escultor palentino Juan Ortiz Fernández. En la pared izquierda, en 1535 se erigió el sepulcro de D. Juan de Arce.

Amador Valderrábano


lunes, 5 de marzo de 2018

La camilla y el perdón. Las preguntas de Jesús en el Evangelio de Marcos

José-Román Flecha Andrés
Ed. Monte Carmelo
 


Las primeras preguntas que aparecen en el Evangelio de Marcos preceden inmediatamente al perdón y la curación que Jesús ofrece a un paralítico. Jesús pide al paralítico ya curado que recoja su camilla y se la lleve con él. Y, efectivamente, eso es lo que él hace. El perdón y la curación reflejan el don del Señor. Pero la camilla representa la responsabilidad y la tarea del hombre curado. Esta primera pregunta nos recuerda que el Evangelio de Marcos nos presenta a Jesús como el Hijo de Dios, cargado de humanidad.
 
Estas reflexiones han sido transmitidas a lo largo de varios años a través de los micrófonos de Radio Vaticano.


domingo, 4 de marzo de 2018

Cursillista de Cristiandad

Nuestro Víctor tenía un grandísimo interés en ser un cristiano completo, en su formación y, mucho más, en su comportamiento, lo mismo en el trabajo que en la vida social ordinaria. Eso mismo quiso para su familia; por eso lo que más deseaba era darles una formación humana y cristiana.

Víctor se preparó para el apostolado de los enfermos, perteneciendo a los Oratorios de San Felipe Neri. Saber tratar a los enfermos. Se preparó para la vida espiritual acudiendo a Santa Teresa, San Juan de la Cruz y a la soledad del desierto de las Batuecas, en tierras de Salamanca y Extremadura.
 
Víctor se preparó intensamente para el apostolado, perteneciendo al Movimiento de los Cursillos de Cristiandad. Su comportamiento como cursillista no pudo ser más ejemplar, como lo demuestra lo siguiente: “Pasó de Medina del Campo a Madrid, como consecuencia de la crisis económica. Trabajó como peón en la fábrica embotelladora de Pepsi Cola”.
 
Él mismo nos relata cómo trataba de tener amistad con todos los obreros y les ayudaba siempre en los cambios de horario. Había tres turnos: mañana, tarde y noche. Él se lo cambiaba a quién se lo pidiera, por muy distintas razones. En la fábrica hacía apostolado de los Cursillos de Cristiandad, se ofrecía a suplirles durante el Cursillo y... hasta estaba dispuesto a abonar la cuota correspondiente. Lo importante no era el dinero, sino que ellos, sus compañeros de trabajo, hiciesen los cursillos.
 
Más aún, “él mismo se encargaba de conseguir los permisos correspondientes”. Está claro que Víctor era un cursillista completo y su preparación espiritual era para vivirla en alabanza a Dios y para bien de sus compañeros de trabajo.
 
Durante el viaje maravilloso del Papa Francisco por Chile y Perú, al escuchar los discursos del Papa y observar su comportamiento tan humano, recordamos, y mucho, el comportamiento de apostolado de Víctor, con sus palabras y sus gestos. El Papa les dijo a los obispos y sacerdotes: “Tenemos que volver a la calle. No podemos quedarnos con la homilía dominical”. Tenemos que ser Iglesia en salida y no quedarnos en la sacristía.
 
Víctor, en su apostolado y vida de trabajo, perteneciendo a los Cursillos de Cristiandad, tenía que recordar continuamente una de las estrofas del Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz que dice así: “Buscando mis amores / iré por esos montes y riberas; / ni cogeré las flores, / ni temeré las fieras / y pasaré los fuertes y fronteras”.

Germán García Ferreras


4 de marzo de 2018 - III Domingo de Cuaresma

Éx 20, 1-17. La ley se dio por medio de Moisés.
Sal 18. Señor, tú tienes palabras de vida eterna.
1 Cor 1, 22-25. Predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los hombres; pero para los llamados es sabiduría de Dios.
Jn 2, 13-25 Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.



La 1 lect. de hoy nos presenta los mandamientos que Dios reveló a Moisés. Una ley que es perfecta, que es descanso del alma, unos mandamientos que son verdaderos y enteramente justos, palabras de vida eterna (cf. salmo responsorial). Si se valoraran estos preceptos del Señor, ¿sería el mundo como es, tan lleno de injusticias y maldades? ¿Valoramos nosotros hoy esos mandamientos?... En la 2 lect. se nos habla de Cristo crucificado como expresión de la fuerza de Dios y de la sabiduría de Dios. Su cuerpo, templo de Dios, será destruido en la muerte en la cruz, pero al tercer día resucitará (Ev.). Esto nos llena de esperanza a los muertos y resucitados con Él en el bautismo.

viernes, 2 de marzo de 2018

El Via Crucis

Cristo Camino del Calvario, La Verónica. Relieve anónimo, escuela castellana, S.XVII (h.1640). Parroquia de San Miguel (Saldaña)
El rezo del Viacrucis en Cuaresma, sobre todo los viernes, y muy especialmente el del Triduo Pascual, es una de las devociones más arraigadas en nuestra Diócesis. El pueblo creyente medita y reza la Pasión y Muerte del Señor con devoción, recorriendo catorce estaciones que van desde la condena de Jesús hasta su Santo Entierro. San Juan Pablo II añadió una estación más: Jesus resucitó al tercer día de entre los muertos.

Tiene su origen en el S. IV en Jerusalén. Los peregrinos que acudían a la ciudad santa recorrían la llamada posteriormente “vía dolorosa” meditando la Pasión del Señor. La costumbre se extendió por Occidente poco a poco y se consolidó a partir del S. XII.

Fueron, con toda seguridad, los Franciscanos los primeros en establecer la devoción al Santo Viacrucis. Llegaron a Tierra Santa en 1217, y se les concedió la custodia de los santos lugares en 1342 por Clemente VI, contribuyendo a la devoción de la Pasión, Muerte y Resurrección. Más tarde los Dominicos iniciaron el rezo del Viacrucis, con los misterios dolorosos de la Pasión.

La primera vez que se utiliza la palabra Viacrucis con sus estaciones, tal como hoy las conocemos, fue en 1458, y el autor fue un peregrino inglés llamado Guillermo de Wey. Ante las dificultad de peregrinar a Tierra Santa, ocupada por los musulmanes desde el S. XV, Inocencio XI concedió en 1686 a los franciscanos el derecho a erigir estaciones en sus iglesias y declaró que todas las indulgencias obtenidas por visitar los Santos Lugares de  Jerusalén fuesen concedidas a los que hiciesen esa práctica en sus templos.

Benedicto XIV exhortó en 1773 a todos los sacerdotes a enriquecer las iglesias con el tesoro del “viacrucis”, y se comenzaron a colocar cruces y cuadros bendecidos en todas las parroquias, y se convocó al pueblo cristiano a ejercitar esta santa devoción.

En muchos retablos -del XVI, XVII y XVIII- encontramos temas relacionados con el tema, como son las tres caídas, la Verónica, o el encuentro de Cristo con su Madre. Escenas tomadas de los evangelios canónicos y también de los apócrifos.

Señor, Dios nuestro que has querido realizar la salvación de todos los hombres por medio de tu Hijo, muerto en la cruz, concédenos, te rogamos, a quienes hemos conocido en la tierra este misterio, alcanzar en el cielo los premios de la redención.