martes, 17 de octubre de 2017

Entrega de la Missio a los Profesores de Religión

El pasado 6 de octubre el Seminario Menor acogió el Envío y Entrega de la Missio a los profesores de religión que desarrollan su labor en los centros escolares de toda la provinica, tanto públicos como concertados.


La inadmisible pena de muerte

Siguiendo en el camino marcado por San Juan Pablo II, el Papa Francisco -en un discurso pronunciado el 11 de octubre con motivo del 25 aniversario del Catecismo de la Doctrina Católica- ha declarado que «se debe afirmar con fuerza que la pena de muerte es una medida inhumana que humilla, en todas sus formas, la dignidad de la persona» y «es, en sí misma contraria al Evangelio porque se decide voluntariamente suprimir una vida humana que es siempre sagrada a los ojos del Creador». Por lo tanto «es necesario confirmar que, por grave que pueda ser el delito cometido, la pena de muerte es inadmisible ya que atenta contra la inviolabilidad y dignidad de la persona humana».

Hace 25 años, Juan Pablo II sufrió fuertes críticas de los católicos de Estados Unidos al proclamar en el nuevo Catecismo que en la mayoría de los países con un cierto nivel de desarrollo ya no se daban las circunstancias para condenar a nadie a la pena de muerte, por existir medios alternativos para impedir que la persona cometa nuevos daños.

El Papa afirma que el Catecismo debe modificarse de nuevo para excluir esa condena en todos los casos, recogiendo «no solo el progreso de la doctrina a cargo de los últimos Pontífices sino también la nueva conciencia del pueblo cristiano, que rechaza una pena que daña gravemente la dignidad humana».

El Papa reconoce que «en siglos pasados, la pena de muerte parecía la consecuencia lógica de la aplicación de la justicia», y «por desgracia, también en el Estado Pontificio se recurrió a este remedio inhumano». Una desviación del Evangelio, «por una mentalidad más legalista que cristiana».

lunes, 16 de octubre de 2017

Fiesta de Santa Teresa

El pasado 15 de octubre, con motivo de la Fiesta de Santa Teresa de Jesús, nuestro Obispo se acercó hasta las dos comunidades de monjas carmelitas de nuestra Diócesis para presidir la Eucaristía: el Monasterio de San José y Nuestra Señora de la Calle, en Palencia y el Convento de la Santísima Trinidad, en Carrión de los Condes.

Nuestra felicitación a estas dos comunidades de Vida Contemplativa en la Fiesta de su Fundadora.

Fiesta de Nuestra Señora del Pilar

El pasado 12 de octubre, Fiesta de Nuestra Señora del Pilar y Día de la Hispanidad, nuestro Obispo presidió la Eucaristía en el cuartel de la Guardia Civil de Palencia, con motivo de la Fiesta de su Patrona.

Iglesia por el Trabajo Decente

El pasado 7 de octubre se celebró el Día Mundial por el Trabajo Decente. Esta jornada para la Iglesia tiene por objeto sensibilizar a toda la sociedad sobre la razón de ser del trabajo humano, denunciar todas aquellas situaciones injustas y a la vez proponer, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, prácticas de relaciones laborales encaminadas a poner en el centro de toda actividad económica a la persona.

Alentados por el Espíritu, Iglesia por el Trabajo Decente, que es la coordinadora de las organizaciones eclesiales Cáritas, Confer, HOAC, Justicia y Paz, JEC, Profesionales Cristianos, Delegación de Acción Caritativa y Social, ACG, Equipo de Acción Social de la Parroquia de San Antonio, Equipo de Pastoral Obrera de Aguilar, Religiosas de María Inmaculada, más las adhesiones posteriores de la Parroquia de Cevico de la Torre, Cáritas de Villamuriel, Parroquia de Prádanos de Ojeda, Fundación “Hombres Nuevos”, Delegación de Pastoral Juvenil, Escuela Diocesana de Tiempo Libre, Delegación de Apostolado Seglar y el Secretariado de Pastoral Obrera y del Trabajo, junto a la Vicaría de Pastoral y al Pastor de la Diócesis, D. Manuel, quiere poner de manifiesto que “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”.
Es bueno resaltar, por un lado, este amplio número de grupos y personas que ya en nuestra Iglesia son conscientes de la importancia que para la vida de las personas y las familias tiene el trabajo y de que éste sea decente; y por otro lado también resaltar el carácter eclesial y de colegialidad a la hora de preparar los actos que, en la Diócesis palentina, se desarrollaron el pasado día 6 de Octubre. Actos que consistieron en:

Una Vigilia de oración. Se celebró en la capilla de las Religiosas de María Inmaculada. Orar poniendo en las manos de Dios la vida, con la confianza de que somos atendidos, pero también con la responsabilidad que el mismo Dios nos concedió de ser sus manos para dignificar esa vida. Así, mediante la dinámica de construir un muro con cajas, se presentaron testimonios de víctimas de la precariedad, la pobreza y el paro. A cada testimonio se dejaba un momento de silencio para la contemplación. Después a la luz de la Palabra de Dios, parábola del Buen Samaritano y de la Carta del Papa Francisco a los Movimientos Populares se reflexionó y oró más ampliamente para descubrir qué nos dice Dios, quienes son hoy nuestro prójimo y cuál ha de ser nuestra respuesta ante el sufrimiento humano. Por último la acción de gracias, que no es otra cosa que el actuar, el compromiso para transformar el mundo. En este sentido se dio lectura a los Objetivos de Desarrollo Sostenible para que podamos implicarnos en su logro.

Un Acto Público. El compromiso exige presencia en el mundo, anuncio, denuncia, testimonio, todo hecho con amor, para sensibilizarnos y sensibilizar sobre los problemas laborales para que el trabajo indecente deje de serlo y podamos construir un mundo mejor. De este modo se acudió a la calle Mayor. Allí se volvió a construir el muro con cajas de cartón pero esta vez para poner los logos de los movimientos, parroquias, organismos eclesiales que se han adherido a Iglesia por el trabajo decente. Se repartió una pulsera y un tríptico explicativo a quienes pasaban a la vez que dialogando se les invitaba a que comentasen que entienden por trabajo decente. Al final se leyó el manifiesto.

Añadir que también se preparó un guión litúrgico, enviado a todas las parroquias de la Diócesis, para que el domingo 1 de Octubre pudiesen utilizarlo en las Eucaristías con el fin de orar teniendo en cuenta esta realidad.

Todos estos actos son una invitación a la comunidad eclesial a ser conscientes de la importancia que tiene el trabajo para las personas, para su desarrollo integral. El mundo obrero y del trabajo necesita a una Iglesia abierta y misionera que le lleve la Buena Noticia de Jesús.

José Antonio Margüello Moratinos
(Secretariado para la Pastoral Obrera y del Trabajo)

domingo, 15 de octubre de 2017

15 de octubre de 2017 XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario

Is 25, 6-10a Preparará el Señor un festín, y enjugará las lágrimas de todos los rostros 
Sal 22 Habitaré en la casa del Señor por años sin término 
Flp 4, 12-14. 19-20 Todo lo puedo en aquel que me conforta 
Mt 22, 1-14 A todos los que encontréis, llamadlos a la boda

La liturgia de hoy nos eleva a contemplar nuestro futuro definitivo, la alegría eterna del cielo. Y utiliza para ello el símbolo del banquete festivo preparado por el Señor que enjugará las lágrimas de todos los rostros (1 Lect). Y el Evangelio presenta la parábola del banquete de bodas al que todos estamos convidados. Nos tenemos que preguntar si nosotros somos de los que, con nuestro modo de vivir, estamos rechazando esa invitación. Todavía estamos a tiempo de cambiar y de revestirnos de la gracia de Dios para poder participar en la Eucaristía que, celebrada con amor, nos lleva a la gloria del cielo (Orac. sobre las ofrendas), la casa del Señor, donde habitaremos por años sin término (Sal).

2017-2018 Año Jubilar Teresiano

La Santa Sede Apostólica ha concedido a la Iglesia de Dios que peregrinan en Ávila el privilegio de poder celebrar para siempre un AÑO JUBILAR TERESIANO, siempre que la fiesta de Santa Teresa de Jesús, el 15 de octubre, coincida como este año con domingo. Este año será el primero y terminará el 15 de octubre de 2018. Es “un año de gracia tras las huellas de la Santa tanto para los fieles de Ávila como para visitantes”, en frase del Obispo de Ávila, D. Jesús García Burillo.

“Tras las huellas de la Santa”. Los cristianos somos invitados a seguir siempre y en todo lugar a Jesucristo, el que es Camino, Verdad y Vida. El mismo es el Camino para llegar a meta, la Verdad y la vida. Tenemos que seguirle en la alegría y en la pena, en la salud y en la enfermedad, y así responder a su amor. Seguirle es imitarle; es tener sus mismas actitudes, sentimientos y obras; es pensar como él, amar como él, hablar como él, obrar como él, como pedía San Pedro Poveda, fundador de la Institución Teresiana.

En Teresa de Jesús, la Santa castellana por antonomasia, tenemos un ejemple perfecto de seguimiento a Jesús. Ella, queriendo seguir a Jesús, lo encontró hasta poder decir él: “Soy Jesús de Teresa”.

Teresa es mujer, es religiosa carmelita, es reformadora, es poeta, es escritora, es doctora, es santa. Es verdad que es de otro tiempo, pero sus enseñanzas siguen siendo perennes y actuales. En esta hora en la que vivimos subrayaría unas enseñanzas.

1. Búsqueda de Dios. Querámoslo o no el ser humano siempre está inquieto, insatisfecho, en perpetua búsqueda. Es nuestra condición. El secreto es dar con aquella realidad que nos llene de satisfacción y felicidad auténticas y plenas. No es el dinero, que colabora a ser felices, porque lo necesitamos para comer, vestirnos, etc., pero que no llena el corazón, incluso lo metaliza y lo seca cuando no se comparte. No es poder que puede satisfacer nuestro orgullo, y que hoy es mañana no es. No es la fama, el aplauso, que son efímeros y tornadizos. No la droga, ni el alcohol, que engañan, porque pueden dar euforia, pero es pasajera, deshacen el cuerpo y la mente, destrozan las relaciones familiares y las amistades verdaderas. Solo Dios basta. Sólo él llena el corazón humano.

2. Teresa nos enseña que el mejor modo de encontrarnos con Dios es encontrarnos con Jesucristo, con Cristo, Hijo de Dios y hermano nuestro, con su carne, con sus llagas, presente en Palabra, en la Eucaristía, en los otros sacramentos, y en la persona que sufre.

3. La oración. Teresa es maestra de oración. No enseña doctrinas ajenas, sino vivencias propias. Y nos recordará que orar es “hablar de amistad con aquel que sabemos nos quiere”, de tú a tú, en silencio, escuchándole y sabiendo que siempre nos escucha.

4. Todo ello en la comunidad cristiana, en la Iglesia grande o en sus “palomarcicos” de monjas, hermanas en Cristo. Vivir en comunidad es vivir unidos, teniendo una sola alma y un solo corazón hacia Dios.

5. Discípula misionera. Ella fundadora de muchos conventos, reformadora de los mismos; ella, la que llevo adelante la misión con cartas. Así nos lo dice el papa Francisco a todos los cristianos.

Nosotros, los palentinos, no podemos dejar pasar este año sin pena ni gloria. Nuestra ciudad está muy vinculada a la Santa de Ávila. En ella hizo una de sus fundaciones y así lo narra, llamando al convento palentino “el palomarcico de su consuelo”. Entró por la Puerta del Mercado, procedente de Valladolid. Primero fundó en una casa alquilada en el Barrio de la Puebla y, posteriormente, trasladar la casa junto a la Ermita de la Virgen de la Calle, en la calle de Nuestra Señora, actualmente de San Bernardo. Contó la ayuda del Obispo D. Álvaro de Mendoza (1578-1586), su amigo, y con la de mucha gente de la ciudad, pobre y humilde y también rica y poderosa. De aquí partió para la fundación de Soria. En el correr de los tiempos, volvió dos veces a Palencia, una en 1582, ya enferma, residiendo unos diez días hasta partir para Burgos, y otra, a finales de junio de 1982, ya muy enferma y muy cansada; de aquí partió el 25 de agosto hacia Valladolid, falleciendo en Alba de Tormes el 4 de octubre de ese mismo año. De los palentinos de entonces diría que era “gente noble y de buena masa”.

Con estas letras invito y animo a todos los cristianos de Palencia a acudir con alegría y júbilo a los lugares teresianos de Palencia y Ávila, a visitar y orar en los Carmelos de Palencia y de Carrión de los Condes, donde están sus hijas, pero, y es lo importante, a leer sus obras, aprender de ella y seguir su ejemplo.

+Manuel Herrero Fernández, OSA
Obispo de Palencia

viernes, 13 de octubre de 2017

Tiempos revueltos

En la sociedad española vivimos tiempos revueltos y nada asegura que no vayan a revolverse más. Tiempos tensos y violentos. Tiempos donde la estupidez, o la ambición, o la codicia o el odio... o todo junto se van extendiendo. Tiempos donde parecemos estar más preocupados -y ocupados- en separar que unir.

También sabemos que los que dedican su vida a odiar al otro, o a sembrar odio, son una minoría... pero las enfermedades son contagiosas.

Desde demasiados sitios se trabaja sin descanso para volar los puentes... y poco para tenderlos. Parece que más que caminar hacia la “Cultura del Encuentro”, como nos pide el Papa Francisco... vamos a la carrera a la “Cultura del Desencuentro”.

Y cada uno nos lo tenemos que hacer mirar... desde nuestras actitudes, maneras y modos, desde nuestra vida diaria, desde nuestras opiniones en público y en privado...

Y yo mismo tengo que ver desde qué claves y para qué realizo mi quehacer diario: el Periodismo.

No puede ser que la profesión a la que amo sea utilizada para promover el enfrentamiento. Hay en mi gremio mucho mercader que explota los sentimientos, sin otra intención que encender una mecha. Sabiendo perfectamente -y convencidos- que la única forma de imponer algunas ideas pasa por la eliminación de quienes no las comparten... y buscan un escenario en el que eso sea posible.

Se amplifican las ideas de los fanáticos de uno y otro lado... y se silencia a la inmensa mayoría. La inmensa mayoría sensata, prudente... que lo único que busca es vivir en paz. En concordia. Convivir.
Con alegría recibo la noticia de que el Papa Francisco dedicará su Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2018... «a las informaciones infundadas que contribuyen a generar y a alimentar una fuerte polarización de las opiniones. Se trata de una distorsión a menudo instrumental de los hechos, con posibles repercusiones sobre los comportamientos individuales y colectivos». Porque «la Iglesia quiere ofrecer una contribución proponiendo una reflexión sobre las causas, sobre las lógicas y sobre las consecuencias de la desinformación en los medios y ayudando a la promoción de un periodismo profesional, que busca siempre la verdad y por lo tanto un periodismo de paz, que promueva la comprensión entre las personas». El Papa busca, y todos necesitamos un «periodismo de paz».

Tengo que esperar a enero para leer este Mensaje... pero ya tengo ganas. Porque, ahora y siempre «La verdad os hará libres» (Jn 8, 32).

Domingo Pérez

miércoles, 11 de octubre de 2017

Su infancia

Santa Teresa de Jesús, en el capítulo primero del libro de su Vida, escrito por ella misma, nos relata rasgos de su infancia: “Éramos tres hermanas y nueve hermanos. Acuérdome que cuando murió mi madre, quedé yo de edad de doce años, poco más o menos”.

“Tenía un hermano casi de mi edad; juntábamos entrambos a leer vidas de santos. Cómo veía los martirios que por Dios las santas pasaban, deseaba yo morir así y juntábame con éste mi hermano a tratar qué medio habría para esto. Ordenábamos ser ermitaños y en una huerta que había en casa procurábamos, como podíamos, hacer ermitas, poniendo unas piedrecillas, que luego se nos caían. Procuraba rezar mis devociones, que eran hartas, en especial el Rosario, del que mi madre era muy devota”.

¿Cómo fue la infancia de Víctor? Él mismo nos dice que en su casa se rezaba el Rosario todos los días, juntamente con sus padres. Disponemos de un precioso documento, escrito por él mismo. Su lectura es admirable y no puede ser más interesante. Es una carta que escribe a un nieto de seis años y dice así:

«Te voy a contar las aventuras de un niño cuando tenía seis años. Se levantaba temprano y, después de desayunar un buen plato de patatas, cogía un palo y se llevaba las vacas a pastar a los prados. Allí se juntaba con otros niños que hacían el mismo trabajo.

Pescaban peces, cangrejos y ranas. Hacían una hoguera, los asaban y se los comían. También cazaban lagartos, culebras, ratas, topos, erizos y otros animales. Éstos ya no los comían.

Cuando llegaba el verano, había que trillar todo el día con tanto calor. ¡Esto sí que era pesado...!

Cuando llegaba el invierno, todos los días tenía que ir a la escuela y recuperar todo el tiempo anterior. Las Navidades las pasaba junto al fuego, porque hacía mucho frío. Cantaban villancicos y jugaban a las cartas. Los Reyes Magos entonces eran muy pobres y no traían regalos.

Estas son las aventuras de un niño que hoy es un anciano, que te quiere mucho y tiene muchas ganas de verte».

Este anciano murió el 21 de febrero de 2012 en Medina del Campo, en olor de santidad. Es nuestro Víctor, a quien tenemos que pedir que desde el cielo nos aumente la fe y nos fortalezca la confianza en la Iglesia, nuestra Madre.

Víctor, que sabía tanto de Santa Teresa, también conocía a las mil maravillas la vida y doctrina de San Juan de la Cruz. También sabía que siendo niño Juan de la Cruz y estando en Medina del Campo, a la vez que estudiaba en el Colegio de los Jesuitas, hacía de recadero en un hospital para ayudar a su madre, que era pobre, muy pobre. Víctor, como Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, aprendió de sus padres a vivir el cristianismo y a ser muy devoto de la Virgen.

Germán García Ferreras

martes, 10 de octubre de 2017

San Daniel Comboni. Su fiesta se celebra el 10 de octubre

San Daniel Comboni. Busto en bronce. Colegio de los Misioneros Combonianos de Palencia.
Nace en 1831 en Limones sul Garda (Italia) en una familia de campesinos al servicio de un rico señor de la zona. Descubre pronto su vocación sacerdotal, cursa filosofía y teología y siente la llamada a ser misionero en África. Se ordena sacerdote en 1854 y en 1857 sale para Jartum (Sudán) con otros misioneros. Pronto descubre las dificultades de la tarea, pero esto le estimula a seguir adelante; incluso ante la muerte de uno de sus compañeros exclama: “África o muerte”. A su regreso a Italia, ve la necesidad de una nueva estrategia misionera. En 1864, ante la tumba de San Pedro, tiene una intuición y elabora su “Plan para la regeneración de África”, que se resume en la expresión “Salvar África por medio de África”.

El P. Comboni intuye que Europa y la Iglesia deben tomarse más en serio la misión de África Central, y se dedica a la animación misionera por toda Europa, pidiendo ayudas espirituales y materiales para la misión tanto a reyes, obispos y señores como a la gente sencilla. Funda una revista misionera, la primera en Italia, como instrumento de animación misionera; y, en 1867 y 1872, funda dos institutos misioneros: los Misioneros Combonianos y las Misioneras Combonianas.

En 1877 es nombrado Vicario Apostólico de África Central y consagrado Obispo. Sufre, junto con sus misioneros, la sequía sin precedentes en Sudán, que diezma la población local y bloquea su actividad. En 1880 vuelve a África y un año más tarde cae enfermo y muere en Jartum, a los 50 años de edad, exclamando “Yo muero pero mi obra, no morirá”. Juan Pablo II lo beatificó en 1996, y canonizó en 2003.

Se le representa vestido de obispo y con alguna referencia a África. Los Combonianos llegan a la Diócesis en 1958, y fundan en Saldaña el seminario San Francisco Javier y, en 1956, en la capital el seminario San Pedro Claver, cerca del puente de Don Guarín. Sembradores de la Palabra de Dios y la inquietud misionera, han cosechado vocaciones palentinas que han llevado el carisma del fundador por los cinco continentes.

Texto: José Luis Calvo
Fotografía: Antonio Rubio

Oración

Señor Jesús: Haz que al estilo de San Daniel Comboni que hizo causa común con los pobres de África muchos hombres y mujeres escuchen hoy tu llamada para entregarse generosamente al anuncio del evangelio y al servicio de los más pobres y abandonados del mundo.

Un libro: Creer y evangelizar como el papa Francisco En un cambio de época

Creer y evangelizar como el papa Francisco. En un cambio de época
Raúl Berzosa
Ed. Monte Carmelo

 
En vísperas del Cónclave del 2013 se respiraba un ambiente eclesial con sensación de cansancio y de agotamiento espiritual, de ausencia de confianza y entusiasmo, de falta de fuerza profética y de impulso misionero. La elección del Papa Francisco fue una sorpresa. Llegado del cono sur, geográfico y teológico, nos ha pedido cuatro conversiones: personal, institucional, pastoral y cultural; desde una especie de brújula: Pueblo de Dios, inculturación, pobres y misericordia. Todo un reto y una esperanza en esta nueva época. De todo ello trata este nuevo libro del Obispo de Ciudad Rodrigo.

lunes, 9 de octubre de 2017

¿Qué significa el principio de«prioridad del trabajo frente al capital»? y ¿Cuál es la postura de la Iglesia ante el capitalismo y ante la economía de mercado?

¿Qué significa el principio de«prioridad del trabajo frente al capital»?
[DOCAT 144] De la dimensión subjetiva del trabajo nace también el «principio de la prioridad del “trabajo” frente al “capital”» (LE, 12), ya que el hombre posee el capital como un instrumento externo a él, mientras que el trabajo es expresión esencial de la persona, que es quien lo ejerce, y de su dignidad. No son nunca justificables condiciones de trabajo o de salario que exploten o denigren al individuo, independientemente de si estas residen en intereses de capital, en las exigencias de la competencia o en la dureza de la globalización.

En el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia: [277]
«Quisiera recordar a todos, en especial a los gobernantes que se ocupan en dar un aspecto renovado al orden económico y social del mundo, que el primer capital que se ha de salvaguardar y valorar es el hombre, la persona en su integridad». Benedicto XVI [CiV 25]

¿Cuál es la postura de la Iglesia ante el capitalismo y ante la economía de mercado?
[YOUCAT 442] Un capitalismo que no esté insertado en un ordenamiento jurídico sólido corre el riesgo de desvincularse del Bien Común y de convertirse en un mero instrumento de afán de lucro de algunos. A esto se opone la Iglesia decididamente. Por el contrario, aprueba una economía de mercado que esté al servicio del hombre, evite los monopolios y garantice a todos el suministro de los bienes y el trabajo necesarios para vivir.
En el Catecismo de la Iglesia Católica: [2426]

Nuestros Seminaristas

En este nuevo curso en el Seminario de Palencia, los seminaristas Daniel y Álvaro, una vez acabados nuestros estudios de Teología, estrenamos nuevo destino pastoral, en la etapa de síntesis vocacional, la última etapa en la formación sacerdotal del seminario.

Este curso estaremos ya destinados en nuestra diócesis de Palencia: Álvaro en la Unidad Pastoral de Osorno, y Daniel en la Unidad Pastoral de Santibáñez de la Peña, y colaborando también en la Unidad Pastoral de Velilla del Río Carrión.

Os pedimos que nos tengáis en vuestras oraciones, para que sigamos siendo fieles a la vocación sacerdotal a la que nos llama el Señor, sirviéndole desde nuestras nuevas parroquias.
Daniel y Álvaro

domingo, 8 de octubre de 2017

8 de octubre de 2017 XXVII Domingo del Tiempo Ordinario

Is 5, 1-7 La viña del Señor del universo es la casa de Israel 
Sal 79 La viña del Señor es la casa de Israel 
Flp 4, 6-9 Ponedlo por obra, y el Dios de la paz estará con vosotros 
Mt 21, 33-43 Arrendará la viña a otros labradores


Con la parábola de la viña y los labradores perversos en el evangelio de hoy, Jesús presenta la historia de la salvación: cómo el pueblo de Israel, la viña que no dio sus frutos, rechazando a los profetas y, por último, asesinando al hijo del dueño de la viña, el mismo que será crucificado. A partir de ahí, el reino de los cielos será quitado a la casa de Israel y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos, la Iglesia. 

Pero muchas veces no damos tampoco los cristianos los frutos de buenas obras que el Señor espera de nosotros y estamos como devastados por los enemigos de la fe. Con el salmo pidamos: «Señor, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve».

viernes, 6 de octubre de 2017

¿Huir de este mundo?

Confieso que, con el paso de los años, me estoy volviendo un poco más pesimista. Dios me perdone, porque yo sé que un cristiano nunca debe perder la esperanza; pero cada vez me gustan menos ciertas cosas que acontecen en este mundo de estupideces cotidianas.

Y sin embargo no podemos huir del mundo, ya que estamos en el mundo y somos mundo. Se está aquí o allá circunstancialmente; en cambio, se es permanentemente. El mundo es nuestro hogar. Nos debemos a él, aunque estemos de paso.

El Papa nos invita a no caer en la trampa de la permanente desilusión, que se traduce en una queja continua. Pero, ¿cómo se hace esto? Porque a veces a uno le entran deseos de escapar, para instalarse en lugares más templados o menos fríos, ¿no es verdad?

Sin embargo, sabemos que los cristianos, al margen de espiritualismos de evasión, nos debemos tomar muy en serio esta verdad: “Somos mundo”. De lo contrario volveremos a enfrentar espíritu a materia, fe a realidades temporales, salvación del alma a salvación del cuerpo, tiempo a eternidad, cielo a tierra... Los cristianos, en el campo del pensamiento, tenemos una larga historia de perniciosos dualismos, que nos han hecho sufrir no poco, y nos han desorientado mucho en el camino de la fidelidad a Dios.

El mundo no es nuestro “exilio”, nuestro “destierro” (aunque a veces lo parezca). No vayamos, otra vez, en esta forma de ver y de pensar, tras las huellas de Platón, de Orígenes y hasta de Descartes, reeditor del dualismo más moderno...

Tan serio es nuestro “ser cuerpo” que el Hijo de Dios asume toda la corporeidad del hombre, toda la mundanidad del mundo, toda la realidad terrena (histórica, bella y frágil) para redimirla, salvarla y devolvérsela a Dios. Cristo Jesús, que también asume nuestra muerte, no va a querer ya, después de su resurrección gloriosa, dejar de ser carne: carne glorificada, pero carne. Nuestra carne con él (y por él) ha entrado ¡ya! en el cielo.

Los dos relatos bíblicos de la creación subrayan el carácter terreno, mundanal, de Adán y Eva: o sea, de usted y yo, tomados de la tierra y en la tierra colocados. Todo ello de forma natural, no violenta, casi espontánea. Adán no es un “cuerpo extraño”, un extraterrestre, en la tierra paradisíaca donde Dios lo coloca. El paraíso no es otra cosa que el símbolo de la armonía con Dios en este mundo. La violencia, la tensión, la sensación de existir aquí como seres extraños, vendrán después del pecado (leamos detenidamente el capítulo 3º del Génesis). Cuando aparece Cristo, con el misterio de su cruz, enseguida nos va a decir que el sufrimiento, aun cuando no entre históricamente en el plan de Dios, sin embargo podemos transformarlo en sacrificio por los demás y darle un sentido hondo en la reconstrucción de un mundo nuevo y renovado, tal como Dios quiere.

Así pues, como dice el padre Oliver Clement, gran pensador cristiano, amemos al mundo ya que “es el cuerpo ensanchado del hombre”. De tal manera que, si Dios ama al hombre y el hombre acepta a Dios, seremos para siempre seres “agraciados”, no seres “desgraciados”. Y entonces el mundo será, también para el hombre, gracia, don y responsabilidad. Aunque esto sólo será así, si hombres y mujeres nos comprometemos responsablemente a construir un mundo mejor que el que tenemos.

Efectivamente, nosotros creemos que el hombre se salva, si acepta el don de Dios, y esto va a ser así por mucho que se empeñen las fuerzas del mal, cada día, en esparcir su cizaña sobre esta tierra árida y reseca. ¡Y vaya que se empeñan en hacer su labor “las criaturas de la noche”! ¡Trabajan a fondo! Por tanto hay que mejorar el mundo, pero sin salirnos de él. Al fin y al cabo, el cielo que esperamos, aunque sea un salto cualitativo (y un regalo del Padre), no deja de estar por ello en continuidad con el mundo en que vivimos.

Eduardo de la Hera

jueves, 5 de octubre de 2017

Trabajo decente y fin de la precariedad, una tarea urgente

Manifiesto para la Jornada Mundial por el Trabajo Decente 2017

Las organizaciones que apoyan la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente constatan que el trabajo decente, que forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es un elemento imprescindible para la justicia social y la cohesión de toda la humanidad.

Garantiza un salario mínimo vital, la libertad de asociación sindical, la participación de quienes trabajan en los asuntos de la empresa, el respeto de la negociación colectiva, el respeto de los convenios, la igualdad de trato entre las personas, la salud y seguridad en el trabajo, la protección social de quienes trabajan y de las personas a su cargo, la protección contra el despido, el acceso a la formación y el aprendizaje permanente y el equilibrio entre la vida privada y la vida laboral.

En España estamos asistiendo a un crecimiento del trabajo precario, que se presenta bajo las formas de la contratación temporal, la contratación a tiempo parcial y el empleo autónomo ficticio. 

El empleo precario afecta principalmente a las personas más vulnerables, que corren riesgo de discriminación, pobreza y exclusión (personas con capacidad funcional diversa; personas con un origen étnico, religión o creencia minoritaria; personas jóvenes y mujeres).

La juventud se ve particularmente afectada por el trabajo no voluntario a tiempo parcial, el empleo autónomo ficticio y el trabajo no declarado. Un buen número de jóvenes está abandonando España en busca de mejores oportunidades de empleo.

Una remuneración insuficiente para una vida digna, condiciones laborales que dificultan la consecución de un proyecto vital a largo plazo; falta de perspectivas; la vulnerabilidad de la persona ante un retroceso en derechos laborales y un entorno laboral que atenta, en muchos casos, contra la salud e integridad del trabajador son el rostro visible de una economía al servicio del capital, donde la persona es un mero instrumento que sirve y es utilizada en función de los intereses que marca el mercado. Esta concepción, en cuanto no pone a la persona y su dignidad en el centro, es contraria al proyecto del Reino de Dios y no puede ser, en ningún caso, aceptada desde una mirada cristiana de la vida.

La lucha contra la precariedad y por el trabajo decente nos exige y nos lleva a reclamar:

  • Luchar contra el trabajo no declarado, la economía informal, el fraude fiscal y los paraísos fiscales.
  • Revindicar y trabajar por el  establecimiento de una sólida base jurídica de derechos laborales, la implicación de los interlocutores sociales y los comités de empresa en el lugar de trabajo y el reforzamiento de la inspección laboral y de la jurisdicción social.
  • Apostar por la creación de empleo de calidad, garantizar los derechos en el trabajo, la protección social y el diálogo social así como la igualdad.
  • Fijar salarios e ingresos dignos y suficientes. Quienes trabajan deberían poder acumular, con sus cotizaciones, ingresos que garanticen una seguridad en situaciones como el desempleo, la enfermedad, la edad avanzada o las pausas en la vida laboral para el cuidado de hijos u otras personas o para la formación.
  • Establecer una Garantía de Capacidades que permita apoyar trayectorias profesionales que posibiliten la adaptación a las diferentes situaciones que una persona puede verse obligada a afrontar durante su vida a través, en particular, de la formación profesional permanente.
  • Garantizar la igualdad de remuneración entre hombres y mujeres mediante una respuesta global dirigida a reducir el trabajo precario y una cobertura adecuada de seguridad social. Se debe combatir la discriminación contra la mujer, la brecha salarial, el techo de cristal, el acoso psicológico y el acoso a las empleadas embarazadas.
  • Apostar por condiciones de trabajo dignas para todas las primeras oportunidades de experiencia laboral de jóvenes, como períodos de prácticas, de aprendizaje o cualquier oportunidad en el marco de la Garantía Juvenil.
  • Incrementar la inversión pública y privada que conecte los mercados financieros con los mercados productivos.
  • Acompañar a las personas en situaciones donde la ausencia del trabajo decente provoca inestabilidad, sufrimiento y falta de horizontes vitales, propiciando respuestas individuales y colectivas que alumbren caminos de esperanza.
Palencia, 7 de Octubre de 2017
Iglesia por el Trabajo Decente
Diócesis de Palencia


ACTOS EN PALENCIA 
6 DE OCTUBRE
  • Vigilia de Oración en la Capilla del Servicio Doméstico. A las 19.00h.
  • Acto público en la Boca-Plazade la Calle Mayor. A las 20.00h.

Descubrir las inquietudes e intereses de los jóvenes

El Aula de Teología de la Universidad de Valladolid en el Campus de La Yutera ha elaborado una encuesta con el objetivo de descubrir las inquietudes e intereses de los estudiantes. En este sentido, en este inicio de curso se va a pedir la colaboración de todos aquellos alumnos que quieran libremente contestar a 13 preguntas propuestas.

Entre ellas deberán responder a cuestiones como: “El ser humano se plantea los llamados grandes interrogantes: sufrimiento, dolor, muerte, más allá, sentido de la vida y de la historia… ante estos retos ¿Dónde buscar respuestas?” Y se ofrecen distintas alternativas: Filosofía, Religiones, en ninguna de las anteriores, ciencia, en todas las anteriores, no me lo planteo.

Otras cuestiones que plantea la encuesta son “¡Qué dimensiones de la vida te inquietan más y te gustaría darles sentido?” o “En relación con las creencias ¿Dónde te sitúas?”.

En definitiva, se trata de hacer reflexionar a los alumnos sobre temas importantes y trascendentales y una vez realizada esta encuesta, valorarla y descubrir cuáles son las inquietudes del alumnado del Campus de la Yutera para ofrecer una formación que les sea útil, atractiva desde el Aula de Teología y que conecte con sus inquietudes.

El Aula de Teología está promovida por un grupo de sacerdotes y profesores que entienden que el ámbito universitario es una campo rico para seguir creciendo en la Fe.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Virgen del Brezo

Dos imágenes del pasado 21 de septiembre, de la celebración de la Fiesta de la Virgen del Brezo, que nos envía Agapito Baños.


400 años del Carisma de San Vicente de Paul

Nuestro Obispo presidió en la Catedral, el pasado 27 de septiembre -Fiesta de San Vicente de Paul-, la Eucaristía con motivo del 400 Aniversario del Carisma Vicenciano.

martes, 3 de octubre de 2017

Encuentro de la Unidad Pastoral Centro de Palencia

El pasado 1 de octubre tuvo lugar en la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Calle la presentación e inicio del nuevo curso de la Unidad Pastoral de Palencia Centro, una unidad que la integran las comunidades parroquiales de Allende el Río, San Lázaro, Santa Marina, San Miguel y Nuestra Señora de la Calle. Con el templo abarrotado de fieles de todas estas parroquias, nuestro Obispo animó a los presentes a “ser sarmientos de una misma Vid para llegar a dar los mejores frutos”.



Compartir el Viaje Tender la mano #ShareJourney

«La esperanza es lo que impulsa los corazones de aquellos que emprenden el viaje», afirmó el pasado 27 de septiembre el Papa Francisco al inaugurar la Campaña Mundial sobre Migración «Comparte el Viaje» que ha puesto en marcha Cáritas Internationalis.

Durante la Audiencia General semanal en la Plaza de San Pedro, al lanzar esta campaña de dos años, alertó contra los que llama «los enemigos de la esperanza»: «Hermanos y hermanas, ¡No tenemos miedo de compartir el viaje! ¡No tenemos miedo de compartir la esperanza!»

El Papa hizo el gesto de “tender la mano” -que Cáritas pone en el centro de su campaña- abriendo sus brazos. «Tender la mano» quiere ser el símbolo de una acción global específica para conocer a migrantes, escuchar sus historias y compartir sus viajes. Por ello, Cáritas ha pedido a sus voluntarios y colaboradores en todo el mundo que se sumen a este gesto en una campaña de concienciación en las redes sociales.

El cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila y presidente de Cáritas Internationalis, en una rueda de prensa celebrada tras la Audiencia general, aseguró que «si establecemos vínculos con los refugiados y los migrantes derribaremos las barreras con las que algunos están tratando de separarnos. La campaña nos llama a reconocer, restaurar y compartir nuestra humanidad común».

Para Cáritas Española, este lanzamiento se produce en un momento muy oportuno, ya que tiene lugar dos días después de que expirar, con un resultado desalentador, el plazo fijado por la Unión Europea para acoger a más de 180.000 personas refugiadas. El caso de nuestro país es especialmente grave, pues si el conjunto de la Unión sólo ha completado una cuarta parte de los cupos fijados, España, que se había comprometido a recibir a 17.337 refugiados, únicamente ha abierto sus puertas al 11% de ese contingente.

Para más información: http://journey.caritas.org/es

Semana Id y Enseñad

Del 25 de septiembre al 2 de octubre se ha celebrado la XIV Semana Id y Enseñad, que este año ha girado en torno al tema “La Mujer ante la Palabra”. Para abordar esta cuestión de la presencia de la mujer en la Iglesia, la Delegación Diocesana de Enseñanza ha contado con la colaboración de la Asociación de Teólogas de España. Por el Salón de Actos de la Biblioteca Publica de Palencia han pasado las teólogas Carmen Soto Varela, Antonina Wozna y Silvia Martínez Cano.

lunes, 2 de octubre de 2017

“Estuve preso y me visitásteis”

El pasado 24 de septiembre celebramos la Fiesta de la Virgen de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias. Dos días antes, nuestro Obispo se acercó hasta el centro penitenciario de La Moraleja en Dueñas para celebrar la Eucaristía. En palabras de Javier García, uno de los capellanes del centro, la ceremonia fue muy emotiva, “de las 200 butacas que hay en el salón de actos, 180 estaban ocupadas por los internos”.

Para Javier García la principal misión de un capellán en el centro es “acompañar y estar presente cada uno de los días de la semana”. De esta manera, asegura, podemos “hacer el camino juntos, escuchar, acompañar, hablar, celebrar la Eucaristía y establecer una relación cotidiana y sencilla y sentir que compartimos la vida”. El acompañamiento al voluntariado y la coordinación con Cáritas son otras de las cuestiones que están presentes en el día a día de los dos capellanes.

Javier asegura que existen numerosos prejuicios en torno al mundo de la prisión, alentados en muchas ocasiones por los propios medios de comunicación que únicamente informan de los casos gravísimos, y desgraciadamente esos casos existen, pero la mayoría de las personas que están en prisión no han cometido ese tipo de delitos.

Uno de los mitos que existen en torno a prisión es que “se entra por una puerta y se sale por otra”, la realidad es que el 95% de los presos cumplen íntegramente sus penas y el otro mito es que “en la cárcel se vive muy bien”.

Esto no es así, en la cárcel estás privado de libertad, la relaciones con otras personas no son las que tú has elegido, la incertidumbre que tienen los presos les van anulando como personas y después de haber cumplido su pena, se sienten estigmatizados socialmente.

En este sentido, es importante conocer la realidad para comprender y para acompañar a estas personas que han cometido delitos, sí... pero que están pagando por ello y que tienen también derecho a seguir caminando, seguir creciendo y encauzar sus vidas.

400 años del Carisma Vicentino

“Confiando en el Señor, que camina con nosotros, y en la potencia de su Santo Espíritu, caminemos juntos, rememos mar adentro”

El pasado 25 de septiembre, el Seminario Menor de Palencia acogió la Jornada del Clero que, al igual que en el año anterior, ha servido de punto de arranque para el curso pastoral. La Jornada -presidida por nuestro Obispo- contó con la presencia de unos 120 sacerdotes, seminaristas y el Diácono Permanente.

Tras la oración inicial, tomó la palabra el Sr. Obispo, para hacer un repaso a lo acontecido en la Diócesis tras la “Jornada del Clero” celebrada el año pasado, agradeciendo el trabajo de todos los presentes y de todos los que forman la Iglesia diocesana en su conjunto.

  • Un año en el que se han renovado y comenzado a caminar importantes organismos diocesanos como el Colegio de Consultores, el Consejo Presbiteral y el Consejo Diocesano de Pastoral. Así mismo, se han llevado a cabo los procesos de elección de los arciprestes de los distintos Arciprestazgos de la Diócesis.

  • Un año, en el que se han terminado de perfilar las Unidades Pastorales y se han renovado Delegaciones y Secretariados Diocesanos.

  • Un año en el que se ha profundizado en la reorganización de la Curia Diocesana para una mayor eficacia en la labor pastoral y permitir un mayor y más coordinado trabajo conjunto.

  • Un año en el que se han producido -desde la consulta, el diálogo y en distintas etapas- nuevos nombramientos en la pastoral diocesana, siendo muchos de ellos de laicos; y nombramientos de sacerdotes para la atención pastoral en las Parroquias.

  • Asimismo ha sido un año de intenso trabajo en la Comisión de elaboración del Plan Pastoral Diocesano... un proceso coordinado por un equipo representativo de diversos dinamismos diocesanos y formado por 8 personas: 3 laicos y laicas, 2 religiosos y religiosas, 2 sacerdotes y el Vicario de Pastoral. Equipo, como señaló D. Manuel, que «ha dedicado mucho tiempo de trabajo, reflexión, oración y amor por la Iglesia palentina».

El Sr. Obispo animó a los presentes a «comenzar este curso pastoral con buen ánimo, pensando y meditando qué nos pide el Señor en el servicio a nuestro pueblo, ayudándonos unos a otros como decía Santa Teresa “haciendo espaldas unos a otros”. Caminando juntos, haciendo sinodalidad, unos con otros». Mons. Herrero deseó que «además de lo ordinario de la pastoral se hiciera hincapié en la puesta en marcha del Plan Diocesano de Pastoral y la programación conjunta de toda la Diócesis para este curso». Hizo un llamamiento, de manera especial a cultivar «las actitudes pues son ellas las que dan sentido a toda nuestra acción. Actitudes que nos pide el Papa y que también nos pide una “Cultura del Encuentro”. Todo ello teniendo como Maestro a Jesucristo, el Hijo de Dios, que es para nosotros ejemplo y Pastor» y a cultivar «la fraternidad entre nosotros y entre todos los que formamos la Iglesia en Palencia». En este sentido recomendó releer de manera habitual el Capítulo IV de Amoris Laetitia, donde el Papa Francisco nos recuerda cómo es el amor cristiano y que actitudes debemos no olvidar. Un amor que es compasivo, misericordioso, que no guarda rencor, que es paciente y servicial, que nos lleva a la entrega... «Una fraternidad que nos debe llevar a abandonar el aislamiento, el resentimiento, las habladurías...».

También señaló a los sacerdotes presentes la importancia y urgencia de avanzar en la «corresponsabilidad de los laicos y con los miembros de la Vida Consagrada, y de manera especial, como pide el Papa, la escucha y cercanía con los jóvenes y las familias».

Por último hizo una llamada a que toda la Diócesis ponga un «especial empeño en la Pastoral Vocacional, pues necesitamos vocaciones» y a «secundar las iniciativas que surjan desde las distintas realidades diocesanas».

D. Manuel acabó su intervención animando «a confiar en el Señor, que camina con nosotros, y en la potencia de su Santo Espíritu. Caminemos juntos, rememos mar adentro y que Santa María, San Antolín y todos los santos y beatos de nuestra tierra nos acompañen en este camino».

PLAN PASTORAL

Uno de los puntos importantes del encuentro fue la presentación al clero diocesano del Plan Pastoral Diocesano 2017-2022. Un Plan Pastoral en el que se ha estado trabajando durante el curso pasado y que requiere todavía de la aprobación en el Consejo Presbiteral (el próximo 9 de octubre) y el Consejo Diocesano de Pastoral (el próximo 14 de octubre).

Este Plan Pastoral, pendiente de aprobación, lleva por título “La Alegría de Creer y Crear en esta tierra de Palencia” y ya en su inicio recoge las palabras del Papa Francisco en Evangelii Gaudium: «Para invitar a los cristianos a una nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años» (EG, 1). Un Plan que se concibe como una «propuesta abierta a la vez que coherente» para «escribir juntos un trozo de la historia de la Iglesia del Señor en esta tierra, en el momento apasionante que vivimos en la Palencia de hoy, en nuestra sociedad, en tiempos de cambios y transformaciones y con horizontes nuevos».

El Plan Pastoral propuesto -lleno, como se señala en la Introducción, «de ilusiones, de aportaciones dialogadas en diferentes mesas pastorales, de preguntas y apuestas de futuro, de urgencias humanas y pastorales»- desde la historia de nuestra Diócesis y con la motivación y horizonte que nos propone el Papa Francisco de cara a impulsar la “Cultura del Encuentro”, claves y dimensiones desde las que situarnos y trabajar de cara al futuro.

El encuentro también sirvió para presentar la Programación Diocesana del presente curso, en la que ya se empiezan a desarrollar distintos puntos del Plan Pastoral. Está previsto que cuando esta Programación tenga su concreción definitiva en cuanto a objetivos, se le incorpore un lema y una imagen que ayuden a toda la Diócesis a avanzar en el camino propuesto.

CLAVES
  • La alegría de ser creyentes y sentirnos Iglesia 
  • Vivir y ofertar la Buena Noticia 
  • Opción misionera: presencia, salida, espiritualidad 
  • Sentirnos Diócesis, hacer juntos el camino 
  • Protagonismo laical.
DIMENSIONES
  • Somos una Familia... una Iglesia que vive y se organiza en Comunión 
  • En la Escuela de Jesús... una Iglesia que vive y anuncia la Buena Noticia 
  • Que contagia el Amor de Dios... una Iglesia comprometida con la vida, las personas y la sociedad 
  • Y celebra el Encuentro... una Iglesia que celebra la fe y los sacramentos de la vida.

domingo, 1 de octubre de 2017

1 de octubre de 2017 XXVI Domngo del Tiempo Ordinario

  • Ez 18, 25-28 Cuando el malvado se convierte de la maldad, salva su propia vida 
  • Sal 24 Recuerda, Señor, tu ternura 
  • Flp 2, 1-11 Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús 
  • Mt 21, 28-32 Se arrepintió y fue. Los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios.

Dios manifiesta especialmente su poder con el perdón y la misericordia (Orac. colecta). Por eso, el Señor enseña el camino a los pecadores (Sal). Y si el malvado recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá (1 Lect). Todos somos pecadores y debemos escuchar la voz del Señor que nos llama a la conversión. Seamos sencillos y creamos en Jesucristo, nuestro Salvador (Ev). Y tengamos los sentimientos propios de una vida en Cristo Jesús, dejándonos llevar por la humildad, considerado siempre superiores a los demás. Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios, pasando por uno de tantos (2 Lect).

Intenciones del Apostolado de la Oración para este mes de Octubre

  • General: Por el mundo del trabajo, para que a todos les sean asegurados el respeto y la protección de sus derechos y se dé a los desempleados la oportunidad de contribuir a la construcción del bien común 
  • Por la Evangelización: Por la Iglesia en España, para que siga viviendo la inquietud misionera y alentado a quienes entregan su vida a la difusión del Evangelio.

La Compañía de Jesús deja Palencia

La Compañía de Jesús ha tomado la decisión de dejar la ciudad de Palencia a partir de junio de 2018. Así se lo ha comunicado a D. Manuel Herrero, obispo de Palencia, y quiere compartir la noticia también con los palentinos, expresando su gratitud enorme por el apoyo y cariño hacia la comunidad y hacia la misión de la orden durante casi cinco siglos.

Los jesuitas llegaron a Palencia en 1559, y hasta la expulsión de la orden de España, en 1773, desarrollaron su apostolado desde su centro en la Iglesia de la Compañía. Regresaron en 1868, para instalarse y desarrollar su actividad pastoral desde la Iglesia de San Francisco, donde han seguido hasta la actualidad. Junto a la labor explícitamente pastoral desarrollada desde el templo, muchas iniciativas han ido marcando la presencia de la Compañía de Jesús en Palencia. Así, el colegio San Francisco Javier, la revista El Promotor, el Secretariado de Misiones, las congregaciones Kostkas, Luises y la Congregación Mariana, el Apostolado de la Oración y la Asociación de Viudas, entre otras, han sido algunas de las iniciativas que han jalonado la historia de la orden en la ciudad.

“La disminución numérica de los jesuitas en España, y la necesidad de ir reorganizando nuestras presencias y nuestra misión nos lleva a tomar esta difícil decisión. Agradecemos, una vez más, el apoyo y la ayuda de tantos a nuestra labor”.

Diálogo... pero, ¿qué es dialogar?

Una de las palabras que más se usa hoy es la palabra diálogo. Diálogo en la familia, en la sociedad, diálogo en la política, (pensemos en los años y días pasados con relación a los separatistas, catalanes, vascos, etc., y preparémonos para lo que venga), diálogo en la Iglesia...

No me parece mal, sino todo lo contrario. Más vale dialogar que andar a pedradas. Pero, ¿qué es el diálogo, qué supone dialogar? La etimología nos dice que diálogo es una palabra griega que significa a través o por medio de la palabra. Por medio de la palabra se puede bendecir, decir y hacer el bien, o se puede hacer la maldad, la traición, insultar, herir e incluso matar moralmente.

Un gran papa, el beato Pablo VI, escribió una gran encíclica hace 55 años, titulada “Ecclesiam Suam”, “Su Iglesia”, dirigida a todos los fieles y a todos los hombres de buena voluntad sobre los caminos que la Iglesia Católica debe seguir para cumplir su misión. Estaba celebrándose el Concilio Vaticano II, y el papa, sin querer entrometerse en los debates conciliares, expresa tres pensamientos que le agitan respecto a la Iglesia: la conciencia de sí misma, la renovación de la misma, y la actitud que la Iglesia debe establecer con el mundo que la rodea, y en el cual vive y trabaja, el diálogo.

El cristianismo es la religión del diálogo, una relación de Dios y el hombre que culmina en Cristo, el Verbo, la Palabra hecha carne.

¿Qué supone el diálogo desde la fe? El diálogo, desde Jesucristo, nos debe llevar a tomar la iniciativa, sin esperar a que otros nos llamen. Debe partir del amor desinteresado, como el de Dios. No se ajusta a los méritos a los que va dirigido, tampoco debe ajustarse a los resultados posibles que se conseguirían o dejarían de lograrse, debe hacerse sin límites y sin cálculos. Debe ser responsable, libre y respetar la libertad personal y civil, sin coacción, y discurrir por las vías legítimas de la educación humana, de la persuasión interior. Si el diálogo de Dios ha sido y es universal, el nuestro debe ser potencialmente universal y capaz de entablarse con cada uno, a no ser que el hombre lo rechace o insinceramente finja aceptarlo. Tiene en cuenta los grados, desarrollos sucesivos, con inicios humildes, con lentitud en la maduración psicológica e histórica, pero sin dejar para mañana lo que se pueda hacer hoy. Debe tener el ansia de la hora oportuna y el sentido del valor del tiempo. Cada día debe volver a comenzar.

Esta forma de relación denota un propósito de corrección, de estima, de simpatía, de bondad por parte del que lo establece. Excluye la condenación apriorística, la polémica ofensiva y habitual, la futilidad de la conversación inútil. Mira al provecho del interlocutor y quisiera disponerlo para la comunión de sentimientos y de convicciones.

Supone un estado de ánimo en nosotros los que pretendemos introducirlo y alimentarlo con cuantos nos rodea; el estado de ánimo de quien se afana por colocar el mensaje cristiano del que es depositario en la corriente del pensamiento humano. 

El coloquio es una arte de comunicación. Sus características son cuatro:
l Claridad ante todo. El diálogo supone y exige capacidad de comprensión, es un trasvase de pensamiento, es una invitación a ejercicio de las facultades superiores del hombre. Hay que atender al lenguaje: si es comprensible, si popular, si escogido.

l Otro carácter es la mansedumbre, la que Cristo nos propuso aprender de Él mismo. Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón. El diálogo no es orgulloso, no es hiriente, no es ofensivo. Su autoridad e intrínseca por la verdad que expone, por la caridad que difunde, por el ejemplo que da. No es orden, no es imposición. Es pacífico; evita los modos violentos; es paciente, es generoso.

l La confianza tanto en el valor de la palabra propia cuanto en la actitud para aceptarla por parte del interlocutor. Promueve la confianza y la amistad. Entrelaza los espíritus en la mutua adhesión a un bien que excluye todo fin egoísta.

l La prudencia pedagógica, la cual tiene muy en cuenta las condiciones psicológicas y morales del que escucha: si niño, si inculto, si impreparado, si desconfiado, si hostil; y se afana por conocer la sensibilidad del interlocutor y las formas de la propia presentación para no resultarle a aquel molesto e incomprensible.

En el diálogo así ejercitado se realiza la unión de la verdad y la caridad, de la inteligencia y el amor.
El papa beato Pablo VI, sigue señalando los destinatarios del diálogo y señala varios círculos. El primero es todo lo que es humano. A veces es muy difícil, por decir imposible, por falta de suficiente libertad de juicio y de acción y por el abuso dialéctico de la palabra, dirigida no ya a la búsqueda y expresión de la verdad objetiva, sino puesta al servicio de fines utilitarios prestablecidos. Por esto el diálogo calla, habla solo con el sufrimiento, silencio, lamento y siempre el amor.

Se sitúa a favor de una paz libre y honesta; excluye fingimientos, rivalidades engaños y traiciones; no puede dejar de denunciar, como delito y ruina, la guerra de agresión, de conquista o de predominio y no puede dejar de extenderse desde las relaciones al nivel de las propias naciones a las relaciones en el cuerpo de las propias naciones y en las bases tanto sociales como familiares e individuales para difundir en cada institución y en cada espíritu el sentido, el gusto, el deber de la paz.

No hay que enfrentar diálogo a la obediencia de la autoridad legítimamente constituida tanto en la Iglesia como en la sociedad. Para el creyente, la obediencia se mueve por motivo de fe, se hace escuela de humildad evangélica, asocia al obediente a la sabiduría, a la unidad, a la edificación, a la caridad que rigen el cuerpo eclesial. Por obediencia orientada al diálogo se entiende el ejercicio de la autoridad totalmente penetrado por la conciencia de ser servicio y ministerio de la vedad y la caridad; y se entiende que la observancia de las leyes como conviene a hijos libres y amorosos. El espíritu de independencia, de crítica, de rebelión, mal se conforma con la caridad, animadora de la solidaridad, de la concordia, de la paz, en la Iglesia y transforma fácilmente el diálogo en discusión, en altercado, en disidencia. San Pablo nos dice: Que no haya entre vosotros cismas (I Cor 1, 10).

¿Se dan estas condiciones realmente cuando oímos hablar y convocar al diálogo desde tantos ámbitos sociales, políticos, sindicales, también eclesiales, en esta hora? Yo creo que muchas no se dan. Espero que con estas citas, cada uno saque sus conclusiones y actúe en consecuencia.

+Manuel Herrero Fernández, OSA
Obispo de Palencia