jueves, 23 de febrero de 2017

Dani, Álvaro y René reciben los ministerios de Acólito y Lector

René, Álvaro y Daniel en la reciente
ordenación episcopal de D. Antonio Gómez Cantero
El día 25 es un día especial para los tres seminaristas de nuestra Diócesis porque ese día reciben los ministerios de Acólito y Lector. Un hito importante en su itinerario hacia el sacerdocio. La celebración será a las 12h en la Catedral. 

¿Qué supone para vosotros recibir el ministerio de acólito y lector?

René: Es un regalo muy grande. y un modo de ir asimilando lo que ocurrirá, si Dios quiere, con la imposición de las manos. Estos ministerios se nos confieren para el servicio del altar y de la Palabra De Dios y por tanto, para ayudar a los hombres a acercase al Señor.
 
Álvaro: Tras la recepción el curso pasado de la Admisión a las Sagradas Ordenes, los ministerios suponen una gran alegría, por ser recibidos con vistas a la Ordenación. Aunque llevamos años desempeñando las tareas propias de estos ministerios, en los envíos pastorales, significan la capacitación, por parte de la Iglesia, para un servicio en favor de las almas, lo que nos acerca a la configuración con Cristo Siervo, propia del Orden.
 
Dani: Recibir estos ministerios supone una gran alegría y confianza, porque significa que puedo ver cómo la Iglesia continúa confirmando la vocación a la que me llama el Señor. Esta alegría es mayor por poder recibirlos en nuestra diócesis y juntamente con René y Álvaro, porque aquí ha nacido nuestra vocación y juntos hemos ido compartiendo nuestro camino y nuestra vida en fraternidad estos años en el seminario.

¿Cómo definirías estos dos ministerios?
 
Los ministerios de lector y acólito son ministerios laicales. El lector es instituido para la función que le es propia: leer la Palabra de Dios en la asamblea litúrgica, y el acólito es instituido para ayudar al diácono y prestar su servicio al sacerdote en las tareas litúrgicas, particularmente en el servicio del altar.
 
René, tú estás desarrollando la labor pastoral en la U.P de Frómista. ¿Cómo estás viviendo este momento?
 
El año de pastoral para mí se resume en una palabra: realidad. Cuando uno está estudiando imagina cosas, inventa proyectos. Al llegar a un lugar, todo esto sufre un pequeño derrumbe, y aparece la realidad tal cual es. Como reza un principio de la vida espiritual: “lo que no se asume no puede ser cambiado”. Sin realismo pastoral nuestro trabajo será estéril. En resumen, un año de gracia.
 
Enhorabuena a los tres y desde la Diócesis os damos las gracias, por este nuevo paso que dais en vuestra vocación sacerdotal. Estamos deseando acogeros como nuevos presbíteros.
 
Natalia Aguado León

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