martes, 29 de marzo de 2016

Fin de la embajada real. Inicio de la Embajada Divina

El viaje que fray Domingo y el Obispo de Osma iniciaron, en calidad de embajadores del Rey de Castilla, llegaba a su fin. Entre el 1205 y 1206, llegan a Dinamarca y son recibidos con todos los honores en la corte. La imagen, no distaba mucho de la acostumbrada en sus lugares de origen. Los obispos y los miembros del alto clero, ocupaban los primeros puestos en la comitiva de recepción. El lujo y el boato, propios de la recepción de los representantes oficiales de un rey en el siglo XIII, requerían de esta puesta en escena.

Había que impresionar al visitante. Domingo, y en cierta medida el obispo Diego, se habían desencantado de esta iglesia institucionalizada y cortesana, alejada de los problemas reales del rebaño de Cristo, que era devorado por los lobos de la herejía, sin que sus pastores, hicieran otra cosa que “cortejar” al lujo y al poder, con honrosas excepciones.

La experiencia vivida en el sur de Francia, y el contacto con aquel posadero cátaro, habían abierto los ojos a estos dos hombres de Dios. Era preciso terminar la tarea encomendada y dedicarse por completo, a aquello que les pedía el corazón. Anunciar una Buena Noticia, que diera esperanza a esas gentes que andaban como ovejas desatendidas por sus pastores.

Así, el matrimonio entre el infante Fernando y la princesa danesa se concertó “por palabras de presente” según la costumbre de la época. No era preciso regresar en persona a Castilla a confirmar la noticia ante el rey, por lo que, Domingo y Diego, se quedan ejerciendo su apostolado mientras se dirigen a Roma a ver al Papa Inocencio III, en una especie de visita ad limina improvisada. En esta visita Diego habrá presentado su dimisión como pastor de la iglesia de Osma y propone al pontífice dedicarse al apostolado entre los paganos: cumanos, cátaros, sarracenos... En definitiva, todos aquellos que estaban haciendo tambalear la barca de Pedro.

Domingo que ve la necesidad de socorrer aquellas almas, pide a su obispo, no volver a la seguridad del cabildo de Osma y acompañarlo en esta misión. El obispo Diego y el canónigo Domingo siente en su interior, que una nueva misión les espera. Sienten que un nuevo Señor, les encarga ser los nuevos embajadores de la Buena Noticia.

Domingo, no volverá a España, sin antes haber pasado un largo periodo de unos diez años, predicando incansablemente y habiendo puesto los cimientos de su obra, la Orden de Frailes Predicadores. Comenzaba así, una nueva etapa en la vida de nuestro santo. La nueva etapa que definirá su razón de existir. La Santa Predicación.

Fray Luis Miguel García Palacios, O.P.
Subprior del Convento de San Pablo

domingo, 27 de marzo de 2016

27 de marzo de 2016 Pascua de la Resurrección del Señor

  • Hch 10, 34a. 37-43 Hemos comido y bebido con él después de su resurrección 
  • Sal 117 Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo 
  • Col 3, 1-4 Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo 
  • Secuencia Ofrezcan los cristianos 
  • Jn 20, 1-9 Él había de resucitar de entre los muertos.

Cristo ha resucitado, resucitemos con Él
Hoy la Iglesia se llena de alegría por la Resurrección de Cristo. Su resurrección es un hecho único en la historia y, a la vez, un misterio de fe. Su resurrección es vida y gozo para quienes en el bautismo han muerto y resucitado con Él. Hoy es el domingo de los domingos. La vida cristiana tiene como centro la resurrección de Cristo. El sepulcro vacío anuncia el misterio de la resurrección (Ev). Pedro en su discurso resume la vida en Cristo y afirma su resurrección como verdad absoluta y sus palabras dan testimonio de ella (1 Lect). Pablo, en cambio, nos invita a tener los ojos puestos en Cristo resucitado y nos exhorta a configurarnos en su misterio pascual (2 Lect).

sábado, 26 de marzo de 2016

Del Youcat: ¿Por qué se condenó a un hombre de paz como Jesús a morir en la cruz?

¿Por qué se condenó a un hombre de paz como Jesús a morir en la cruz? (96)

Jesús colocó a su entorno ante una cuestión decisiva: o bien él actuaba con poder divino, o bien era un impostor, un blasfemo, un infractor de la ley, y debía rendir cuentas por ello según la ley [574-576].

En muchos aspectos Jesús fue una provocación única para el judaísmo tradicional de su tiempo. Perdonaba pecados, lo que sólo puede hacer Dios; relativizaba el mandamiento del sábado; se hacía sospechoso de blasfemia y se le reprochaba ser un falso profeta. Para todos estos delitos la ley preveía la pena de muerte.

viernes, 25 de marzo de 2016

Sin Cruz no hay Pascua

En invierno y en verano encuentran ustedes rebajas por todas partes. Sobre todo, en los grandes y pequeños almacenes. Por un puñado de euros compra usted el doble de lo que necesita. Dice la señora Matilde: “Así tengo yo, hija, mis armarios en casa: abarrotados de quincalla”.

Mucha quincalla tenemos, también, en el corazón. Hemos abaratado la fe. Hemos bajado a Cristo del madero. Seguir a Cristo siempre merece la pena; pero hoy acá, por estos lugares, preferimos un Cristo sin cruz. Y sin cruz solo hay rebajas. La superficialidad de la nada. Un cristianismo sin nervio que no aguanta las embestidas paganas o los vientos del paganismo posmoderno.

La cruz es servicio, entrega, sacrificio. La cruz es fidelidad a Cristo. La cruz es Pascua, que significa “paso hacia la luz”. San Pablo nos decía: «No prescindáis de la cruz; no la vaciéis de significado» (cf 1 Cor 1, 17). Razón tenía Saulo de Tarso.

¿Pero cómo hacer deseable, hoy, el sacrificio en bien de la comunidad? ¿Cómo convencer de que ofrecer la vida en beneficio del bien común es ser un buen político? ¿Hemos entendido esto siquiera los cristianos? ¿Lo vivimos en la Iglesia? ¿Qué percibimos en la comunidad política, si no es ambición de poder? ¿Qué se respira en nuestros ambientes?

La cruz es nuestro distintivo. Pero los cristianos aquí en España estamos casi siempre de rebajas. ¿Será que alguien ha pensado que, echando agua al vino lo podemos ofrecer más sabroso? Puso el Señor sobre la mesa, en la boda aquella de Caná -¿recuerdan?- no sé cuantos litros de vino fuerte y generoso, y todos bebieron felices: aquel vino era mucho mejor que el primero. 

Había, una vez, en un pueblo, un avispado cantinero que decía: “Yo les ofrezco vino al que echo agua, y es así como les gusta más. No lo notan. Todos contentos; yo gano y ellos también”.

¿Cómo nos atrevemos a rebajar el sabor de la fe cristiana o del ágape fraterno? ¿Con que rostro le echamos agua al vino? Las rebajas no mejoran el vino. El vino bueno del evangelio -como el de Caná- no admite rebajas.

Vivimos todos metidos en un invierno religioso bastante crudo, y en vez de alimentarnos mejor para combatir el frío, rebajamos la alimentación y desechamos las vitaminas. Comemos basura que no alimenta, aunque llene el buche.

Ando estos días penitenciales releyendo un libro clásico (“El precio de la gracia”) de Dietrich Bonhöeffer, teólogo luterano, asesinado con 35 años en la cámara de gas de Flossenburg (1945). Dice Bonhöeffer: «Hemos malbaratado la fe; hemos rebajado la gracia de Dios». ¿Pero cuál ha sido el coste, en Europa, de aguar el buen vino del evangelio? Veamos el cristianismo que tenemos, y obtendremos respuesta.

Es triste ver -dice Bonhöeffer- cómo tratamos la gracia: el Bautismo, la Eucaristía, celebrados sin convicciones. “Todo, trasformado en mercancía a liquidar”. Todo a cien. Como si fueran ritos de consumo que no significan nada.

Nos preparamos para celebrar la Pascua del 2016. ¿La celebraremos como lo que es y significa? Sin que quitemos nada a la religiosidad popular, algunos piensan que con salir en procesión el Viernes Santo ya tienen bastante. Planchan el capuchón, ¡y hasta el año que viene!

No debe ser así. No abaratemos la fe. No la liquidemos, como se liquidan los productos de todo a cien o de todo a un euro. San Pablo sigue repitiendo: «A alto precio habéis sido redimidos» (1 Cor 6, 20). ¡A precio de cruz!

No nos inventemos, por tanto, rebajas para seguir a Jesucristo. Sólo quien se abraza con generosidad a la cruz, conocerá la luz de la Pascua. Si veneramos la cruz, no es por la cruz misma, sino por Aquel que pende de ella.

Pero sin cruz no hay Pascua. Sólo, rebajas y baratijas.

Eduardo de la Hera

martes, 22 de marzo de 2016

Recomendamos: Una receta

Torrijas
 
Hay dulces que se resisten a salir del entorno de las festividades religiosas y que antaño no faltaban en ninguna casa, por pobre que esta fuera. Los chavales sabían por el olor a rico que impregnaba las casas, que algo sabroso se estaba cocinando. Tomado del “Recetario tradicional de Tierra de Campos palentina” (Araduey-Campos, 2007) una receta de Encarna Sánchez Pérez de Piña de Campos.

¿Qué hace falta? 1 barra de pan candeal duro, 3 huevos, 1 litro de leche, 3 cucharadas de azúcar, Canela en polvo, aceite lo que pida para freír y miel.

¿Cómo se hacen? Se prepara en un plato una mezcla de azúcar tamizada y polvo de canela. Por otro lado, se corta el pan de barra en rodajas de unos 2 centímetros de ancho. Se pone la leche a calentar con el azúcar y cuando esté a punto de hervir se vierte sobre el pan y se deja que se empape durante una hora. Seguidamente se pasan las rodajas por el huevo batido y se fríen. Nada más sacarlas de la sartén se pasan por el plato del azúcar y la canela. Y tras colocarlas en una fuente y antes de servirlas se rocían con unas gotas de miel.

lunes, 21 de marzo de 2016

Un corazón que escuche

En la sociedad en que vivimos son muchos los que se sienten olvidados, apartados, abandonados a su suerte. 

Ante esta realidad, la Comunidad Cristiana siempre ha estado llamada a crear espacios humanizadores e integradores. El grupo de CÁRITAS, como representante de la Comunidad, tiene la tarea de devolver a la persona la vivencia de que para alguien todavía cuenta, de que lo que le ocurra en su vida importa a otros, de que no está sólo en su dolor, hay alguien que va a estar ahí para acompañarle y ayudarle a salir del pozo en que se encuentra.

El término ACOGIDA es, sin lugar a duda, el más querido, el más trabajado y el catalizador de todas las acciones de Caritas. Es una palabra cálida e inclusiva. Es la puerta de entrada, es el diálogo inicial que se caracteriza por la escucha paciente, por el equilibrio entre firmeza y ternura, por el silencio respetuoso que permite a la persona expresar el torrente de realidades y sentimientos que difícilmente se pueden verbalizar y que permite escuchar el mensaje más allá de las palabras.

Es diálogo de igualdad que se implica en la restauración de la persona necesitada, apoyando o instrumentalizando medios y personas para afrontar y superar la necesidad del otro. Un camino que se inicia y que el protagonista siempre es el necesitado que, ayudado, debe ir marcando el proceso para solucionar el problema.

La acogida no debe ser un “buzón de casos” donde se reciben necesidades y se trata de dar soluciones desde los recursos que tiene la comunidad cristiana.

La acogida es la puerta abierta, la luz encendida y la mesa puesta para aquellas personas, que, por múltiples circunstancias, la vida les ha puesto en una situación comprometida.

Desde el encargo del Señor de acoger a los hermanos, abrimos el corazón, sin juzgar al otro, apoyando su fragilidad, respetando su ritmo y su fuerza y ponemos nuestras personas y nuestros medios en favor de aquellos a los que la vida les trata mal.

Una acogida cálida y fraterna es el principio, es la puerta, que permite la posibilidad de mejorar a las personas y solucionar situaciones dolorosas.

Cáritas Diocesana de Palencia

domingo, 20 de marzo de 2016

20 de marzo de 2016 Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

  • [PROCESIÓN]  Lc 19, 28-40 Bendito el que viene en nombre del Señor 
  • [MISA] Is 50, 4-7 No me tapé el rostro ante los ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado 
  •  Sal 21 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? 
  • Flp 2, 6-11 Se rebajó, por eso Dios lo levantó sobre todo 
  •  Lc 22, 14-23, 56 Pasión de nuestro Señor Jesucristo
El “Siervo”
El «Siervo» está siempre dispuesto a escuchar la Palabra de Dios y a proclamarla a favor de los oprimidos a pesar de padecer él mismo la persecución (1 Lect). Jesús, el Siervo, proclama su mensaje y es perseguido y muere en la cruz para liberar al hombre del pecado (Ev). Cristo, sometiéndose a la muerte, es exaltado sobre todo nombre (2 Lect).


Santa Eufemia

Talla en madera policromada. S.XVIII. Autor: Pedro de Bahamonde. Retablo Mayor de Santa Eufemia (Autillo de Campos)
Hija de un rico patricio romano, nació hacia el 285 en Calcedonia (actual Turquía). Durante la persecución de Diocleciano fue detenida por ser cristiana y no dar culto a los dioses oficiales... y al no renunciar a la fe católica se vio sometida a toda clase de ultrajes, torturas y vejaciones. El 16 de septiembre del 303, el procónsul Prisco ordenó arrojarla a los leones, como el joven Daniel del Antiguo Testamento. Unos piadosos cristianos recogieron su cuerpo y lo trasladaron a Constantinopla, donde más tarde el Emperador Constantino edificó una iglesia en su honor. Allí permanecieron sus restos hasta el año 800, en que los iconoclastas los robaron y escondieron. Finalmente el sarcófago apareció en la costa de Roving (Croacia). Un joven, ayudado por dos caballos lo trasladó hasta la actual Iglesia de San Francisco. Este hecho fue considerado como milagroso y sus habitantes comenzaron a darla culto y fue declararla patrona de la ciudad. En el sarcófago -de mármol y sin terminar de labrar- se guardan los huesos de la santa mártir y virgen.

Gracias al Concilio ecuménico de Calcedonia (451), en el que se condenó el monofisismo y se definió que Cristo es verdadero Dios y hombre, la devoción a Santa Eufemia se extendió por el mundo. La razón fue que se la declaró protectora de la ortodoxia. La leyenda cuenta que cuando los Padres conciliares abrieron su sepulcro, Santa Eufemia tenía el credo hereje de Eutiques a sus pies, y el credo católico y verdadero entre sus manos. San Paulino de Nola, San Juan Crisóstomo, San Ambrosio de Milán y otros muchos cantaron sus virtudes, escribieron sermones e himnos en su honor. El culto a esta Santa se difundió en España, sobre todo en la zona norte, durante la Edad Media para poner de manifiesto la verdadera fe en contra de la islámica. Las reliquias se conservan hoy en la catedral de Rovigno de Istria (Croacia).

El arte la representa con la palma del martirio en sus manos y leones a sus pies, o un león solo mordiéndola un brazo. La Diócesis de Palencia la tiene dedicada la parroquia de Autillo de Campos. Su fiesta se celebra el 16 de septiembre, o el 20 de marzo por ser el día de la aparición de su sepulcro.

Texto: Jose Luis Calvo
Fotografía: Antonio Rubio

Oración
Dios, Padre Nuestro, que
el ejemplo y la oración de
tu mártir santa Eufemia nos
valga y ayude a confesar
nuestra fe con humildad
y fortaleza ante nuestros
hermanos. P.J.N.S.

Semana de responder preguntas

Esta semana comienza con una procesión festiva con ramos de olivo: todo el pueblo acoge a Jesús. Los niños y los jóvenes cantan, alaban a Jesús. 

Pero esta semana se encamina hacia el misterio de la muerte de Jesús y de su resurrección. Hemos escuchado la Pasión del Señor. Nos hará bien hacernos una sola pregunta: ¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo ante mi Señor? ¿Quién soy yo ante Jesús que entra con fiesta en Jerusalén? ¿Soy capaz de expresar mi alegría, de alabarlo? ¿O guardo las distancias? ¿Quién soy yo ante Jesús que sufre?

Hemos oído muchos nombres, tantos nombres. El grupo de dirigentes religiosos, algunos sacerdotes, algunos fariseos, algunos maestros de la ley, que habían decidido matarlo. Estaban esperando la oportunidad de apresarlo. ¿Soy yo como uno de ellos?

También hemos oído otro nombre: Judas. Treinta monedas. ¿Yo soy como Judas? Hemos escuchado otros nombres: los discípulos que no entendían nada, que se durmieron mientras el Señor sufría. Mi vida, ¿está adormecida? ¿O soy como los discípulos, que no entendían lo que significaba traicionar a Jesús? ¿O como aquel otro discípulo que quería resolverlo todo con la espada? ¿Soy yo como ellos? ¿Soy yo como Judas, que finge amar y besa al Maestro para entregarlo, para traicionarlo? ¿Soy yo, un traidor? ¿Soy como aquellos dirigentes que organizan a toda prisa un tribunal y buscan falsos testigos? ¿Soy como ellos? Y cuando hago esto, si lo hago, ¿creo que de este modo salvo al pueblo?

¿Soy yo como Pilato? Cuando veo que la situación se pone difícil, ¿me lavo las manos y no sé asumir mi responsabilidad, dejando que condenen -o condenando yo mismo- a las personas?

¿Soy yo como aquel gentío que no sabía bien si se trataba de una reunión religiosa, de un juicio o de un circo, y que elige a Barrabás? Para ellos da igual: era más divertido, para humillar a Jesús.

¿Soy como los soldados que golpean al Señor, le escupen, lo insultan, se divierten humillando al Señor?

¿Soy como el Cireneo, que volvía del trabajo, cansado, pero que tuvo la buena voluntad de ayudar al Señor a llevar la cruz?

¿Soy como aquellos que pasaban ante la cruz y se burlaban de Jesús: «¡Él era tan valiente!... Que baje de la cruz y creeremos en él»? Mofarse de Jesús...

¿Soy yo como aquellas mujeres valientes, y como la Madre de Jesús, que estaban allí y sufrían en silencio?

¿Soy como José, el discípulo escondido, que lleva el cuerpo de Jesús con amor para enterrarlo?

¿Soy como las dos Marías que permanecen ante el sepulcro llorando y rezando?

¿Soy como aquellos jefes que al día siguiente fueron a Pilato para decirle: «Mira que éste ha dicho que resucitaría. Que no haya otro engaño», y bloquean la vida, bloquean el sepulcro para defender la doctrina, para que no salte fuera la vida?

¿Dónde está mi corazón? ¿A cuál de estas personas me parezco? Que esta pregunta nos acompañe durante toda la semana.

sábado, 19 de marzo de 2016

De la Doctrina Social: Cielos nuevos y tierra nueva

Cielos nuevos y tierra nueva
[56] La promesa de Dios y la resurrección de Jesucristo suscitan en los cristianos la esperanza fundada que para todas las personas humanas está preparada una morada nueva y eterna, una tierra en la que habita la justicia (cf. 2 Co 5,1-2; 2 P 3,13). «Entonces, vencida la muerte, los hijos de Dios resucitarán en Cristo, y lo que fue sembrado bajo el signo de la debilidad y de la corrupción, se revestirá de incorruptibilidad, y, permaneciendo la caridad y sus obras, se verán libres de la servidumbre de la vanidad todas las criaturas que Dios creó pensando en el hombre». Esta esperanza, en vez de debilitar, debe más bien estimular la solicitud en el trabajo relativo a la realidad presente.

SEMANA SANTA EN LA CATEDRAL

  • Domingo de Ramos  Solemne bendición de las Palmas (a las 10:15h desde Cofradía del Santo Sepulcro) procesión y Eucaristía.
  • Martes Santo  Misa Crismal (17.00).
  • Miércoles Santo  Rezo de Vísperas (17:40)  Eucaristía y confesiones (18:00).
  • Jueves Santo  Rezo de Laudes (10:30)  Confesiones (11:00 y 17:00)  Misa Vespertina de la Cena del Señor (18:00).
  • Viernes Santo  Rezo de Laudes (10:30) l Vía crucis (11:00) Celebración de la Pasión del Señor (18:00).
  • Sábado Santo  Rezo de Laudes (10:30)  Santa Vigilia Pascual (22:00).
  • Domingo de Pascua  Santa Misa de Resurrección (13:00).

Enviados a reconciliar. Día del Seminario 2016

Álvaro Pinto
El pasado 13 de marzo se celebró el Día del Seminario y hablamos con nuestros tres seminaristas: René, Álvaro y Daniel. Se sienten “Enviados a reconciliar” y siguen avanzando en su proceso de formación sacerdotal.

El lema del Día del Seminario de este año es “Enviados a reconciliar”, y el cartel muestra a un sacerdote abrazando a una pareja ¿Qué supone para ti este lema?

ÁLVARO: Vivimos en un mundo muy herido. Los hombres y mujeres de nuestro tiempo necesitan sentirse abrazados y perdonados, aunque muchas veces no son conscientes de ello. El sacerdote es el llamado de entre los hombres para, habiendo experimentando en su propia carne el haber sido amado y sanado por Dios, llevar el perdón a todos los corazones arrepentidos, por la gracia de Dios, en el sacramento de la reconciliación.
René Casero

RENÉ:  Me parece que es algo muy nuclear en el sacerdocio. Cristo es el enviado del Padre para esto mismo: para reconciliar al hombre con Dios y con sus hermanos. Este lema suscita en mi corazón una gran alegría y una línea en la que trabajar. El sacerdote en medio de la comunidad tiene que servir así, reconciliando, siendo vínculo de unidad. Es muy triste que cualquier cristiano sea motivo de discordia, pero incluso más un sacerdote que hace presente la obra de reconciliación de Dios con el hombre.

DANIEL: El sacerdote está llamado a llevar el perdón de Dios a los hombres. La imagen de este año, para mí, me sugiere la cercanía de Dios, que está siempre muy próximo a los hombres, y dispuesto en todo momento a darnos un abrazo de amor misericordioso, de manera especial con el Sacramento de la Reconciliación. Y el sacerdote es quien debe saber ser el cauce por el que Dios ofrece este abrazo al hombre.
Daniel Becerril

¿Cómo valoras el Sacramento de la Reconciliación?

[Á] Sin querer desmerecer a los demás sacramentos, la Reconciliación es para mi, junto con la Eucaristía, el cauce ordinario de la Misericordia de Dios. Es el abrazo del Padre Bueno que sale al encuentro de sus hijos para mostrarles que, por encima de todas sus faltas, infidelidades o tropiezos, el amor de Dios sobreabunda, desborda.

[R] Sin él me resultaría muy difícil avanzar en mi vida. Me parece de los mayores regalos que Dios ha hecho al hombre. No es una lavadora en la que uno vuelca sus pecados. ¡Es mucho más! Es una re-creación. Dios vuelve a introducirte en la comunión con Él, con los hombres y con uno mismo. Hasta en las caídas uno se puede encontrar con el Dios misericordioso. Al final, la confesión para mí es Jesús, que como a Pedro, nos pregunta: ¿me amas? No quiere explicaciones, excusas... Solamente quiere que le ames y te dejes amar.

[D] Valoro este sacramento como un momento muy especial en el que sentir la misericordia de Dios. Por mi experiencia personal, cada vez que acudo a este sacramento he podido comprobar cómo Dios únicamente mira el corazón arrepentido del pecador, no su pecado. Cuanto mayor ha sido mi pecado, mayor ha sido la misericordia que he experimentado en este sacramento. Por medio de este sacramento, Dios arroja y olvida todo lo que nos ha separado de Él, pudiendo así volver nuestro corazón a Él y comenzar de nuevo. Como dijo el papa Francisco: «antes nos cansamos nosotros de pedir perdón que Dios de perdonarnos». Por ello me gustaría animar a la gente a encontrarnos con la misericordia de Dios a través de la Reconciliación.

¿En qué proceso se encuentra ahora tu vocación sacerdotal?

[Á] En lo que se refiere a la etapa de seminario, me encuentro inmerso en los discernimientos para el Rito de admisión a las Órdenes Sagradas. Un tiempo para confrontarse objetivamente, con la ayuda del director espiritual y el formador, y ver si la respuesta al Señor se corresponde con la llamada recibida. En el plano más personal me encuentro feliz, descubriendo en la vida comunitaria del seminario un deseo fuerte de fraternidad, que se corresponde con un fuerte anhelo de comunión con Jesucristo.

[R] Pues en un momento de gran maduración e ilusión. Si Dios quiere, el próximo 7 de Mayo recibiré la Admisión a las Sagradas Órdenes. Por ese sencillo rito, la Iglesia reconoce tu vocación, y ve en ti las actitudes necesarias para asumir la vocación. Ante esto, la cosa se pone seria. Es un momento para dar gracias a Dios. Estar en 5º también presenta una nueva etapa en la formación que en los próximos meses se irá concretando.

[D] Este es ya mi cuarto año en el seminario, y lo más inmediato respecto a la vocación lo tengo en el discernimiento para el rito de Admisión a las Sagradas Órdenes. Vivo este momento con especial ilusión, pues si el seminario ve conveniente concederme el rito, será el momento en que la Iglesia confirme que lo que yo entiendo que es llamada de Dios al sacerdocio en mi vida también es visto de este modo por la Iglesia. Por lo demás, vivo en un estado de permanente acción de gracias al Señor por lo que Él va poniendo en mi vida a través del seminario, con ilusión por seguir poder respondiendo cada día a la llamada del Señor.

La Iglesia que camina en Palencia, el pueblo creyente palentino, ¿qué puede hacer por vosotros seminaristas, nuestros futuros sacerdotes, en esta jornada del seminario?

[Á] En primer lugar, rezar por nuestros sacerdotes, para que mantengan vivo el deseo de transparentar a Cristo con sus vidas y sean ejemplo del amor del Señor por la Iglesia. En segundo lugar, rezar para que los jóvenes no tengan miedo de responder a Cristo, que sigue llamando. Que no les asuste su debilidad, pues Dios es siempre más grande. Y finalmente rezar por nosotros, para que seamos fieles a la vocación recibida y podamos así, como decía D. Manuel González, eucaristizar: «acercar a todos a la Eucaristía y meterlos dentro del Corazón de Jesús que allí palpita por ellos, para que vivan la vida que de Él brota».

[R] Pues algo que yo sé que hacen muchas personas cada día: rezar por nosotros. Esto es lo principal. Por otro lado, pueden ayudarnos, ayudando a sus sacerdotes ahora, el trabajo es grande y a veces no somos conscientes. Ayudar a los sacerdotes en muchas tareas, y ser comprensivos con la limitación que puede haber, por ejemplo, con la misa dominical. De este modo, nuestros sacerdotes podrán llegar a más gente. Finalmente, aunque no estamos aquí, el seminario tiene varios edificios. Por ello cada persona en sus posibilidades puede aportar algo para que se puedan cuidar y estar en uso.

[D] Principalmente la oración al Señor por nosotros, para que seamos fieles a la vocación que hemos recibido y a la Iglesia en este periodo de formación en el seminario. Y también, contar con nosotros en los tiempos en que podamos estar en la diócesis, de manera que podamos así conocer las diferentes necesidades que hay.

viernes, 18 de marzo de 2016

Mujeres que se dan

El pasado 8 de marzo, celebramos el Día de la Mujer, y me dio por acordarme de estas cuatro. Asesinadas, el 4 de marzo, trabajando... Anselm, Reginette, Margarita y Judith. Misioneras de la Caridad asesinadas en Aden (Yemen). Porque hay sitios donde ser mujer -y cristiana- y trabajar con los que nadie quiere... es jugársela. Asesinadas junto a otras 12 personas que las ayudaban.

Dos de Ruanda, una de la India y una de Kenya... tres sitios donde ser mujer tampoco es fácil. Asesinadas mientras servían el desayuno a los ancianos y discapacitados que atendían en el albergue de Aden. Murieron con los delantales puestos.

Y no es la primera vez. En julio de 1998, hombres armados atacaron su centro para discapacitados en la ciudad de Al Hodeida, a orillas del mar Rojo, donde murieron dos Misioneras de la Caridad, una india y otra filipina.

Sus hermanas de Congregación dicen que «nunca dejarán sus responsabilidades debido a los riesgos». Y que «su trabajo es llegar a los más necesitados en el nombre de Dios. Los asesinatos de Yemen no tendrán impacto alguno en el itinerario de las hermanas».

Todos los días, antes de comenzar la jornada rezaban esto. Y aquel día también lo hicieron:

«Señor, enséñame a ser generoso. Enséñame a servirte como lo mereces; a dar y no calcular el costo, a luchar y no prestar atención a las heridas, a esforzarme y no buscar descanso, a trabajar y no pedir recompensa, excepto saber que hago tu voluntad».

Una regla de la Congregación es que las religiosas son enterradas en el último lugar donde estuvieron trabajando. Anselm, Margarita, Reginette y Judith permanecerán en el lugar de su martirio, en Aden. Esto es darse a una tierra más allá de lo que dura la vida.

Mi recuerdo, homenaje y oración por estas cuatro mujeres, por las otras 12 personas asesinadas... y por los miles que se dejan la vida por los demás. Y por las víctimas de la violencia fanática.

Domingo Pérez

Rosario Peregrino

Con motivo del Año Jubilar Dominicano, que conmemora el 800 aniversario de la aprobación de la Orden de Predicadores, se ha organizado a nivel mundial un Rosario Peregrino (oración eminentemente dominicana) que recorrerá todos los Monasterios de Monjas Dominicas extendidos por el mundo, permaneciendo dos o tres días en cada uno de ellos. Además, cada mes se dedica un día a rezar el Rosario con una intención particular que une la liturgia y los apostolados.

Los días 18, 19 y 20 de marzo el Rosario Peregrino permanecerá en el Monasterio de Nuestra Señora de la Piedad. Durante estos días nuestro Monasterio será el foco de atención de la Orden.

Con este motivo, estamos todos invitamos a participar del rezo del Rosario en la iglesia del Monasterio (frente a la iglesia de S. Pablo) el sábado 19 de marzo a las 18:30 horas. Ese día la intención internacional será por “las personas que se encuentran en prisión”.

Al día siguiente, Domingo de Ramos, a las 17:45 horas saldrá desde el Monasterio la tradicional Procesión del Rosario del Dolor, organizada por la Cofradía de la Vera Cruz y encabezada por la imagen de la Virgen de la Soledad, perteneciente al Monasterio.

jueves, 17 de marzo de 2016

Fallecimiento

El pasado 6 de marzo fallecía el sacerdote palentino, D. Publio Escudero, canónigo de la Catedral de Sevilla. Nació en 1924 en San Llorente del Páramo. Llegó a Sevilla en 1952, el mismo año que se ordenó sacerdote por la Universidad Pontificia de Comillas, donde estuvo cursando durante 13 años Humanidades, licenciándose en Filosofía y Teología.

Durante su vida sacerdotal siempre estuvo dedicado al apostolado seglar. Realizó el primero de los Cursillos de Cristiandad de Sevilla, en el año 1955, a los que estuvo siempre muy vinculado.

Ha sido capellán real y canónigo dignidad de capellán mayor, cargos desde los que contribuyó decisivamente a la revitalización de la Asociación de la Virgen de los Reyes y San Fernando.

Catequesis

Del 26 al 28 de febrero se celebraron en Segovia los ejercicios Espirituales en los que participaron los catequistas de la Iglesia en Castilla.

El Obispo de Segovia Mons. César Franco fue el encargado de dirigir dichos ejercicios.

En este tiempo de Cuaresma, tiempo de preparación para la Pascua, los Ejercicios se centraron en la Misericordia y se celebraron en la Casa de Espiritualidad “San Frutos”.

De nuestra diócesis participó un grupo de catequistas de las parroquias de San José, Santa Marina y Maria Estela.

miércoles, 16 de marzo de 2016

D. Manuel: “Un hombre de su tiempo que se adelantó al Concilio Vaticano II”

Hna. Ana Maria Palacios, Vicepostuladora de la Causa de Canonización de Don Manuel
El pasado 4 de marzo conocíamos la gran noticia de que el Papa Francisco autorizaba a la Congregación para las Causas de los Santos promulgar el decreto sobre el milagro, atribuido a la intercesión del Beato Manuel González García, obispo de Palencia, fundador de la Unión Eucarística Reparadora y de la Congregación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret. 

En Iglesia en Palencia queremos conocer más a fondo cómo ha sido este proceso y tenemos la gran suerte de contar en nuestra diócesis con la vicepostuladora de la causa de canonización: se trata de la Hna. Ana María Palacios quien define a D. Manuel como «un hombre de su tiempo y un hombre del tiempo futuro que se adelantó al Concilio Vaticano II». Sostiene con la gracia de los andaluces (nació en Granada) que Don Manuel tenía como los coches luces cortas y largas. Era consciente de su presente y lo vivió en plenitud pero tenía una gran visión de futuro. Además D. Manuel era muy simpático, pero no sólo para la gente de fuera, también para los suyos. Cuando tenía que corregir siempre lo hacía con buena cara. Él siempre decía: «Hay que tener cara de Pascua aunque el corazón esté de Viernes Santo». Y un hombre que confiaba plenamente en el Señor, llevó a cabo una gran labor social y siempre iniciaba estas obras «con cero pesetas y millones de confianza en el Corazón de Jesús», así era Don Manuel, comenta feliz la hermana Ana María.

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¿Qué supone para la Congregación este último paso que ha dado la Santa Sede?

Es un refrendo de la Iglesia universal a la persona y obra de nuestro fundador. Todos le teníamos por santo pero con esta aprobación es la Iglesia universal la que refrenda su santidad.

¿Cuál ha sido su papel en todo este proceso?

Empecé a colaborar, ayudando a la sobrina de D. Manuel cuando comenzó el proceso en 1952. Ha sido un proceso muy largo con muchas dificultades y en 1980 su sobrina enfermó y me encargué yo. Mi labor ha sido la de difundir y propagar la obra y doctrina de D. Manuel. Desde hace 15 años, cada tres meses, editamos 30.000 hojas informativas que enviamos a América, Italia, Portugal... con la intención de que al propagar su figura, D. Manuel permanezca siempre vivo.

En su opinión, ¿cómo cree que a D. Manuel le gustaría que le recordaran?
 
Como un sacerdote de pueblo entregado a la gente. 

Seguimos sin conocer la fecha de la canonización...

Sí, hasta el próximo Consistorio no se conocerá. 

Cuando D. Manuel pase de ser beato a ser santo, ¿cree que variará algo la congregación de las Misioneras Eucarísticas? ¿Cree que la canonización puede atraer nuevas vocaciones?

El hecho de contar con nuevas vocaciones no depende tanto de que D. Manuel sea beato o santo, depende más bien de nuestro testimonio y ejemplo. En la congregación la canonización de nuestro beato Manuel puede ayudarnos a aumentar el entusiasmo y el deseo de fomentar el carisma de nuestro fundador.

¿Qué supone para la Diócesis y para la Catedral la canonización de D. Manuel?

Los palentinos están contentos y esta felicidad puede suponer una renovación espiritual, remover el espíritu y el fervor que D. Manuel le tenía a la Eucaristía y a la presencia continua del Señor en el Sagrario. También para la Catedral es una gran noticia, no sólo para que se incremente el número de visitantes sino también porque es una gran satisfacción tener enterrado en la Catedral al primer obispo de Palencia que llega a los altares.

Natalia Aguado León

martes, 15 de marzo de 2016

Participa con la Diócesis de Palencia en la próxima JMJ Cracovia 2016

¿Quieres ir junto a otros jóvenes de la Diócesis de Palencia a la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia? Saldremos el 25 de julio, haciendo el viaje por carretera, para estar en Cracovia el fin de semana de la JMJ, en los actos centrales con el Papa, junto a más de 1 millón de jóvenes católicos venidos de todas las partes del mundo. Volveremos a Palencia el 3 de agosto.

¿QUÉ NECESITO PARA APUNTARME?
  • Tener entre 18 y 35 años.
  • Enviar un email a: jmj2016@diocesispalencia.org
  • 500€ (si ajustamos mucho los precios). Cuenta de la Diócesis:
IBERCAJA ES46-2085-4933-7303-3070-2424
Concepto: “JMJ y nombre y apellidos del donante”.
 
PRIMERA REUNIÓN: Miércoles Santo, 23 DE MARZO a las 17.00h. en el OBISPADO (C/ Mayor Antigua, 22)

Éxito del Simposio “Religión en la Escuela”

El 27 de febrero se celebró en Valladolid el Simposio “Religión en la Escuela”, en el que participaron 550 profesores de religión de Castilla y León. Fue organizado por las delegaciones de Enseñanza de las 11 diócesis de Castilla y León -responsables, por encargo de sus obispos, del profesorado y de la asignatura de Religión- y por Escuelas Católicas de Castilla y León -entidad que representa a 186 centros de educación concertada de la Iglesia católica- en los que estudian 100.000 alumnos e imparten clase 9.000 profesionales.

De nuestra diócesis participaron 60 profesores. El éxito de esta iniciativa se debe a que por primera vez en Castilla y León se han dado cita en un foro de formación profesores de la asignatura de religión tanto de la escuela pública como de los centros concertados; y porque fue una jornada muy práctica y formativa en la que se ofrecieron recursos para que los profesores puedan impartir la asignatura de religión de una manera atractiva y actual.

Un obispo sin oropeles

El pasado viernes 4 de marzo, tocaban las campanas de la catedral como locas de alegría anunciando una gran noticia. Muchos llamaron al obispado, incluso sacerdotes, para preguntar si tanto alborozo era porque teníamos ya el tan esperado nuevo obispo. Y de un obispo se trataba, pero de nuestro D. Manuel, el de siempre, el beato que reposa bajo el sagrario de la catedral, como fue su deseo.

Ya sobre las 9 de la mañana nos llegó de Roma, como un susurro al oído, que en la tarde del jueves 3 de marzo, el Santo Padre recibió al Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. En el curso de la audiencia, el Papa Francisco autorizó a la Congregación la promulgación del decreto sobre el milagro, atribuido a la intercesión del Beato Manuel González García, obispo de Palencia, fundador de la Unión Eucarística Reparadora y de la Congregación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret; nacido en Sevilla el 25 de febrero de 1877 y muerto en Palencia el 4 de enero de 1940. El decreto fue firmado el viernes por la mañana.

Para las hermanas Nazarenas, el 4 de marzo fue un gran día, pues no solo celebraban el 106 aniversario de la fundación de las “Marías de los Sagrarios”, sino que su fundador era propuesto como modelo de santidad a toda la Iglesia universal. Si hay algo que me gusta de estas misioneras Eucarísticas de Nazaret es su testimonio de sencillez, en todas las expresiones de su vida. Estuve esa mañana charlando sobre el tema de la canonización con la hermana superiora de la comunidad, y sus palabras y sus gestos eran tranquilos, expresando más un gozo interior que la euforia de un logro conseguido. Hablaba con la mansedumbre que da la profunda simplicidad de la vida en Nazaret. Y de vuelta a mis tareas pensé: es que ni la santidad nos pertenece.

Estas hermanas, alentadas por el entonces obispo de Málaga en el año 1921 comenzaron a vivir esta espiritualidad de la vida cotidiana de Nazaret: una familia unida, un trabajo hecho misión, una mesa que compartir y un diálogo entrañable que nutre. Y mirando en profundidad, esta es la tarea de toda persona. El resto de las cosas no son necesarias y además nos agobian haciendo nuestra vida aún más artificial. El obispo Manuel González lo decía en su lenguaje y con otras palabras: «los oropeles nos separan de los demás y nos impiden ser todos con todos».

Los chavales del grupo de confirmación me ven escribir el artículo según van llegando a casa, no saben los que significa “oropel”, claro, es una palabra en desuso. Les dije que figuradamente era una falsa apariencia, ese tinte de oro dado a la hojalata que siendo de tan poco valor se disfraza de lo que no es. Los oropeles, no eran sólo los aparatosos capisayos, o los abigarrados utensilios utilizados en la liturgia, sino también la falsedad en las personas, que desean aparentar, de distintas maneras, lo que realmente no son. Todo lo contrario de lo que representa la vida diaria y sencilla de Nazaret, donde el pan es pan y el vino es vino.

Ya os digo que me edifica la sencillez de nuestras hermanas nazarenas. Y mirándoles a ellas me imagino cómo fue el que las fundó. Y así se refleja en sus numerosos escritos. D. Manuel fue un obispo, no sólo pobre, sino también sencillo, alegre, familiar, cercano, claro y sobre todo humilde, es decir, “eucarístico”. El buen pastor que, como su Señor, se parte y se reparte en alimento entregándose incondicionalmente a todos hasta entregar la vida.

Sin querer, cuando escribo estas últimas líneas, pienso en la beata Teresa de Calcuta. A falta de conocer la fecha de la canonización de nuestro Obispo bien podían celebrarse las dos el mismo día. ¡Se complementan tanto! Los dos contemplativos de la Eucaristía, uno abocado a la tarea pastoral, la otra al servicio de los más pobres. Ambos han conseguido la unificación en una necesaria y profunda vida espiritual, perdidos por los caminos de la santidad.

Antonio Gómez Cantero
Administrador Diocesano

lunes, 14 de marzo de 2016

A mi primer Director Espiritual D. José Martín (poesía póstuma)

Se llama Don José, es delgadito y fiel. El me enseñó a rezar / el rosario a María / y a confiar en Jesús / cada día. Es una de las personas buenas / que Jesús puso en mi camino / y que con sus consejos / ha sabido guiarme / hacia mi destino: Dios. Me enseñó a creer en Dios / nuestro Padre, y a esperar / y pedir para que no fuera tarde.

Me enseñó a obedecer / a mis padres y abuela / y a respetar a mis mayores / siempre en la escuela. Me enseñó a caminar / por el buen camino / y a confiar en Dios / que es mi Padre y Amigo. Me enseñó a sonreír / al hermano que sufre / y a llevar la alegría / que es la luz que alumbra.

Para mí era un padre / además del que me hizo / el padrecito alegre / que guiaba mi sendero.
Pero un día se marchó / de mi pueblo / y sentí el desgarrón / en mi alma infantil / que no había sentido / durante mis once años / en que había vivido. 

Sentí lo que era / separarme de alguien / a quien tanto quería / y que tanto bien me hacía.

Me rebelé ante Dios / que me quitaba al Padre / que tanto me daba / que estaba cada día / a mi lado / y que tan bien me guiaba.

No podía entender / los designios de Dios / y le escribí una carta / a mi Director / con todas mis protestas y enfados.

Pero llegó su contestación / y la Paz en mi alma / reinó de nuevo / con la conformidad / y su bendición / y aunque algo / se rompió para siempre / pero perduró aquel sentimiento / de cariño hacia él.

Un sentimiento mutuo / que el tiempo no ha podido borrar / ni nunca borrará.

Han pasado los años / y con ellos la reparación / y me he vuelto a encontrar / con mi primer Padre espiritual / que Dios puso en mi camino / para mi bien y mi paz.

Ahora ya es un viejecito / pero conserva su lucidez / y me ha vuelto a iluminar / y a guiar en mi caminar.

Sus consejos siguen siendo sabios / su luz sigue siendo clara / su mirada es pura y limpia / igual que sus palabras.

Es la Virgen de la Merced / la que le guía / para saber hacer de guía / junto con Jesús / que es el centro de su vida.

Ayer he pasado un día / lleno de alegría a su lado / siempre le tendré presente / en mi corazón y en mi mente.

Le pido a Dios / que le siga fortaleciendo en su vida / para que siga guiando e iluminando / a aquellos que le rodean / y a los que estamos lejos. Que en su ancianidad / encuentre siempre la paz / y haga todo el bien y obre con bondad.

Siempre le tendré presentes / en mi oración / y pediré a Jesús y a la Virgen / que le de Paz y Amor. En su residencia de La Merced / sigue haciendo el bien / es una residencia / donde le quieren y admiran / por su bondad y alegría.

Que sus últimos días / tengan también Paz y Amor / y que siempre le bendiga Dios.

Así se lo desea su hija espiritual.

Zosi Gallardo

domingo, 13 de marzo de 2016

13 de marzo de 2016 V Domingo de Cuaresma

  • Is 43, 16-21 Mirad que realizo algo nuevo y apagaré la sed de mi pueblo 
  • Sal 125 El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres 
  • Flp 3, 8-14 Por Cristo lo perdí todo, muriendo su misma muerte 
  • Jn 8, 1-11 El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.

Los caminos de la libertad
Las lecturas presentan tres personajes y tres caminos: El profeta anuncia al pueblo de Dios el retorno a su tierra; la mujer que comienza una nueva vida y Pablo que tiene fijos sus ojos en llegar a la meta. Dios por el profeta Isaías promete abrir un nuevo camino para que su pueblo vuelva a su patria. Otra vez quiere liberar a su pueblo de la esclavitud (1 Lect). Presentan a Jesús una mujer pecadora y el Maestro la perdona y la libera del pecado (Ev). Pablo recuerda su pasado para reafirmarse en el nuevo camino emprendido y fija sus ojos en la meta hacia la cual corre decidido (2 Lect).

sábado, 12 de marzo de 2016

Del You Cat: ¿Quién preside la celebración eucarística?

¿Quién preside la celebración eucarística? (215)
 
En realidad es Cristo mismo quien actúa en cada celebración eucarística. El Obispo y el Presbítero lo representan [1348].

La fe de la Iglesia afirma que el celebrante está ante el altar in persona Christi capitis (lat. = en la persona de Cristo cabeza). Esto quiere decir que los sacerdotes no sólo actúan en el lugar de Cristo o por su encargo, sino que, a causa de la consagración, es Cristo quien actúa a través de ellos como cabeza de la Iglesia.

jueves, 10 de marzo de 2016

El “primer triunfo” de Domingo: el posadero

Pudiera parecer que, antes de lo que a continuación relatamos, nuestro santo, hubiera perdido el tiempo sin ganar “a algunos para Cristo” en boca de San Pablo. Pero no era así.
 
Vemos al Obispo de Osma Diego y a Domingo de Guzmán, en medio del mundo albigense. Son testigos de los desastres, que estas “nuevas creencias”, causan en los hambrientos y empobrecidos. Han oído testimonios de primera mano tanto de clérigos como del pueblo llano. En el camino se han hospedado en pequeños albergues no demasiado cómodos, aunque todo un lujo que esta embajada real se lo puede permitir con creces.
 
Los albigenses no se distinguían demasiado, en cuanto a sus prácticas religiosas de los que no lo eran, incluso sus “dirigentes” -diáconos, sacerdotes y obispos, sin descontar algún monje que abandonaba su monasterio- no tenían un distintivo que los identificara como apartados de la Iglesia de Cristo. Es más, su rectitud de vida dificultaba reconocer en una población.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Dios entregó a su hijo por nosotros

¿Realmente era “necesario” que Jesús muriera en la cruz?, ¿era su destino ineludible?, ¿estaba escrito? Y, algo que nos atañe más de cerca: nuestra condición de cristianos, ¿pasa inevitablemente por la heroicidad de la cruz? En otras palabras, ¿necesitaba o quería Dios que su Hijo muriera?, ¿qué nosotros muramos?, ¿de qué le sirve a Él nuestro sufrimiento? Entender bien estas preguntas nos aleja de un Dios cruel al que nuestra lógica parece empujada.

Lo primero que hay que decir es que Dios no quería la muerte de su Hijo, tampoco la nuestra. Si a Jesús lo crucifican, si el justo es apartado del mundo, se debe a que a otros “poderes”, ajenos al Evangelio, no les sienta bien la Buena Noticia. La coherencia, el amor a los últimos, reciben su castigo por motivos “mundanos”...

¡Pero ahí es donde emerge con fuerza la figura de un Dios justo, premiador del “fracaso” humano! El “fracaso” de apostar por lo “ilógico”, por lo “no rentable”. Dios entrega a su Hijo, mejor dicho, su Hijo se sumerge por el Padre en la “lógica del amor”, la que los hace Uno. Y ese amor, incluso a los enemigos, es la única manera, si lo vivimos, de reconciliarnos como raza humana.

Tal es la misión de Jesús: el Señor del Universo irrumpe en la historia e intenta reorientarla. Mientras nosotros nos empeñamos en el camino del odio y la violencia, Él perdona a quienes lo matan. Los primeros cristianos entienden muy bien ese gesto libre y gratuito, de coherencia (nunca de “necesidad” o predestinación). Se asombran ante un Dios capaz de morir por nosotros, a pesar de no merecerlo. ¡Lo admiran e intentan imitarlo!

Por nuestra parte, nadie nos exige “heroicidades” (no seguimos una moral de cumplimiento)... Pero si de veras apreciamos la infinita bondad del plan de Dios, nuestro corazón agradecido nos empujará a ser, a actuar como Él.

En eso consiste nuestra fe: en admirar a un Dios que puso la meta muy alta... que comprende y perdona nuestras debilidades, que predica con el ejemplo. Desde la muerte de Cristo, nuestra fe no se nutre en la ortodoxia, más bien en la ortopraxis. O, como afirma la primera carta de Juan, “quien ama conoce a Dios... en eso consiste, en que Él nos amó primero” (1Jn. 4, 7-11)

Profesores de Religión de la Diócesis

martes, 8 de marzo de 2016

Marisol Domínguez: “El Palacio ha sido mi segunda casa”

En los últimos meses han llegado a la edad de jubilación varias de las personas que han trabajado codo con codo en el quehacer de nuestra iglesia que camina en Palencia: Agapito, Jesús y la última Marisol, la mujer encargada de todo el quehacer doméstico en el Palacio Episcopal. En los últimos meses esta tarea la compartía con Mª Ángeles. Marisol ha trabajado durante los últimos tres lustros  con tres prelados de la Diócesis. Ha conocido sus gustos, sus manías, sus comidas preferidas... ha ejercido de cocinera, planchadora, costurera, limpiadora y hasta de asesora de imagen... conoce lo que es la filetata, el roquete, el solideo... hablamos con ella para que nos cuente qué ha supuesto para ella su paso por el Palacio Episcopal.

¿Cuántos años ha trabajado en el Palacio y qué ha supuesto para usted el Palacio Episcopal?
He trabajado 14 años y para mí el Palacio ha sido mi segunda casa. He puesto mis cinco sentidos en todo momento y en cada circunstancia, sin mirar tiempo ni horario.

Ha trabajado con tres obispos... ¿qué destacaría de ellos?
No podría destacar algo en particular de cada uno de ellos, porque en los tres obispos -D. Rafael, D. José Ignacio y D. Esteban- he visto una dedicación total hasta el punto de no tener tiempo ni para ellos mismos. Han desarrollado y participado en muchísimas actividades, ceremonias, viajes y siempre lo han hecho con mucha amabilidad. Jamás vi un mal gesto, todo ha sido cariño y dedicación... y esto lo he percibido en los tres obispos con los que he trabajado. También he colaborado con D. Gerardo Melgar al que también considero una persona excepcional. No les olvidaré nunca.

¿Qué se lleva de estos años trabajados en el Obispado?
Me llevo el cariño y la amabilidad que en todo momento me han demostrado tanto los Obispos como el Palacio entero.

Si tuviera que elegir una receta para cada uno de los Obispos que han pasado por Palencia, ¿cual elegiría?
A D. Rafael le gustaban mucho las sopas de ajo con un tomate hervido, así las hacía su madre y le encantaban. El plato preferido de D. José Ignacio no sabría destacar uno en  particular, en general todo le gustaba, me decía “lo que me pongas, me como”. Y a D. Esteban le gustaban mucho los chipirones en tinta con patatas en salsa, decía que en Valencia todo era arroz y arroz.

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Marisol deja paso ahora a María Ángeles pero al igual que ella no olvidará nunca su paso por el Palacio, nosotros tampoco olvidaremos el ejemplo que esta mujer nos ha dado a cada uno de nosotros, una mujer hecha a si misma que asegura que “Dios siempre ha puesto en mi camino a personas que me han ayudado y me han animado a seguir siempre adelante”.
Natalia Aguado León

lunes, 7 de marzo de 2016

En recuerdo de Balbino

La Casa Sacerdotal se ha quedado muda. Se fue la palabra, la palabra larga y la sonrisa. Balbino se fue en dos días. Es verdad que andaba con médicos... pero nadie pensaba que iba tan rápido. Balbino llenaba la Casa.

Nacido en Paredes de Nava, hizo sus estudios sacerdotales en Palencia. Estrenó su sacerdocio en la Pernía: en Santa María de Redondo. Desde allí correteaba toda la Montaña; ni el clima, ni las carreteras le impedían relacionarse con sus muchos amigos. Bajó después a la Cueza: Quintanilla, Calzadilla... todo era acercarse a su tierra paredeña a la que tanto quería; por eso Villalumbroso fue su siguiente destino. Su término final fue Villasarracino, Villaherreros y Villadiezma, donde se realizó totalmente. Su casa siempre estaba abierta para sus muchos amigos.

Allí le traté un poco más. Le hacía sus vacaciones, Cofradías, y también le acompañaba en la Semana Santa. Pude apreciar a un sacerdote unido a su parroquia y una parroquia unida a su sacerdote. A todos cuidó y atendió. Su simpatía llegó a todos... en la Iglesia y en la calle.

También llegó a TV... llegó la periodista y le encontró celebrando la Eucaristía. En la Sacristía no cesaba de hablar, la periodista le dijo que se diera prisa y él contestó que “en Villasaracino nunca hay prisa...”.

Pasados unos años y metido en los 75 le dice el Prelado que ya era tiempo de cambiar porque llevaba muchos años en la misma parroquia. El celoso pastor le contestó que obedecería al Sr. Obispo “pero como dice que llevo muchos años, también necesito tiempo para dejarlo todo dispuesto”.

Así se vino a la Casa Sacerdotal donde sólo estuvo año y medio. Siempre amigo, amigo de todos en la Casa y fuera de la Casa. Entre los amigos quiero destacar a uno: parecían uña y carne, parecían gemelos, era su compañero de curso y de ordenación sacerdotal: Buenaventura García López.

Todos los días, al atardecer, salían juntos a pasear y después de visitar a la Virgen de la Calle. Alguien con mucha ironía hablaba de la “pareja invisible”.

Resumiendo diríamos de D. Balbino Pescador Gutiérrez siempre amigo, siempre sacerdote.

Alberto Ruiz Lanchares

domingo, 6 de marzo de 2016

6 de marzo de 2016 IV Domingo de Cuaresma «Lætare»

  • Jos 5, 9a. 10-12 El pueblo de Dios celebra la Pascua, después de entrar en la tierra prometida
  • Sal 33 Gustad y ved qué bueno es el Señor
  • 2 Cor 5, 17-21 Dios, por medio de Cristo, nos reconcilió consigo 
  • Lc 15, 1-3. 11-32 «Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido»

La tierra prometida, la casa y la personalidad
Dios da a su pueblo Israel una patria (1 Lect); al hijo pródigo, una casa (Ev) y a los cristianos, la nueva personalidad en Cristo reconciliador (2 Lect). Otro significado: el hebreo celebra la pascua en la tierra prometida (1 Lect); el hijo pródigo vuelve arrepentido a los brazos del padre (Ev) y el creyente acepta la iniciativa de Dios de reconciliar a la humanidad por Cristo (2 Lect).

sábado, 5 de marzo de 2016

De la Doctrina Social: La política internacional

La política internacional
[442] Una política internacional que tienda al objetivo de la paz y del desarrollo mediante la adopción de medidas coordinadas, es más que nunca necesaria a causa de la globalización de los problemas. El Magisterio subraya que la interdependencia entre los hombres y entre las Naciones adquiere una dimensión moral y determina las relaciones del mundo actual en el ámbito económico, cultural, político y religioso. En este contexto es de desear una revisión de las Organizaciones internacionales; es éste un proceso que «supone la superación de las rivalidades políticas y la renuncia a la voluntad de instrumentalizar dichas organizaciones, cuya razón única debe ser el bien común», con el objetivo de conseguir «un grado superior de ordenamiento internacional».

San Juan de Dios. “Danos la Lata”

El Centro Asistencial San Juan de Dios pone de nuevo en marcha la campaña solidaria “Danos la Lata”, con el objetivo de recaudar alimentos para los contenedores de Ayuda Humanitaria que se envían a los centros y hospitales de la Orden en África y América Latina.

Del 29 de febrero al 8 de marzo, todas las personas que quieran participar en esta acción solidaria, pueden entregar productos alimenticios enlatados en dos puntos de recogida. En Palencia, a través de los que se consiguieron 860 kilos de alimentos en 2015.

¿Por qué alimentos? debido a la normativa actual y el estricto control de estos envíos en aduana, pedimos que sólo se donen alimentos enlatados y en conserva. Se admiten también productos de limpieza e higiene personal.

La campaña se enmarca dentro de las actividades por la festividad de San Juan de Dios -que se celebrará el 8 de marzo- patrón de los enfermos, de los enfermeros y de los bomberos.

Puntos de recogida y horario:

  • Centro Asistencial SJD: P. Padre Faustino Calvo s/n (de 8 a 22 horas).
  • Unidad de San Miguel: C/ Mayor Antigua, 55 bajo (de 8 a 15 horas).
  • Escuela Universitaria de Enfermería (en horario lectivo).
  • Universidad Popular de Palencia (en horario lectivo).
  • Campus Universitario “La Yutera” - UVA (en el hall del Aulario, y en el del Edificio Verde) (en horario lectivo).
  • Centro FPE López de Vicuña (en horario lectivo).

viernes, 4 de marzo de 2016

Jesús de Medinaceli. Su fiesta se celebra el primer viernes de Marzo

Talla anónima siglo XVII. Parroquia de San Miguel (Palencia).
La devoción al “Ecce Homo” -Cristo expuesto ante el pueblo tras haber sido flagelado, coronado de espinas, atadas las manos como un preso- tuvo su origen en Sevilla en el S. XVII. Allí un escultor barroco hizo la primera talla de Jesús de Medinaceli. Esta imagen la llevaban los barcos españoles que combatían a los piratas berberiscos que expoliaban nuestras costas, hasta que se depositó en un templo de Mámora, un plaza cristiana del norte de África. En 1681 el sultán Musley conquistó Mámora y se llevó como botín la talla, siendo profanada y ultrajada. Fray Pedro de los Ángeles, religioso trinitario que negociaba el rescate de cautivos cristianos, presenció cómo los musulmanes arrastraban a Cristo por las calles. Como si de un cautivo se tratase, el fraile consiguió su rescate con dinero de varios nobles y altos cargos militares españoles. En el momento de pesarla, la balanza se detuvo en el equivalente a las treinta monedas en que fue vendido Cristo por Judas. La imagen de Cristo entró en Ceuta el 28 de enero de 1682. La cruz roja y azul que cuelga de su pecho es la misma que muchos liberados llevaron durante el resto de su vida en acción de gracias.

En 1718, los Duques de Medinaceli, en 1718, costearon un templo en Madrid para acoger la imagen y como lugar de su enterramiento. Desde allí, los Trinitarios extendieron su devoción por toda la península pasando de su denominación original de Jesús Cautivo a la de Jesús de Medinaceli.

En Palencia se encuentra su imagen en la Parroquia de San Miguel y son muchos los palentinos que hacen cola durante toda la jornada para postrarse ante ella. Ya contó en Palencia con una cofradía en el S. XVIII, pero la Desamortización del S. XIX arrebató sus bienes y desapareció hasta 1934 en que se promovió de nuevo por parte de las familias Arenas y Gil Jato. Está legalmente unida a la Cofradía madre de Madrid y procesionan en Semana Santa desde 1987. La talla -de tamaño algo inferior al natural- no es vestidera, aunque la veamos con un rico traje de terciopelo morado, corona de espinas, peluca de pelo natural, y lasmanos atadas con soga dorada.

Texto: José Luis Calvo
Fotografía: Antonio Rubio

Oración
Oh, Señor Jesús de Medinaceli que nos has revelado con tu amor el Amor del Padre, y cumpliendo Su voluntad nos enseñaste con tu ejemplo que de Él procede toda bendición en el cielo y la tierra, ten piedad y misericordia de nosotros. P.J.N.S.

24 horas para el Señor

Entre los muchos actos que el Papa Francisco ha previsto para la vivencia del Año Jubilar de la Misericordia... uno está especialmente cerca de celebrarse. En toda la Iglesia universal, los próximos 4 y 5 de marzo -viernes y sábado anteriores al IV Domingo de Cuaresma- se vivirán las “24 Horas para el Señor”. El Papa -en la Misericordiae Vultus [n. 17]- expresa refiriéndose a esta iniciativa: «Muchas personas están volviendo a acercarse al sacramento de la Reconciliación y entre ellas muchos jóvenes, quienes en una experiencia semejante suelen reencontrar el camino para volver al Señor, para vivir un momento de intensa oración y redescubrir el sentido de la propia vida. De nuevo ponemos convencidos en el centro el sacramento de la Reconciliación, porque nos permite experimentar en carne propia la grandeza de la misericordia. Será para cada penitente fuente de verdadera paz interior».

En Palencia capital se celebrará en la Iglesia del Convento de Las Claras. El viernes, 4 de marzo a las 20h se dará inicio a las “24 Horas” con una oración; y el sábado 5 de marzo, también a las 20h, se clausurarán con una Eucaristía. Desde la diócesis se anima a los distintos arciprestazgos a que celebren en sus templos esta oportunidad de acompañar al Señor y escuchar su Palabra.

jueves, 3 de marzo de 2016

Una Película: Poveda

Poveda

La película narra la historia de Pedro Poveda (Linares, 1874 - Madrid, 1936), un sacerdote tenaz e innovador que abrió caminos en el campo educativo y en defensa de los derechos de las mujeres en la España de principios del siglo XX. Fue reconocido por la UNESCO como “Pedagogo y Humanista” y canonizado por el Papa San Juan Pablo II. Tras ejercer su labor sacerdotal en las marginales barriadas de las Cuevas de Guadix y poner en marcha diversas iniciativas sociales y educativas, marchó a Asturias. Allí inició un novedoso movimiento impulsado por mujeres jóvenes, origen de la Institución Teresiana. Palencia está presente en la película con el protagonista, el palentino, Raúl Escudero. Y la banda sonora del también palentino, Oscar Martín Leanizbarrutia. En Palencia se estrena el 4 de marzo en el Cine Avenida.

Los asaltacapillas

No, no voy a poner el grito en el cielo. Pero déjenme levantar acta con un poco de humor. Y de amor hacia todo el mundo. También, hacia los discrepantes.

¿No les parece que estamos asistiendo a lances muy raros?

Llevamos los católicos una reedición de acosos, insultos y asaltos, que parecen cosa de otros tiempos. Juzguen ustedes mismos y hagan recuento: una señora que recita un “padre-nuestro hiriente” (con ribetes provocadoramente blasfemos); monjas asesinadas en guiñoles públicos; robos y profanaciones del Pan eucarístico (a veces para llevarlo a lugares de exposiciones públicas y hacer mofa), el famoso asalto a la capilla de la Universidad Complutense de Madrid, ahora juzgado en los tribunales...

Me preguntan que quiénes eran los “asaltantes”.

Es lo de menos, lo importante es la insensatez anacrónica. Dicen que eran hijos de papá con bastante dinero en el bolsillo, y, eso sí, muy “indignados”. Sobre todo, contra el catolicismo. Una mezquita no la asaltarían estos valientes. Peligraría su cuello. Pero lo que indigna de estos “indignados” (poco dignos) es que, hoy por hoy, ocupan flamantes cargos públicos, y que siguen con gestos y pronunciamientos sonrojantes.

Algunos me han preguntado: ¿Y qué hace una capilla en la universidad?

Es otro tema. Una capilla evidentemente está en la universidad para algo más que para ser asaltada. Se puede debatir si debe o no debe estar ahí; pero no se debe profanar. Si se entra en ella, es para visitarla, contemplarla, y, si se es creyente, para rezar o celebrar la fe. Lo que nadie entendería, hoy, en el 2016, después de una Constitución democrática y de un Concilio en el que la Iglesia católica aprobó una declaración sobre Libertad religiosa, es que aparezcan unos energúmenos (ellas y ellos) gritando: “Arderéis como en el treinta y seis”. Y empiecen a despojarse de sus vestidos: a quitarse sostenes, camisas, prendas varias y a bailar entre el altar y el atrio, apretando mucho el puño...
Insisto: Una capilla es un servicio a la ciudadanía que profesa la religión católica (¿Y qué hay de malo en ello?). Pero lo mismo que encontramos una capilla en la universidad, pueden verla también en un hospital público, en una cárcel o en cualquier otro lugar frecuentado por ciudadanos. En muchos otros lugares, las capillas, hoy, tienen un marcado carácter ecuménico (por ejemplo, en los aeropuertos). A nadie se le obliga a entrar en una iglesia católica. Ni en una mezquita. Pero a nadie se le debe impedir, si le apetece, asistir a cualquier celebración religiosa. Por ejemplo, un funeral por un estudiante. O una eucaristía de acción de gracias después de un doctorado. O un rato de silencio y de oración.

¿En la universidad? Sí, claro, en la universidad. ¿Se ha olvidado que la universidad surgió en España (y en casi toda Europa) al amparo de la Iglesia y del catolicismo? ¿No será que tenemos un laicismo beligerante a quien hace daño la “otra memoria histórica”? ¿No será, tal vez, que se ha impuesto como dogma que la religión es un asunto privado, llamado a desaparecer?

Por otra parte, ¿un asalto es un acto de libertad? ¿O acaso es un derecho que consagra a los “arrebatacapas” de otros tiempos? Algunos entienden la “libertad” como libertad para ofender e insultar. Y también en esto -como ya se he dicho- algunos son selectivos. Coincide con sus obsesiones anti-católicas. Los demás debemos respetarles a ellos; pero ellos están para imponernos lo suyo. Y si no, ya se sabe: eres “fascista”.

Suelen decirnos que hay que inspirarse en los países nórdicos. Pero en estos países suelen respetar la libertad del que quiere creer, y se persigue el delito de profanación. Aquí -¡qué le vamos a hacer!- tenemos grupos sociales y políticos que aún no han salido de sus cavernas ideológicas. Y nos quieren amedrentar con el sable y el puño. Y hasta con un curioso espectáculo de “strip tease”.

Eduardo de la Hera

La Celebración de la Penitencia en tiempo de Cuaresma



Un fariseo le rogaba que fuera a comer con él y, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. En esto, una mujer que había en la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con las lágrimas, se los enjugaba con los cabellos de su cabeza, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: «Si este fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que lo está tocando, pues es una pecadora». Jesús respondió y le dijo: «Simón, tengo algo que decirte». El contestó: «Dímelo, Maestro». «Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de ellos le mostrará más amor?». Respondió Simón y dijo: «Supongo que aquel a quien le perdonó más». Y él le dijo: «Has juzgado rectamente». Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies; ella, en cambio, me ha regado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de paz; ella, en cambio, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco». Y a ella le dijo: «Han quedado perdonados tus pecados». Los demás convidados empezaron a decir entre ellos: «¿Quién es este, que hasta perdona pecados?». Pero él dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz».
(Lc 7, 36-50)

Homilía del Papa Francisco Celebración de la Penitencia 
13 de marzo de 2015
IV Domingo de Cuaresma


También este año, en vísperas del cuarto domingo de Cuaresma, nos hemos reunido para celebrar la liturgia penitencial. Estamos unidos a muchos cristianos que hoy, en todas las partes del mundo, han acogido la invitación de vivir este momento como signo de la bondad del Señor. El sacramento de la Reconciliación, en efecto, nos permite acercarnos con confianza al Padre para tener la certeza de su perdón. Él es verdaderamente «rico en misericordia» y la extiende en abundancia sobre quienes recurren a Él con corazón sincero.

Estar aquí para experimentar su amor, en cualquier caso, es ante todo fruto de su gracia. Como nos ha recordado el apóstol Pablo, Dios nunca deja de mostrar la riqueza de su misericordia a lo largo de los siglos. La transformación del corazón que nos lleva a confesar nuestros pecados es «don de Dios». Nosotros solos no podemos. Poder confesar nuestros pecados es un don de Dios, es un regalo, es «obra suya» (cf. Ef 2, 8-10). Ser tocados con ternura por su mano y plasmados por su gracia nos permite, por lo tanto, acercarnos al sacerdote sin temor por nuestras culpas, pero con la certeza de ser acogidos por él en nombre de Dios y comprendidos a pesar de nuestras miserias; e incluso sin tener un abogado defensor: tenemos sólo uno, que dio su vida por nuestros pecados. Es Él quien, con el Padre, nos defiende siempre. Al salir del confesionario, percibiremos su fuerza que nos vuelve a dar la vida y restituye el entusiasmo de la fe. Después de la confesión renacemos.