martes, 30 de junio de 2015

La prioridad de la familia

La prioridad de la familia
[214] Ha de afirmarse la prioridad de la familia respecto a la sociedad y al Estado. La familia, al menos en su función procreativa, es la condición misma de la existencia de aquéllos. En las demás funciones en pro de cada uno de sus miembros, la familia precede, por su importancia y valor, a las funciones que la sociedad y el Estado deben desempeñar. La familia, sujeto titular de derechos inviolables, encuentra su legitimación en la naturaleza humana y no en el reconocimiento del Estado. La familia no está, por lo tanto, en función de la sociedad y del Estado, sino que la sociedad y el Estado están en función de la familia.

lunes, 29 de junio de 2015

Encuentro Europeo de Jóvenes

El Papa Francisco, en su mensaje para la XXX Jornada Mundial de la Juventud 2015, cuyo lema es «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5, 8), regala a los jóvenes (y también a los adultos que los acompañan) algunas llamadas de cara a crecer en su vida cristiana. Un mensaje que no tiene desperdicio y que es bueno leer en su integridad. Destacamos aquí algunas citas, que nos sirven para aproximarnos y descubrir en qué momento nos encontramos en nuestra pastoral juvenil, una pastoral que es de todos, y que ha de propiciar un protagonismo en los jóvenes que los lance al compromiso en el seno de la Iglesia y del mundo. En concreto este año nuestra Iglesia española pone el acento en la figura de Santa Teresa de Jesús, como modelo para los jóvenes. ¿Por qué es modelo, y por qué nos congregamos en torno a su figura durante los días 5-9 de agosto en Ávila, en el Encuentro Europeo de Jóvenes?

Caminar hacia la felicidad

«Queridos jóvenes, todas las personas de todos los tiempos y de cualquier edad buscan la felicidad. Dios ha puesto en el corazón del hombre y de la mujer un profundo anhelo de felicidad, de plenitud. ¿No notáis que vuestros corazones están inquietos y en continua búsqueda de un bien que pueda saciar su sed de infinito?».

Recuerdo algunos veranos en mi adolescencia en los que me enviaban a Inglaterra durante un mes a aprender inglés (hoy quizás me mandasen tres meses, o un año…), o más adelante otros tantos cursos de verano de la universidad... era un buen momento para completar mi formación, sobre todo si no te había quedado ninguna asignatura pendiente. Con el tiempo agradeces haber invertido ese tiempo, a nivel académico y a nivel humano. Pero también es cierto que en esos veranos había tiempo, y descubría la necesidad de otro tipo de experiencias: campamentos, alguna peregrinación, alguna JMJ si había posibilidad... posibilidades reales para hacer un “parón” en la vida y propiciar una conversión que partiese de un encuentro real con Cristo. Todo aquello me realizaba, y si algún verano no lo tenía no era del todo feliz. Y es a día de hoy que agradezco este tipo de experiencias; mis padres habían hecho una “inversión” bastante íntegra a mi juicio, a largo plazo, y a costa muchas veces de sacrificios personales y económicos.

También el verano es tiempo para disfrutar, para el ocio y el tiempo libre... no son pocas las fiestas que son atractivas para los jóvenes. Pero hay jóvenes que saben compaginar todo, que están en el mundo y en la Iglesia, que no absolutizan ninguna dimensión en su tiempo libre, y sobre todo, saben cuándo la fiesta es productiva o improductiva. «Sí, nuestros corazones pueden apegarse a tesoros verdaderos o falsos, en los que pueden encontrar auténtico reposo o adormecerse, haciéndose perezosos e insensibles. El bien más precioso que podemos tener en la vida es nuestra relación con Dios. ¿Lo creen así de verdad?».

Por tanto es necesario redescubrir en nuestras vidas dónde encontramos la verdadera felicidad, la que emerge de esa relación con Dios. Ser joven es tener inquietudes, es ser inconformista, es bus car con profundidad el por qué de las cosas, es relacionarse de manera sana con los amigos... estas claves, estando Dios detrás, son camino de felicidad. Y están de fondo en este tipo de encuentros que desde la Iglesia se nos ofrecen.

Santa Teresa, modelo de amistad

«Sí, queridos jóvenes, el Señor quiere encontrarse con nosotros, quiere dejarnos “ver” su rostro. Me preguntarán: “Pero, ¿cómo?”. También Santa Teresa de Ávila, que nació hace ahora precisamente 500 años en España, desde pequeña decía a sus padres: “Quiero ver a Dios”. Después descubrió el camino de la oración, que describió como “tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama” (Libro de la vida, 8, 5). Por eso, les pregunto: ¿rezan? ¿saben que pueden hablar con Jesús, con el Padre, con el Espíritu Santo, como se habla con un amigo?».
La figura de Santa Teresa es un marco ideal. En el itinerario formativo de preparación al encuentro se nos habla de amistad, de espiritualidad... y es que es evidente la necesidad espiritual de nuestros jóvenes. Una necesidad de la que no siempre son o somos conscientes, y que en estos encuentros a veces se descubre simplemente por el clima de oración que se genera, o por ver a otros jóvenes vivir esta dimensión de manera intensa. Tenemos necesidad de Dios, y Santa Teresa nos presenta a un Dios que es amigo, y que colma todas nuestras aspiraciones. Su vida da testimonio de ello.

Crecer en responsabilidad y compromiso

«Queridos jóvenes, en la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es “disfrutar” el momento, que no vale la pena comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas, “para siempre”, porque no se sabe lo que pasará mañana. Yo, en cambio, les pido que sean revolucionarios, les pido que vayan contracorriente; sí, en esto les pido que se rebelen contra esta cultura de lo provisional, que, en el fondo, cree que ustedes no son capaces de asumir responsabilidades, cree que ustedes no son capaces de amar verdaderamente. Yo tengo confianza en ustedes, jóvenes, y pido por ustedes. Atrévanse a “ir contracorriente”. Y atrévanse también a ser felices».

Es cierto, el camino del joven cristiano exige madurar pronto, exige tener personalidad para no dejarse llevar por “lo que hacen todos”, para dar razones de su fe y también para anunciar a Cristo y proponérselo a los demás: exige valentía. Un joven que decida ir a este encuentro probablemente sacrifique alguna actividad con amigos, familia... o quizás consiga traerse a algún joven también. Pero deberá “luchar” por esa opción que ha elegido, con convencimiento, con responsabilidad y compromiso. Y por eso es bueno que los jóvenes no se sientan solos, sino acompañados, arropados por su grupo, su parroquia, su diócesis... de manera que se sientan protagonistas, preparando y siendo partícipes directos de aquello que van a vivir. Quizás participando y llevando a cabo el itinerario formativo previo, colaborando con la delegación de juventud...

Es tiempo de lanzarse al compromiso, la “prudencia” y el “riesgo” tienen sus momentos, pero este horizonte de eclesialidad que nos abre este encuentro es más “de riesgo”. A veces nos quedamos sin explorar estos nuevos horizontes que desde la pastoral juvenil se plantean simplemente por fidelidad a “lo de siempre”, a nuestras actividades, campamentos... que son también necesarios, pero a veces se convierten en un fin en sí mismos y no dan respuesta a esa urgente necesidad de ofrecer un ámbito de eclesialidad plena en el que el joven descubra que él es Iglesia diocesana, universal... y que, como muchos otros jóvenes, debe de estar orgulloso de serlo. Y esta es una buena oportunidad, en un formato que no es ni JMJ, ni local, que no se mueve tanto por una figura como el Papa, si no por una convicción de construir Iglesia desde nosotros mismos, desde cada diócesis. Abramos la Iglesia a los jóvenes, a los que están y a los que no están.

MIGUEL RÚIZ. Responsable nacional de Jóvenes de Acción Católica General. Publicado en el nº 61 de la revista SIGNO.

domingo, 28 de junio de 2015

28 de junio de 2015 XIII Domingo del Tiempo Ordinario

  • Sab 1, 13-15; 2, 23-24 La muerte entró en el mundo por la envidia del diablo 
  • Sal 29 Te ensalzaré, Señor, porque me has librado 
  • 2 Cor 8, 7. 9. 13-15 Vuestra abundancia remedia la falta que tienen los hermanos pobres 
  • Mc 5, 21-43 Contigo hablo, niña, levántate

La vida y la muerte
La muerte es un hecho y un drama. Dios creó al hombre incorruptible, pero entró la muerte en el mundo por el pecado (1 Lect). Jesús vence la fuerza de la muerte y resucita a la hija de Jairo (Ev). Dios ha compartido sus riquezas con nosotros para que nosotros, a su vez, compartamos los bienes con los demás necesitados (2 Lect).

Propuestas de la JEC para este verano


Ya conocemos las propuestas que hacen desde la JEC tanto para jóvenes como para universitarios. Del 17 al 24 de julio, organizan un campamento dirigido a jóvenes con edades comprendidas entre 13 y 18 años y se celebrará en San Salvador de Cantamuda. Por otro lado, por segundo año consecutivo desde la JEC celebran un encuentro universitario del 20 al 24 de julio también en San Salvador de Cantamuda.

  • Para el campamento de Jóvenes pueden contactar con Cristina: 647 079 352 o Almudena: 687 749 815 email:  cris_teru@hotmail.com
  • Para el encuentro de Universitarios pueden contactar con  César: 674 924 171 o Chema: 675 134 143 email:  jecpalencia@hotmail.es

sábado, 27 de junio de 2015

Del Youcat: ¿No están superados los diez mandamientos? (351)

¿No están superados los diez mandamientos? (351)
 
No, no están en absoluto condicionados por el tiempo. En ellos se expresan los deberes fundamentales del hombre hacia Dios y hacia su prójimo, son inmutables y valen siempre y en todas partes [2070-2072].
 
Los diez mandamientos son tanto mandatos de la razón como parte de la Revelación vinculante de Dios. Son tan fundamentalmente vinculantes que nadie puede quedar dispensado de su cumplimiento.

viernes, 26 de junio de 2015

Visita a Las Edades del Hombre

El 23 de junio, como es tradición por estas fechas, miembros de la Curia diocesana, trabajadores del Obispado y algunos de los voluntarios que dedican parte de su tiempo a nuestra Iglesia pasaron un día de excursión visitanto Ávila y la muestra de Las Edades que se desarrolla en la ciudad teresiana. En la foto están con la estatua de Elena Laverón.

San Juan 2015

La Cofradía del Santo Sepulcro instaló el pasado 20 junio el tradicional altar de San Juan con un cariz solidario. Lo recaudado durante el día se destinó a la Asociación de Personas con Discapacidad del Mundo Rural. Además, también recogieron alimentos que entregaron al Comedor Social “Siempre Contentos”. 

Por otro lado, el día 23 celebraron la procesión con la imagen de San Juan por la capital. También en numerosos pueblos de la provincia se honra con gran devoción a San Juan.


Música en el Camino

El 3 de junio comenzó la VI Edición del ciclo Música y Arte en el Camino. Una iniciativa que nació del impactó que causó el Camino de Santiago al peregrino americano Federico Sheppard. En el proyecto participan artistas de todo el mundo que vienen como voluntarios y del que disfruta una audiencia que se renueva cada día. La sede de la asociación Caminoartes está en Carrión de los Condes y en el programa colaboran la Diócesis, el Ayuntamiento de Carrión de los Condes y la Diputación de Palencia.

Se ofrecerán 3 conciertos semanales del 3 de junio al 29 de septiembre en los templos de: Frómista: Iglesia de San Martín de Tours, miércoles, 19h (excepto 8 de julio). Carrión de los Condes: Iglesia de Sta. María, viernes y sábados, 19h (excepto 10 y 11 de julio). Moratinos: Iglesia de Sto. Tomás, tercer domingo de cada mes.  Villalcázar de Sirga: Iglesia de Santa María la Blanca, último domingo de cada mes a las 19h.

Además se celebrarán varios conciertos extraordinarios, dos de ellos en el Patio del Palacio Episcopal: El 2 de julio a las 20h con el estreno mundial de “Los Peregrinos del Camino” y el 30 de julio también a las 20h.

Los otros conciertos extraordinarios: el 21 y 28 de julio a las 20h en el Museo de la Iglesia de San Pedro de Saldaña. El 25 de julio a las 19h en Santa María de Carrión de los Condes. El 29 de julio a las 19h en San Martín de Frómista. Y el 1 de agosto a las 20h en Santa María la Blanca de Villalcázar de Sirga.

miércoles, 24 de junio de 2015

¿Podemos o Debemos?

El lenguaje tiene sus matices y significados. El lenguaje no es inocente. Los verbos que conjugamos retratan a quienes los emplean. El lenguaje define propósitos y prioridades.

“¡Podemos!” (dicho así con energía) encierra contundencia. Es como si nos dijeran: “Guste o no guste, haremos por las buenas o por las bravas lo que podemos hacer”.

Les preguntó Jesús a dos de sus discípulos: «¿Podéis beber la copa de amargura que yo he de beber» (Mt 20, 22). Se refería el Señor a la muerte que, por predicar y vivir coherentemente, le esperaba a la vuelta de la esquina. Es como si el Señor les hubiera preguntado: “¿Podéis acompañarme y seguirme en mi muerte?”.

“¡Podemos!” -dice Lucas que contestaron a una los hijos de Zebedeo. Aquellos discípulos dijeron esto porque iban a por las poltronas del poder político en aquel Reino que les anunciaba Jesús y que ellos confundieron con un reino de mucho dinero y poco trabajo. Jesús hablaba de servicio y ellos buscaban otra cosa...

“¡Debemos!”, por su parte, encierra honradez, imperativo ético, buenos propósitos. Busquen ustedes un partido político que se llame así: “¡Podemos y debemos!”. Búsquenlo y vótenle. Pero si le encuentran, tampoco se fíen demasiado de las siglas. Todos los partidos “pueden más”, pero no siempre hacen ni lo que pueden, ni mucho menos lo que deben. O sea, igual que los ciudadanos que les votamos.

Tengo un buen amigo que me dice: “Ten cuidado, al hablar o escribir, no demonices ni digas mal de la política por culpa de los políticos”. Es verdad, la política debe ser un servicio, no un medio para enriquecerse nadie. La política siempre será de suyo una cosa digna. Y mientras la democracia, según Winston Churchill, sea el “peor sistema de gobierno, excluyendo todos los demás”, tendremos que resignarnos y acatar lo que hay. “¡Es lo que hay!” -dice la gente con aire resignado, al constatar la distancia entre lo que nos prometen en las campañas electorales y lo que, luego, nos proponen en los pactos.

Pero estamos en una sociedad en la que cada vez cunde más este discurso: “Todo lo que se puede hacer, sea moral o no, hágase. Y de lo que se debe hacer y tanto se pregona, hagamos solo la mitad. O no hagamos nada, incluso hagamos lo contrario. Con tal de que no te pillen...”.

¿Hay políticos honrados? Sin duda. Pero al ciudadano le tiene en ascuas no tanto los de “Podemos” como los de “Debemos”: o sea, la ética de aquellos que nos gobiernan o aspiran a hacerlo. El ciudadano no se fía. Motivos tiene. Ahora vienen los pactos. Después de estas “primarias” todos corren. Hay que salvar las poltronas, los muebles del despacho, lo que se pueda, ya que la dignidad es tan difícil de ser salvada. Sería curioso hacer en dos columnas paralelas lo que ciertos políticos dijeron en sus campañas y lo que dicen y hacen ahora.

Insiste mi amigo: “Están en su derecho, ya que alguien nos tiene que gobernar, y si no es haciendo pactos, ¿cómo van a gobernarnos”. También tengo que darle la razón. Pero así, ¿quién se fía ya de las palabras? “Verba volant; exempla trahunt” -decían los latinos. “Las palabras se las lleva el viento, los ejemplos son los que arrastran”.

Pues sí, exacto. Crean ustedes a los que hablan de servicio -como Jesucristo- y se juegan el tipo por mantener lo que han dicho con su ejemplo. Lo demás, son componendas para salir del paso o para seguir escalando los peldaños del poder. Ese poder que tanto encandila a los hijos e hijas de Adán en todo tiempo y lugar.

¿Podemos o debemos? Ante todo, debemos ser coherentes. Y no vender la primogenitura por un plato de lentejas. O de marisco que es más apetitoso.

Eduardo de la Hera

martes, 23 de junio de 2015

Equipos de Nuestra Señora

El grupo de matrimonios de Equipos de Nuestra Señora celebramos el pasado 21 de junio una convivencia cristiana de fin de curso en el Albergue de Sta María de los salesianos en Astudillo. Ese día participamos en la Eucaristía presidida por el P. Carlos y amenizada por una rondalla local y dimos gracias a Dios por el curso que termina.

Este Movimiento católico internacional para matrimonios cristianos tiene como objetivo cumplir las promesas de amor y fidelidad que el día de la boda nos hicimos para siempre y extender nuestro amor de pareja a la familia, a la Iglesia y a la sociedad.

Fundado por el sacerdote Henri Caffarel, un profeta del matrimonio que está en proceso de beatificación. Actualmente hay 134.284 miembros por todo el mundo.

Para más información puedes contactar con Dionisio y Trini
Tfno.: 979 745 395 y consultar la Web: www.equiposens.org

La verdad

Hoy ofrecemos nuestra reflexión en torno al amor de Santa Teresa a la verdad con minúscula. Cierto que también tiene un maravilloso comentario a la doctrina evangélica: “Yo soy el Camino, la Verdad y La Vida”, cuando Jesús se nos ofreció como ejemplo a seguir y camino del que no debemos apartarnos.

Para Santa Teresa, humildad es andar en Verdad. Y orar es vivir la verdad de Dios que es la suma Verdad. Llega a tanto su amor a la verdad, con minúscula, que no diría ni la más pequeña mentira, aun cuando por esa mentira se salvase todo el mundo. Porque Dios es la misma Verdad. En todos sus libros tiene una doctrina admirable sobre la verdad y poniendo unos ejemplos que, facilmente aparece el amor de la Santa a Dios: Suprema Verdad.

En este mundo que “pisamos”, tan lleno de mentiras y falsedades... en el que la política no es sino la manera de engañar al contrario, más que al contrario, es al que no piensa como nosotros.

Comenta la Santa el comportamiento y las afirmaciones de Pilatos cuando en su Pasión le dijo qué era verdad y lo poco que entendemos acá de esta suma Verdad. Comenta la valentía de San Pablo aceptando la carcel antes que negar la verdad. Recuerda la valentía de la Magdalena para vivir la verdad ante los hombres que la conocían de tiempos anteriores.

Escribe en Las Moradas: “Saquemos de aquí, hermanas, que para conformarnos con nuestro Dios y esposo en algo, será bien que estudiemos siempre mucho de andar en esta verdad”. Y añade: “No digo sólo que no digamos mentira -que eso gloria a Dios, ya veo que traéis gran cuenta en estas casas con no decirla por ninguna cosa- sino que andemos en verdad delante de Dios y las gentes, procurando en todo sacar la verdad”.

Se lamenta de los predicadores que en sus sermones más buscan agradar a la gente y recibir alabanzas, que decir la verdad del evangelio, por más que les critiquen exponiéndose a la muerte por defender la justicia y la verdad.

En Camino de Perfección escribe: “Quienes de veras aman a Dios, todo lo bueno aman y todo lo bueno favorecen... no aman sino verdades y cosa digna de amor”.

Germán García Ferreras

domingo, 21 de junio de 2015

21 de junio de 2015 XII Domingo del Tiempo Ordinario

  • Job 38, 1. 8-11 Aquí se romperá la arrogancia de tus olas 
  • Sal 106 Dad gracias al Señor, porque es eterna su misericordia 
  • 2 Cor 5, 14-17 Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado 
  • Mc 4, 35-40 ¿Quién es este? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!
La fe es la respuesta
El hombre pide a Dios razón del sufrimiento y el Señor le da explicación desde la contemplación del universo (1 Lect). Los discípulos acuden a Jesús en el momento del peligro y los recrimina por su poca fe (Ev). La fe es la respuesta al misterio de Dios y a la vida (1 Lect y Ev). El que vive con Cristo es una nueva criatura (2 Lect).

sábado, 20 de junio de 2015

Sé que aman y viven la Justicia

El pasado 11 de julio, en la capilla del Colegio de la Divina Providencia, pasamos un ratillo fantástico en la entrega de premios del concurso que Cáritas Diocesana, en colaboración con la Delegación Diocesana de Enseñanza, convoca entre los escolares palentinos... en torno al lema de campaña del Corpus Christi y del Día de la Caridad. La cosa consiste en hacer un dibujo, un collage, un cuento, un powerpoint o un vídeo en torno al lema: “¿Qué haces con tu hermano? Ama y vive la Justicia”.

De entrada, felicidades y gracias a todos los pequeños que han participado... y a sus profesores, colegios y familias por ser sensibles a estos temas. Y felicidades y gracias a los que resultaron ganadores. A David Pastor, a Raúl Daza, a Saúl Estrada, a Lucía Polanco, a Darío Vítores, a Diego Vela, a Jesús Mª Ochoa, y a Noelia Antolín, Laura Antolín y Lorena Romero.

Pequeños capaces de compartir con otros bajo un paraguas; de recrear la Luna de Cáritas; de renovar -quizás sin saberlo- la escena del Buen Samaritano; de simbolizar un abrazo; de llevarnos al pueblo solidario de “Bizcochito” o a al aula donde se descubría “la justa verdad”; de analizar las causas de la pobreza; o de alertar sobre las otras pobrezas.

Os dejo una frase, del vídeo de José Mª.: “Pero... ¿qué pasa con las personas normales que no tienen con quién hablar y ni tienen a quién les dé consuelo? No hay objetos ni dinero que se les pueda dar para aliviar su sufrimiento. No les puedes comprar un amigo... o una máquina de escuchar. Solo puedes estar a su lado y aliviar su sufrimiento”.

Lo he dicho muchas veces. Deberíamos escuchar más a los niños. No tienen el corazón tan endurecido como nosotros, los mayores, comprenden y entienden más de lo que imaginamos, tienen ideas. Y muchas veces solo necesitan una oportunidad... que les escuchemos.

Benditas las ocasiones en las que los pequeños... nos dan lecciones.

Domingo Pérez

Encuentro de Niños de Postcomunión en Salcedillo

Encuentro de Postcomunión en ediciones anteriores
El área de Catequesis prepara un encuentro de final de curso para los niños de postcomunión. El encuentro se celebrará del 26 al 28 de junio en la casa de los guanelianos en Salcedillo. Se trata de convivir unos días, compartir experiencias y vivir la fe de manera conjunta. Estos encuentros de postcomunión empezaron hace unos años con la idea de ofrecer espacios de fe y continuar vinculados a las parroquias donde poder seguir creciendo en la fe. El nombre del grupo de postcomunión es: “Amigos de Jesús” y a lo largo de los distintos cursos se han celebrado encuentros y covivencias con juegos y dinámicas.

Desde la oraganización, se anima a las familias a participar el domingo 28 en la Eucaristía.

viernes, 19 de junio de 2015

San Gervasio y San Protasio. Su fiesta se celebra el 19 de junio

Tallas en madera policromada, S.XVI, autor anónimo. Hornacinas en el atrio de la Iglesia de Santervás de la Vega.
Estos dos hermanos mellizos, hijos de San Vital y Santa Valeria, nacieron en el S. I en Milán. Sus padres los educaron cristianamente, dándoles testimonio de heroísmo cristiano y sellando su fe con el martirio. Todo lo que sabemos de ellos se lo debemos al obispo de Milán San Ambrosio y a su discípulo San Agustín.

A sus padres los mataron por ser cristianos durante la persecución de Nerón, y sus hijos, al conocer la noticia, vendieron los bienes de la familia, distribuyeron el dinero entre los pobres de Milán, y se dedicaron a la oración, contemplación y práctica de las virtudes. Al llegar a Milán el general romano Anastasio, fueron denunciados por ser cristianos, no adorar a los dioses imperiales y practicar la fe cristiana prohibida. Fueron detenidos, encarcelados y torturados... pero al no renegar de la fe cristiana, se les sentenció. Protasio fue decapitado y Gervasio apaleado. Sus cuerpos fueron expuestos durante dos días al público y tirados a un estercolero. Por la noche, un cristiano llamado Filipo los recogió y colocó en un sepulcro digno, depositando bajo sus cabezas el relato de su pasión en un pergamino. Durante más de trescientos años estuvo oculto el sepulcro hasta que el 17 de junio del 386 fue descubierto por San Ambrosio, que estaba construyendo la actual basílica que lleva su nombre. El 19 del mismo mes se consagró basílica y se ubicaron en ella sus reliquias.

El arte les representa juntos con la palma de martirio, vestidos de militar, con una espada en la mano a San Protasio y a San Gervasio con una estaca.

La Diócesis les tiene dedicada la parroquia de Santervás de la Vega. Incluso el nombre del pueblo deriva de Sant (G) ervás. En el retablo mayor de la parroquia, siglo XVII, existen dos tallas de madera policromada representando a los santos titulares. También se conservan otras dos tallas del antiguo retablo del siglo XVI en pequeñas hornacinas en el atrio del templo.

Próximo a Villasila existió un poblado dedicado a estos santos, del que queda la memoria en la ermita del Santo Cristo de Santervás, con devoción en los pueblos de la comarca.

Texto: José Luis Calvo
Fotografía: Antonio Rubio

Oración
Padre Todopoderoso, que concediste a los mártires Gervasio y Protasio pelear el combate de la fe hasta el derramamiento de su sangre, te rogamos que su intercesión nos ayude a soportar por tu amor la adversidad, y a caminar con valentía hacia ti fuente de toda vida. P.J.N.S. Amen.


Paellada “Villa San José”

El 21 de junio se celebra la tradicional paellada solidaria Memorial Padre Mario. Este año se celebra la XX Edición y al precio de 8 € se ofrecerá un suculento plato de rica paella, pan, bebida y café con dulce. Lo recaudado irá destinado a reformar el edificio principal del servicio ocupacional Villa San José. Las raciones comenzarán a repartirse a partir de las 14h.

A lo largo de este día habrá actividades lúdicas para los más pequeños, actuaciones musicales y exposiciones. Además la ONG Puentes estará presente con un stand.

También puedes colaborar con “el plato Cero” ingresando tu solidaridad en la cuenta de CAJA ESPAÑA-DUERO:

ES 12 2104 0201 130000213981

jueves, 18 de junio de 2015

Desde San Andrés de Arroyo: “Silencio, oración, amor fraterno y entrega a Dios”

Al finalizar el curso y a las puertas de los meses estivales, necesitamos todos un remanso de paz, un lugar donde reposar nuestras inquietudes y dejar a un lado las prisas y el ritmo frenético agolpado a lo largo del curso... así que hoy, sin necesidad de hacer maletas, viajamos hasta un rincón de nuestra diócesis, en concreto al Monasterio de San Andrés de Arroyo ubicado en Santibáñez de Ecla donde 18 monjas cistercienses nos muestran qué hoy en día siguen existiendo oasis de paz y que esa paz, nace de la oración.

Hablamos con la madre abadesa, M. María del Carmen de la importancia de la oración, del significado de la Jornada Pro Orantibus que celebramos el pasado 31 de mayo y de los beneficios de la contemplación.

¿Qué es la Jornada Pro Orantibus?

La Jornada Pro Orantibus quiere decir literalmente “por los que rezan”, es la jornada dedicada a recordar a aquellos hombres y mujeres que dedican su vida a la oración, a estar con el señor amándoles y dejándose amar por Él y de ahí es de donde nace este oasis de paz.

¿Qué tiene de especial la Vida Contemplativa?

Todos los que orientamos nuestra vida a la contemplación partimos de un carisma, de una gracia especial del Espíritu Santo que nos capacita para vivir en soledad, en silencio, en oración, en amor fraterno y en definitiva, en una entrega confiada y alegre de la vida a Dios, que nos atrae hacia si y eso es lo más fundamental de la contemplación.

Ese espacio en el que estamos con el Señor y por eso se necesita esa oración y ese silencio.

¿La sociedad entiende la Vida Contemplativa?

En general la sociedad no entiende la Vida Contemplativa porque muchos valores evangélicos son contrarios a los criterios y objetivos del mundo que están basados en el dinero, el poder, el prestigio social y para los que así piensan y viven, les parece una auténtica locura una vida que sea anónima, una vida de austeridad, obediencia, en búsqueda permanente de Dios y en servicio leal a sus intereses.
El “Solo Dios basta” de Santa Teresa sintetiza muy bien cómo Dios puede llenar una vida y cómo llena la vida de los contemplativos.

La contemplación tiene muchos beneficios pero sólo se ven desde la fe. Es como un árbol, vemos sus frutos y nos encantan pero si no hubiera raíz el árbol se secaría, la raíz no se ve, está oculta, pero no por eso es menos valiosa, sin ella el fruto no sería posible.

¿Por qué la alegría es una de las principales características de la Vida Contemplativa?

Cuando Dios está en el corazón, la tristeza no se puede dar. Una monja triste es una triste monja. El dedicar la vida a Dios y a la oración te llena y es una alegría que no es como la que se puede experimentar fuera, una alegría quizá más superficial. Para los que conocemos la verdadera alegría, la que nace de dentro de la unión con Dios, es una alegría distinta.

Las penas de este mundo son relativas, cuando se ven las cosas de tejas para abajo, las penas son muy grandes, pero cuando las penas se miran de tejas para arriba, nos damos cuenta de que son penas temporales, que pasan, las penas se ven de otra manera y la alegría que nos viene del Señor, puede con las penas. Tenemos penas como todos, pero sabemos vivirlas de otra manera.

Natalia Aguado León

miércoles, 17 de junio de 2015

Ejercicios Espirituales en la Casa Santa Maria de Nazaret

  • Junio Del 19 al 28  Dtor: P. Manuel Tejera s.j.
  • Julio Del 15 al 24  Dtor: P. Manuel Robla s.j.
  • Agosto Del 1 al 10  Dtor: D. Santiago Bohigues
  • Septiembre Del 8 al 17  Dtor: D. Luis Mª Guerra

Casa de Espiritualidad “Santa María de Nazaret”
Ctra. de Burgos s/n - 34004 Palencia
Tfnos: 979 721 800 / 979 728 836
e.palencia@misioneraseucaristicas.org

Integridad profesional

La realidad informativa nos abruma cada mañana con noticias relacionadas con nuevos casos de corrupción, blanqueo de capitales, fraudes......

¿Hemos perdido el rumbo? ¿Todo vale?

Estamos inmersos en una grave crisis económica pero sobre todo moral y espiritual ¿Dónde hemos dejado nuestros valores? ¿Y nuestra integridad?

Las empresas están obsesionadas con los resultados, es fundamental superar los objetivos marcados y los trabajadores estamos sometidos a una gran presión que genera decepciones, insatisfacciones...

Por otra parte, la sociedad vincula al buen profesional con el experto, la persona competente, en lugar de valorar a la persona comprometida y moralmente responsable en el desempeño de su trabajo.

Los profesionales sanitarios debemos desarrollar una serie de actuaciones propias y específicas de nuestra profesión enfocadas a la atención, acompañamiento y cuidado del paciente siguiendo un protocolo sencillo y fácil “La figura y mensaje de Jesús” con un único objetivo “El bien del enfermo”.

¿Por qué no hablar de Virtudes? Aristóteles define la virtud como la excelencia de una cosa, aquella cualidad que la persona debe adquirir para realizar bien aquello que se propone hacer. Y... ¿cuáles son esas virtudes que debemos utilizar en la práctica sanitaria?

Compasión: Ponerse en el lugar del otro, es la mejor disposición para buscar el bien del paciente.

Respeto y Sinceridad: Son dos maneras de tener en cuenta la autonomía del paciente, su libertad para decidir y su derecho a recibir información sobre lo que le ocurre.

Prudencia: Significa saber aplicar la norma adecuadamente, atender al caso concreto desviándonos de la norma habitual si lo requiere.

Una decisión prudencial, no es la aplicación de una fórmula aprendida es una decisión personal del buen profesional.

Confianza: Es decir competencia, compromiso. Competencia científica y técnica, porque el paciente necesita un profesional que sabe lo que hace, pero también comprometido con el bien y el interés del paciente, lo que significa altruismo, solidaridad...

Humanidad: La medicina ha sufrido grandes cambios a lo largo de los siglos pero ciertos parámetros son inalterables, entre ellos la condición humana. Ninguna máquina puede reemplazar el efecto sanador de una mirada, un gesto, una caricia, una palabra adecuada, un silencio oportuno. La presencia humana es insustituible en los procesos de enfermedad, dolor y muerte.

La Pastoral de la Salud este curso nos alienta a realizar nuestro trabajo “con una mirada y un corazón nuevo” abramos nuestros ojos y veremos sin duda a esa persona única e irrepetible que necesita nuestra ayuda.

Rosa Mª Andrés Carbajal
Pastoral de la Salud

martes, 16 de junio de 2015

San Antonio

El pasado 13 de junio celebramos la festividad de San Antonio y una de los momentos más queridos por los cofrades y familias palentinos es la presentación de los niños a San Antonio. Este año durante la novena predicó el sacerdote diocesano, Diego Redondo.

El P. Damián, tras las huellas del H. Rafael Connovicios en la tierra y hoy moradores del cielo

El P. Damián ha partido hacia Dios, en la paz de una muerte santa, a la una de la madrugada del día 27 de mayo. Oremos por él.

Con esta comunicación tan breve como expresiva, nos hacía llegar hoy, de madrugada, el Superior de la Comunidad de Osera (Orense), la noticia del encuentro -sin duda alguna, encuentro esperado y definitivo en el cielo- de este monje trapense, P. Damián Yáñez Neira, con su connovicio el H. Rafael, hoy San Rafael Arnaiz.

De haber vivido entonces, Rafael hubiera cumplido 100 años el pasado 2011. Se disponía a redondearlos al año próximo el P. Damián. La fiesta que soñábamos los amigos se celebrará ya en el cielo. Mejor fiesta, sin duda alguna, y mejor celebración.

En el Monasterio de San Isidro de Dueñas (Palencia), se conocieron Fray Damián, natural de Morales del Rey, nuestro pueblo, y el H. Rafael, de origen burgalés. Vivieron juntos los cuatro primeros meses de noviciado como «monjes penitentes y aves de paso que vuelan... cantando», escribe Rafael en Mi Cuaderno. Y en la primera historia del Monasterio de San Isidro de Dueñas que publicó el P. Damián en el 1969, afirma que el cenobio en que vivían era «un rincón del mundo donde sin trabas se puede alabar a Dios, y un purgatorio en la tierra». En él, advierte, «hay almas que se ofrecen a Dios por la paz de España».

«Que la Santísima Virgen le ayude mientras esté fuera del Monasterio -escribió un día Rafael en una estampa regalada a Fray Damián y que él llevaba siempre consigo, desde su movilización e incorporación a filas-. Se lo pide a Ella con el mayor fervor este Oblato, que aunque no puede acompañarle al frente, no deja de combatir a su modo por Dios y por España. Su más humilde hermano en Jesús y María, Fray Maria Rafael».

Rafael en los altares
Cómo lloraba en la Plaza de San Pedro de Roma el Padre Damián -yo fui testigo, porque estaba a su lado- el día en que la Iglesia Madre dijo con voz autorizada, por boca de San Juan Pablo ll: «el nombre de Rafael queda inscrito en el catálogo, ya es el Beato Rafael».

Tiempo atrás lo había profetizarlo el P. Damián, que tantas horas dedicó a la buena marcha de esta causa. «si nos miramos... sea para buscar a ese Dios escondido que tenemos en nosotros. Soñando, sí, pero conscientes de que despertaremos un día en brazos de Dios y de María».

Está profecía tiene ya su cumplimiento. Descanse en paz; por tanto, también el querido P. Damián, monje y escritor autodidacta, historiador y peregrino de la alegría del Evangelio.

Desde su querida Abadía de Palencia, el P. Damián había sido destinado un día a San Pedro de Cardeña, en Burgos, y más tarde a Osera tras la reconstrucción de su memorable Monasterio. Quiero decir con esto que conoció también las dificultades de la peregrinación y del camino. En Osera moraba ahora perfectamente enraizado en esa bendita tierra, después de haber logrado una de las bibliotecas más importantes en temas relacionados con Galicia. Como la de Rafael, su alma de monje, animadora en este caso de un cuerpo fuerte, sólo ha buscado en su larga vida el amor a Jesús en el silencio y en la soledad. Sé que le gustaba trabajar en el campo, cantar en el coro y manejar documentos antiguos, y sé que fue un monje que rezaba, trabajaba, callaba, publicaba y rendía.

Que brille también para él la luz eterna que ilumina a San Rafael.

+ Rafael Palmero Ramos
Obispo emérito
de Orihuela-Alicante

Fiestas en la Casa Sacerdotal

La Casa Sacerdotal Ntra. Sra. de Lebanza celebró su fiesta patronal el pasado 31 de mayo. La fiesta estuvo precedida por una semana cultural de conferencias en las que se abordaron temas relacionados con Santa Teresa de Jesús, el Camino de Santiago, Lebanza en el recuerdo y hábitos saludables para las personas mayores. También hubo tiempo para el campeonato de Juegos de Mesa. Los actos finalizaron el día con la celebración solemne religiosa, presidida por el Vicario Judicial, D. Mateo Aparicio y la presencia del personal laboral. Un ágape festivo y la entrega de premios para los ganadores de los Juegos de Mesa fue el colofón de estos alegres días.

En la casa sacerdotal actualmente residen 28 sacerdotes, la mayoría de ellos ya jubilados.

lunes, 15 de junio de 2015

Del YouCat: ¿Cuál es la importancia del domingo?

¿Cuál es la importancia del domingo? (187)

El domingo es el centro del tiempo cristiano, porque el domingo celebramos la Resurrección de Jesucristo y cada domingo es una fiesta de Pascua en pequeño [1163-1167, 1193].

Si el domingo es menospreciado o eliminado, solo quedan días laborables en la semana. El hombre, que ha sido creado para la alegría, acaba como animal de trabajo y consumista idiotizado. En la tierra debemos aprender a celebrar como es debido, de lo contrario no sabremos qué hacer en el cielo. En el cielo se da el domingo sin fin.

La calderilla de la vida

La persona con la que tomaba un café, era muy joven. Hablaba y hablaba de proyectos, viajes, amistades, fiestas y cambios políticos. Quería salir y experimentar. Romper con la monotonía de esta pequeña ciudad que le asfixiaba. Quería cambiar el mundo. Llegué a perderme entre tanta vorágine. Y pensaba... ¿No habrá hoy en lo más hondo de nuestra personalidad una incapacidad para vivir lo cotidiano? ¿No vivimos un momento cultural que lo que más nos preocupa y se busca es la sensación de novedad?

No sé si te habrás dado cuenta, pero cada vez se valora más en los estudios de historiografía la vida corriente de los habitantes de una época. Así en los anaqueles de las librerías y bibliotecas descubres libros como estos: “un día en la polis griega”, “la vida corriente en la edad media”, “la sociedad azteca” y un largo etc. Y de una forma divulgativa, con unas buenas ilustraciones, nos hacen comprender mejor el momento histórico, más casi que si estudiásemos las grandes construcciones o las batallas más importantes de un imperio.

¿No será la vida diaria, con sus pequeños detalles, más importante que los acontecimientos que la rasgan y la rompen? ¿Dónde se hilvana la seriedad y la hondura de una persona? ¿Es que la vida se mide por los viajes, por el valor de una acción o la vivencia de un día señalado, o por lo que uno escriba o diga? La rutina hace ruta y nos va conformando en el camino de la propia vida, y lo que parece intrascendente es fundamental en la madurez de la persona.

Si miras en el diccionario la palabra cotidiano, nos habla del ritmo de cada día, lo repetitivo y continuado, o la apariencia rutinaria que oculta lo extraordinario. Lo rutinario encubre actitudes de mucho valor. (Cuando escribo esto no puedo por menos de pensar en la novela “La elegancia del Erizo” de Muriel Barbery) Y es que no hay nada menos visible que lo cotidiano. En las grandes novelas, los mejores espías son los que no sobresalen de lo normal y ordinario.

Hoy vivimos el mismo desafío de la Edad Media. Del año 400 al 500, con la dominación de los pueblos del norte, definimos este tiempo como insecuritas, años de inseguridad y destrucción, y por tanto de inestabilidad. Una de las alternativas a la insecuritas de la Edad Media fueron los monasterios, es decir, la regulación de lo cotidiano. Alrededor de muchos monasterios se crearon las ciudades y el ritmo de su vida fue marcada por las campanadas de la llamada a la oración y al trabajo. En la vida diaria reside la estabilidad y tiene mucho que ver con el hogar, la familia, la escuela, la parroquia, el taller o el lugar del trabajo.

Desde la polis griega, la ciudad ha sido el lugar de la civilización, de civitas, ciudad, viene la palabra. Pero la ciudad para que sea ciudad tiene que tener tres ámbitos: el hogar, la plaza y la escuela. En la plaza, el ágora, estaba el templo y los palacios de la administración y el gobierno, para dar estabilidad. En cambio, el hogar es anterior a la ciudad y es lo único que permanece después de la destrucción de la misma. El hogar pertenece a la familia, es el espacio de la privacidad y de la gratuidad, de la trasmisión del saber y de las creencias. A cada uno se le aprecia por ser miembro del hogar, no por las funciones que desempeña, es el espacio de la atención igualitaria, del trabajo sin competitividad (al hijo enfermo se le atiende aunque no produzca). La producción es para todos por igual.

Los hogares desembocan en la calle que llevan al ágora. El conjunto de calles y plazas es un espacio medido, artificial, trazado, donde reside la vida pública. Es el espacio del encuentro con los otros. Cuanta menos vida familiar exista, más se busca las relaciones de la calle, y se las da más importancia que al vínculo de la familia. La calle es el espacio de la igualdad, acotado, con leyes y normas de convivencia, todos somos iguales ante la ley.

Como institución la escuela es un invento del cristianismo. Y comienza a ser real y autónoma, en contraposición a los maestros que elegían a sus alumnos. Era un espacio no sólo abierto al aprendizaje sino también al crecimiento personal, a la madurez, a la socialización y al respeto de todos. El libro es la objetividad, debe ser aprobado por todo el magisterio y está situado entre el saber del profesor y el cuestionamiento del alumno. El profesor enseña la ciencia, no su experiencia. Ha de encarrilar y desarrollar su saber y experiencia desde la propuesta, desarrollada en el libro, y ha de hacerse entender por todos y para todos, aunque lleve más tiempo.

¿Podremos crecer o madurar si somos incapaces de una vida cotidiana, estable? Porque creo que cuanto más busquemos salir de los límites como obsesión, no como ocio o descanso, más vivimos en la inestabilidad y en la confusión. Tenemos que pasar del abuso de las redes de comunicación a los lazos de la comunión, de la vida en común y ordenada, y nos irá mucho mejor. Y si no, cuando hayamos tocado fondo, cuando ya no encontremos novedad en nada podemos caer en una profunda estabilidad pasiva: ¡Ya no hay nada que hacer!

Antonio Gómez Cantero
Administrador Diocesano

domingo, 14 de junio de 2015

14 de junio de 2015 XI Domingo del Tiempo Ordinario

  • Ez 17, 22-24 Ensalzo los árboles humildes 
  • Sal 91 Es bueno darte gracias, Señor 
  • 2 Cor 5, 6-10 En destierro o en patria, nos esforzamos en agradar al Señor
  • Mc 4, 26-34 Era la semilla más pequeña, pero se hace más alta que las demás hortalizas.


El crecimiento de la semilla
Reiniciamos los domingos del tiempo ordinario. El profeta y Jesús hablan en parábolas. Ezequiel ensalza los árboles humildes (1 Lect). Jesús habla de la semilla más pequeña que crece y se hace arbusto (Ev). Pablo nos habla que hemos de agradar siempre al Señor (2 Lect).

El bastón de Santa Teresa llega a Palencia

El Administrador Diocesano, Antonio Gómez recibe el bastón de manos del P. David Alarcón, OCD





viernes, 12 de junio de 2015

Un nuevo tiempo político en España

Tengo que confesar que tenía la idea... pero me costaba un triunfo expresarla. Lo que quería contaros Ricardo Benjumea, en Alfa y Omega, lo hace con claridad:

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Ha empezado un nuevo tiempo político en España. El gran acuerdo social que se fraguó en la Transición se descompone a marchas forzadas y es hora de renovarlo. Entre todos. Entra aire fresco, llegan nuevos actores al juego político, la renovación irá seguramente también penetrando -lo iremos viendo- en los viejos partidos. Jóvenes y otros colectivos que hasta ahora no se sentían representados van a aportar un valioso caudal de ilusión al sistema. Éste es el cambio de fondo más positivo que señalan las elecciones del pasado domingo. Pero la ilusión no hará desaparecer por sí sola los problemas. Y los retos son enormes. Ánimo y suerte a los intrépidos. Y por favor, un poco de humildad y cautela... Ni todo lo viejo es malo, ni por ser de izquierdas son menos peligrosos los sectarismos maniqueos.

Entre el laicado católico, se aprecia tanta ilusión como desconcierto. Y cierto miedo. Compartimos ampliamente los ideales de justicia social y regeneración democrática que abanderan los nuevos liderazgos, que sin embargo a veces nos señalan como obstáculo para el cambio. Se miran con suspicacia los conciertos con la Santa Sede, la asignatura de Religión en la escuela pública... Ni hablar ya del derecho a la vida o la defensa de la familia, valores que, si ningún partido ha defendido seriamente del 78 en adelante, menos todavía habrá que contar con que lo haga nadie en el nuevo escenario. Hará falta una nueva pedagogía: hacer más visible que ésta no es una lucha contra nadie, sino en defensa de los fundamentos de una sociedad auténticamente fraterna.

Es momento de sumar donde se pueda, con la máxima generosidad, para ayudar a hacer realidad el sueño de una España más justa y decente. Sumar, sin miedo a contaminarse, pero sin delegar más de la cuenta. No estaría de más, en ese sentido, fijarse un poco en esos jóvenes que, hace 4 años, gritaban en la Puerta del Sol de Madrid: «No nos representan», y se pusieron manos a la obra para representarse ellos mismos, convencidos de que «sí se puede». Echarse en los brazos de abogados mercenarios en pleitos que sólo se ganan con mucha fe y enormes dosis de coraje, a la larga, sólo complica las cosas.

Domingo Pérez

jueves, 11 de junio de 2015

San Bernabé. Su fiesta se celebra el 11 de junio

Talla en madera policromada, siglo XVIII, autor anónimo. Vestíbulo del Hospital de San Bernabé de Palencia
A su nombre original, José, se le añadió el sobrenombre de Bernabé, que significa “el que se esfuerza y anima”. Posiblemente nació en Chipre, y fue, con toda seguridad, uno de los setenta discípulos del Señor. La iglesia primitiva lo consideró apóstol, aunque no fue uno de los doce elegidos por Jesús. Se le cita en el libro de los Hechos, y fue un gran colaborador de San Pablo.

San Lucas nos dice que vendió una finca y el dinero que sacó lo entregó a los Apóstoles para distribuirlo entre los pobres. Acompañó al San Pablo en sus viajes apostólicos y tomó parte en su misión evangelizadora. Los apóstoles lo apreciaban porque era “hombre lleno de fe y de Espíritu Santo” (Hch 11, 24) y lo eligieron para evangelizar Antioquía. La ciudad se convirtió en gran centro de la primera evangelización y fue aquí donde, por primera vez, se llamó cristianos a los seguidores de Jesús de Nazaret muerto y resucitado. Fue Bernabé el que presentó a Pablo de Tarso a los apóstoles en Jerusalén después de su conversión en Damasco. Posteriormente participó en socorrer económicamente a los cristianos pobres de Jerusalén y en predicar el evangelio en Antioquía, Tarso, Chipre, Damasco, Salamina, Pafos, Perge, Derbe, Corintio y Jerusalén. Según la tradición fue lapidado a manos de unos judíos fanáticos hacia el año 70 en Salamina.

El arte le representa vestido de apóstol, con libro en una mano y con piedras en la otra, símbolo de su martirio. La diócesis le dedicó un Hospital fundado en el S. XII, junto a la S.I. Catedral, y dependiendo siempre del cabildo, que aún funciona como fundación benéfica. La iglesia del Hospital conserva columnas y capiteles del S.XII y en su día tuvo un hermoso retablo renacentista dedicado a San Antolín y San Bernabé, obra del gran artista Manuel Álvarez y hoy en la colección Federico Marés de Barcelona.

En la actualidad se puede ver una talla del siglo XVIII en el retablo neogótico de la capilla, y otra de la misma época en el vestíbulo de la Fundación. Todos los años el día de san Bernabé el cabildo dice misa en el Hospital y realiza procesión con el santo titular.

texto José Luis Calvo
Fotografía: Antonio Rubio

Oración 
Señor, Tú que nos llenas de Alegría en la celebración de la fiesta de tu apóstol San Bernabé, haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de aquellos que fueron el fundamento de nuestra fe cristiana. Amén. P.J.N.S. Amen.

miércoles, 10 de junio de 2015

La apertura a las ciencias


[78] La apertura atenta y constante a las ciencias proporciona a la doctrina social de la Iglesia competencia, concreción y actualidad. Gracias a éstas, la Iglesia puede comprender de forma más precisa al hombre en la sociedad, hablar a los hombres de su tiempo de modo más convincente y cumplir más eficazmente su tarea de encarnar, en la conciencia y en la sensibilidad social de nuestro tiempo, la Palabra de Dios y la fe, de la cual la doctrina social «arranca». Este diálogo interdisciplinar solicita también a las ciencias a acoger las perspectivas de significado, de valor y de empeño que la doctrina social manifiesta y «a abrirse a horizontes más amplios al servicio de cada persona, conocida y amada en la plenitud de su vocación».

lunes, 8 de junio de 2015

¿Solidaridad o simplemente socorro?

En determinadas fechas surgen por doquier iniciativas y acciones altruistas de ayuda a los que en la sociedad viven en situación más precaria o incluso de pobreza real. Las formas son diversas: maratones solidarios, operación kilo, colectas... y se suele concretar en recogida y distribución de alimentos o dinero a fin de aliviar la necesidad ajena, que se considera insostenible. Hasta el punto de que no hay organización o grupo social que se precie, que no realice alguna acción de este tipo. Digamos que algo en el corazón no nos permite pasar de largo ante esa realidad.

La pregunta que subyace es esta: ¿Eso es solidaridad o simplemente socorro? Por supuesto que toda acción de socorro implica un componente de solidaridad, en cuanto que ayuda a paliar un poco la necesidad ajena, pero la solidaridad realmente es otra cosa. 

Solidaridad -decía San Juan Pablo II- «no es un sentimiento superficial por los males de tantas personas, cercana o lejana, sino la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos» (SRS, 38). Y Francisco añade: «Es mucho más que algunos actos esporádicos de generosidad, supone crear una nueva mentalidad que piense en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos» (EG, 188). Es bueno denominar cada cosa. Solidaridad sin socorro puede quedar en demagogia y no es cristiano (Sant 2, 15-16); socorro sin solidaridad es solamente socorro.

Antonio García
Art. publicado en la revista
Letras para la Utopía

domingo, 7 de junio de 2015

7 de junio de 2015 Solemnidad del Corpus Christi


  • Éx 24, 3-8 Esta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros 
  • Sal 115 Alzaré la copa de la salvación, invocando el nombre del Señor 
  • Heb 9, 11-15 La sangre de Cristo podrá purificar nuestra conciencia 
  • Mc 14, 12-16. 22-26 Esto es mi cuerpo. Esta es mi sangre


Eucaristía es Alianza, Banquete y Sacrificio
Dios hizo una alianza en el monte Sinaí con su pueblo y este prometió cumplir su voluntad (1 Lect). Banquete: Jesús en la Cena pascual instituyó la eucaristía como nueva y eterna alianza (Ev). El sacrificio de Cristo borra los pecados y nos lleva al verdero culto (2 Lect).

El ideario cristiano de “Cáritas”

Escribo estas líneas a las puertas del Corpus Christi. Día de la Caridad. Fecha recordatorio de lo que deben ser los 365 días y noches del año. 

Me cabe el honor de estar presente en el grupo de Cáritas de mi parroquia, y debo decir que estoy admirado de los que animan mejor que yo la caridad en la comunidad cristiana: cómo conocen al barrio y las necesidades de la gente. Todo puede mejorar, pero ellos sí que escuchan y atienden hasta donde se puede y llega el dinero que recogemos y compartimos. Me consta que así ocurre en otras muchas parroquias.

Una cosa tenemos clara: Cáritas no está sólo para “repartir alimentos”, aunque es una tarea que deba hacer. Hoy, deberíamos atender también a otros frentes. Decía Pablo VI, en 1972, a Cáritas italiana: «Por encima del aspecto puramente material de vuestra actividad, debe sobresalir una prevalente función pedagógica».

¿Qué quería decir el Papa?

Para atender debidamente a los excluidos, debemos prestar atención a los que hacen algo por ellos. Cuidar a los que cuidan a otros. Educar y educarnos en clave cristiana. Como Jesucristo, que utilizó una fina pedagogía para acercarse a los que sufren toda clase de carencias: falta de alimentos, de vestido y medicinas; falta de cultura, de salud y de acompañamiento. ¡La soledad es, hoy, una de las peores carencias!

En el corazón podrido de las sociedades opulentas, en el corazón infartado de las sociedades del bienestar, en tiempos de paro y crisis, Cáritas debe plantar la bandera del desinterés, de la denuncia y generosidad cristianas. Hoy necesitamos voluntarios que sean cristianos. Y muchos cristianos que sean voluntarios.

Cáritas, sin ambigüedades, debe testimoniar el evangelio de Cristo. Y debe recordar a todos que la fe o se hace operativa por medio de un amor generoso y desinteresado, o estamos a años luz de lo que Cristo nos pide. Dice san Pablo: «La fe actúa por medio del amor» (Gal 5, 5-6). Una fe individualista que nos aleje de las necesidades del prójimo, cuanto menos es una fe dudosa, mutilada, parcialmente entendida.

El amor con el que Dios nos ama, debe hacerse signo eficaz, inequívoco, de la cercanía y atención a los pobres. El amor gratuito, fiel y duradero que el Padre Dios profesa a sus hijos, debe convertirse en los creyentes en acción, vida y compromiso de cara a los hermanos, sobre todo cuando se trata de atender a los necesitados. 

Pero se debe ir educando la fe desde niños para traducirla, luego, en obras de caridad. Un cristiano no debe retroceder ni un palmo a la hora del compromiso con los necesitados y de las víctimas de sistemas y personas corruptos.

Hoy me parece ya superado el discurso sobre si caridad o justicia, sobre si la justicia es lo primero y la caridad viene después. Para los cristianos la justicia es la otra cara del “ágape” o del amor cristiano. Caridad y justicia van de la mano. Son cara y cruz de la misma moneda. Una no debe oscurecer a la otra. 

Se ha hablado también de la “fantasía de la caridad”. ¿Qué quiere decir esto de la “fantasía”? Algo así: hoy debemos ser imaginativos, diligentes, alegres y decididos, cuando se trata de ir hacia los pobres.

¿Recuerdan la parábola del Buen Samaritano? Aquel hombre fue generoso e imaginativo. Todo lo puso en juego para atender al que, apaleado, había quedado desangrándose al borde del camino. Olvidado, en la vía pública.

Eduardo de la Hera

sábado, 6 de junio de 2015

Exposición

Fotografías Buonifigli. José Luis de Román
Sala Don Sancho 

La muestra fotográfica reúne 50 retratos de personas que expresan emociones, sentimientos y actitudes en su vida cotidiana. Su autor, José Luis de Román, plasma momentos de su día a día y nos invita a descubrir su humanidad inefable, su ser interior y su grandeza, a través de las sonrisas o el gesto pensativo, del abrazo de amigos, los juegos, el trabajo, la alegría, la expresión artística o la quietud de la luz de la tarde y el café en el sofá. Miradas llenas de luz y de paz, rostros que ya dibujan el paso del tiempo.

La exposición se enmarca en los actos del 50 aniversario de  presencia de los Guanelianos en España y el centenario de la muerte de San Luis Guanella (1842-1915). La muestra podrá visitarse hasta el 9 de junio.

Los caminos

No voy a comentar el célebre libro de Santa Teresa, titulado “El Camino de Perfección”. Quiero meditar sobre esta expresión de la Santa: “Ya es tiempo de caminar”. Varios historiadores afirman que santa Teresa, ya muy próxima a morir, le dijo al Esposo Divino: “Ya es hora de caminar”. Ya es hora de morir, caminando a la Casa del Padre... pues sabemos que sus últimas palabras fueron: “Al fin muero hija de la Iglesia”.

Camino de luz, camino de oración, camino de encuentro, camino de acercamiento, camino interior... siempre bajo la dirección de la Doctora de la Iglesia y siempre predominando el sentido espiritual del alma enamorada, tal como leemos en el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz.

Camino, caminos de la Gran Fundadora y Reformadora. Y sin salir del camino de tierra y piedra, con subidas y bajadas, con curvas muy pronunciadas y peligros para los carros de mulas. Que no recorrió las dos Castillas: la Nueva y la Vieja y las tierras de Andalucía en coche cómodo, elegante o avioneta.

Carro de mulas o simplemente montada en una caballería. Apoyada, muchas veces, en el cayado que estos días han llevado par 27 países en cinco continentes. Bastón, cayado, que han llevado a Roma y que el Papa, con gran fervor, lo besó y rezó a Santa Teresa.

El Centenario, Quinto, del nacimiento de la Santa es una llamada a peregrinar y peregrinar, a poder ser por las ciudades y villas donde ella fundó sus conventos-palomarcitos. El sacrificio corporal debe ayudar al desarrollo espiritual. No nos faltará la compañía de San José. Como a ella y como ella nos recomienda.

“Camino de Luz” y “Huellas de santa Teresa” quieren ser el eco que nos impulse a caminar siguiendo a la Monja Andariega. ¿No es Jesús Camino... y no debemos nosotros seguirle hasta llegar a la Casa del Padre?

La exposición teresiana, en dibujos sobre servilletas, del escultor salmantino Venancio Blanco, no era sino el cántico a los carros de mulas y mulas sueltas, de que se valió Santa Teresa para lograr los 17 monasterios edificados en pobreza. Seamos peregrinos al estilo de santa Teresa, la extraordinaria hija de la Iglesia.

Germán García Ferreras

viernes, 5 de junio de 2015

La Eucaristía, antídoto frente a la indiferencia

Mensaje con motivo de la festividad del Corpus Christi, Día de la Caridad + 7 de Junio de 2015

El Papa Francisco ha denunciado con frecuencia la indiferencia como uno de los grandes males de nuestro tiempo. El olvido de Dios y de los hermanos está alcanzando dimensiones tan hondas en la convivencia social que podemos hablar de una “globalización de la indiferencia”.

Ante esta dolorosa realidad, los obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social os invitamos a contemplar, celebrar y adorar a Jesucristo en el sacramento de la Eucaristía como el medio más eficaz para vencer y superar la indiferencia. La Eucaristía tiene el poder de trasformar el corazón de los creyentes, haciendo así posible el paso de la “globalización de la indiferencia” a la “globalización de la caridad”, impulsándonos a la vivencia de la comunión fraterna y del servicio a nuestros semejantes.

1. La Eucaristía, sacramento de comunión con Dios y los hermanos: «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1Cor 12, 26)

El apóstol Pablo les decía a los cristianos de Corinto que la recepción del Cuerpo y la Sangre de Cristo tiene el poder de establecer una comunión tan fuerte entre quienes creen en Él que aleja del corazón humano la indiferencia y la división: «El cáliz de bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión del cuerpo de Cristo? Porque el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan» (1Cor 10,16-17).

Esta comunión eucarística, que nos transforma en Cristo y nos permite crecer como miembros de su cuerpo, nos libera también de nuestros egoísmos y de la búsqueda de los propios intereses. Al entrar en comunión con los sentimientos de Cristo, muerto y resucitado por nuestra salvación, se nos abre la mente y se ensancha el corazón para que quepan en él todos los hermanos, especialmente los necesitados y marginados. «Quien reconoce a Jesús en la Hostia santa, lo reconoce en el hermano que sufre, que tiene hambre y sed, que es extranjero, que está desnudo, enfermo o en la cárcel; y está atento a cada persona, se compromete, de forma concreta, en favor de todos aquellos que padecen necesidad».

«Nuestra participación en el cuerpo y la sangre de Cristo sólo tiende a convertirnos en aquello que recibimos» (San León Magno): cuerpo de Cristo entregado y sangre derramada para la vida del mundo. Desde la comunión con Cristo llegamos a ser siervos de Dios y de los hombres. De este modo, la Eucaristía constituye, en palabras de Benedicto XVI, «una especie de antídoto» frente al individualismo y la indiferencia, y nos impulsa a lavar los pies a los hermanos.

2. La Eucaristía, sacramento que nos compromete con los hermanos: «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9).

De la Eucaristía derivan el sentido profundo de nuestro servicio y la responsabilidad en la construcción de una Iglesia fraterna y esperanzada, así como de una sociedad solidaria y justa. Esta sociedad no se construye ni se impone desde fuera, sino a partir del sentido de responsabilidad de los unos hacia los otros. Como miembros del Cuerpo de Cristo descubrimos que el gesto de compartir y la vivencia del amor es el camino más adecuado para superar la indiferencia y globalizar la solidaridad.

En este mismo sentido, la campaña de CÁRITAS nos plantea este año una pregunta muy directa y concreta: «¿Qué haces con tu hermano?». A esta pregunta, no podemos responder como Caín: «¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?» (Gn 4,9). Hoy y siempre estamos llamados a preguntarnos dónde está el hermano que sufre y necesita nuestra presencia cercana y nuestra ayuda solidaria.
La solidaridad, como nos recuerda el papa Francisco, es «más que algunos actos de generosidad esporádicos. Es pensar y actuar en términos de comunidad (...), es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, la tierra, la vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales».

Ante esa multitud de hermanos que sufren, debemos mostrar nuestra especial cercanía y afecto hacia quienes claman y esperan de nosotros una mayor solidaridad. No podemos ser indiferentes:

  • Ante la muerte violenta de miles de cristianos, en distintos países de la tierra, por el simple hecho de mostrar el amor de Dios a sus hermanos y por confesar a Jesucristo como único salvador de los hombres.
  • Ante la situación de tantos cristianos y no cristianos que, a pesar de la corrupción y de las dificultades de la vida diaria, actúan con honestidad, trabajan por la justicia y se esfuerzan por atender a las necesidades más inmediatas de los empobrecidos. Hemos de colaborar en la promoción de su desarrollo integral y en la transformación de las estructuras sociales injustas.
  • No podemos ser indiferentes ante los millones de hermanos nuestros que siguen sin acceso al trabajo, tienen puestos de trabajo que no les permiten vivir con dignidad y se ven abocados a la emigración. Pensamos de manera especial en los jóvenes, en los parados de larga duración, en los mayores de 50 años a los que se les cierra el acceso a un puesto de trabajo y en las mujeres víctimas de discriminación laboral y salarial.
  • Tampoco podemos pasar por alto a los que no tienen vivienda o se ven privados de ella por los desahucios. Ésta es otra de las muchas heridas sociales que acentúa la precariedad y la desesperación de miles de personas y familias.
  • Nos duele y nos debe seguir doliendo la pobreza y el hambre en el mundo, sobre todo cuando la humanidad dispone de los medios y recursos necesarios para acabar con ella, como nos recuerda Cáritas Internationalis en la campaña “Una sola familia. Alimentos para todos”.
  • No queremos acostumbrarnos a las historias de sufrimiento y de muerte que se repiten en nuestras fronteras. A las de los miles de hombres y mujeres que huyen de las guerras, del hambre y la pobreza y no ven respetados sus derechos ni encuentran en el camino políticas migratorias que respeten su dignidad y su legítima búsqueda de mejores condiciones de vida.
  • Particular preocupación deben suscitar entre nosotros los miles de personas que en nuestra propia tierra son objeto de trata, así como las que se ven abocadas a situaciones de prostitución, en su mayoría mujeres, y que constituyen la nueva esclavitud del s. XXI.


3. Transformados en Cristo, globalicemos la misericordia

Ante los planteamientos culturales y sociales del momento presente, que generan tanta marginación y sufrimiento, estamos llamados a dejarnos afectar por la realidad y por la situación social que sufren nuestros hermanos más débiles y necesitados. Es urgente romper el círculo que nos aísla llevándonos a un individualismo que hace difícil el desarrollo del amor y la misericordia en nuestro corazón. Como nos recuerda Jesucristo, la salvación y la realización personal y comunitaria pasan por el riesgo de la entrega: «El que quiera ganar su vida la perderá y el que esté dispuesto a perderla la ganará» (Mc 8,35).

La clave para salir de la indiferencia está en entregarse a los demás como lo hace Jesús. Él sigue partiendo su Cuerpo y derramando su Sangre en la Eucaristía para que nadie pase hambre ni tenga sed. Por eso, mientras veneramos y adoramos solemnemente en nuestros templos, plazas y calles a Jesús Eucaristía en la fiesta del Corpus Christi, le decimos:

Gracias, Señor, por este don admirable, sacramento de tu presencia viva entre nosotros y de comunión con Dios y los hermanos.

No permitas que nos dejemos vencer por la indiferencia. Que nadie tenga la tentación de estar contigo, de amarte y de servirte, sin estar con los pobres, amar a los que sufren y servir a los necesitados.

Que nuestra contemplación, adoración y participación en el misterio de la Eucaristía nos identifique contigo, nos ayude a superar la indiferencia y a globalizar tu amor y tu misericordia.

15 de mayo de 2015
Comisión Episcopal
de Pastoral Social