martes, 17 de octubre de 2017

Entrega de la Missio a los Profesores de Religión

El pasado 6 de octubre el Seminario Menor acogió el Envío y Entrega de la Missio a los profesores de religión que desarrollan su labor en los centros escolares de toda la provinica, tanto públicos como concertados.


La inadmisible pena de muerte

Siguiendo en el camino marcado por San Juan Pablo II, el Papa Francisco -en un discurso pronunciado el 11 de octubre con motivo del 25 aniversario del Catecismo de la Doctrina Católica- ha declarado que «se debe afirmar con fuerza que la pena de muerte es una medida inhumana que humilla, en todas sus formas, la dignidad de la persona» y «es, en sí misma contraria al Evangelio porque se decide voluntariamente suprimir una vida humana que es siempre sagrada a los ojos del Creador». Por lo tanto «es necesario confirmar que, por grave que pueda ser el delito cometido, la pena de muerte es inadmisible ya que atenta contra la inviolabilidad y dignidad de la persona humana».

Hace 25 años, Juan Pablo II sufrió fuertes críticas de los católicos de Estados Unidos al proclamar en el nuevo Catecismo que en la mayoría de los países con un cierto nivel de desarrollo ya no se daban las circunstancias para condenar a nadie a la pena de muerte, por existir medios alternativos para impedir que la persona cometa nuevos daños.

El Papa afirma que el Catecismo debe modificarse de nuevo para excluir esa condena en todos los casos, recogiendo «no solo el progreso de la doctrina a cargo de los últimos Pontífices sino también la nueva conciencia del pueblo cristiano, que rechaza una pena que daña gravemente la dignidad humana».

El Papa reconoce que «en siglos pasados, la pena de muerte parecía la consecuencia lógica de la aplicación de la justicia», y «por desgracia, también en el Estado Pontificio se recurrió a este remedio inhumano». Una desviación del Evangelio, «por una mentalidad más legalista que cristiana».

lunes, 16 de octubre de 2017

Fiesta de Santa Teresa

El pasado 15 de octubre, con motivo de la Fiesta de Santa Teresa de Jesús, nuestro Obispo se acercó hasta las dos comunidades de monjas carmelitas de nuestra Diócesis para presidir la Eucaristía: el Monasterio de San José y Nuestra Señora de la Calle, en Palencia y el Convento de la Santísima Trinidad, en Carrión de los Condes.

Nuestra felicitación a estas dos comunidades de Vida Contemplativa en la Fiesta de su Fundadora.

Fiesta de Nuestra Señora del Pilar

El pasado 12 de octubre, Fiesta de Nuestra Señora del Pilar y Día de la Hispanidad, nuestro Obispo presidió la Eucaristía en el cuartel de la Guardia Civil de Palencia, con motivo de la Fiesta de su Patrona.

Iglesia por el Trabajo Decente

El pasado 7 de octubre se celebró el Día Mundial por el Trabajo Decente. Esta jornada para la Iglesia tiene por objeto sensibilizar a toda la sociedad sobre la razón de ser del trabajo humano, denunciar todas aquellas situaciones injustas y a la vez proponer, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, prácticas de relaciones laborales encaminadas a poner en el centro de toda actividad económica a la persona.

Alentados por el Espíritu, Iglesia por el Trabajo Decente, que es la coordinadora de las organizaciones eclesiales Cáritas, Confer, HOAC, Justicia y Paz, JEC, Profesionales Cristianos, Delegación de Acción Caritativa y Social, ACG, Equipo de Acción Social de la Parroquia de San Antonio, Equipo de Pastoral Obrera de Aguilar, Religiosas de María Inmaculada, más las adhesiones posteriores de la Parroquia de Cevico de la Torre, Cáritas de Villamuriel, Parroquia de Prádanos de Ojeda, Fundación “Hombres Nuevos”, Delegación de Pastoral Juvenil, Escuela Diocesana de Tiempo Libre, Delegación de Apostolado Seglar y el Secretariado de Pastoral Obrera y del Trabajo, junto a la Vicaría de Pastoral y al Pastor de la Diócesis, D. Manuel, quiere poner de manifiesto que “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”.
Es bueno resaltar, por un lado, este amplio número de grupos y personas que ya en nuestra Iglesia son conscientes de la importancia que para la vida de las personas y las familias tiene el trabajo y de que éste sea decente; y por otro lado también resaltar el carácter eclesial y de colegialidad a la hora de preparar los actos que, en la Diócesis palentina, se desarrollaron el pasado día 6 de Octubre. Actos que consistieron en:

Una Vigilia de oración. Se celebró en la capilla de las Religiosas de María Inmaculada. Orar poniendo en las manos de Dios la vida, con la confianza de que somos atendidos, pero también con la responsabilidad que el mismo Dios nos concedió de ser sus manos para dignificar esa vida. Así, mediante la dinámica de construir un muro con cajas, se presentaron testimonios de víctimas de la precariedad, la pobreza y el paro. A cada testimonio se dejaba un momento de silencio para la contemplación. Después a la luz de la Palabra de Dios, parábola del Buen Samaritano y de la Carta del Papa Francisco a los Movimientos Populares se reflexionó y oró más ampliamente para descubrir qué nos dice Dios, quienes son hoy nuestro prójimo y cuál ha de ser nuestra respuesta ante el sufrimiento humano. Por último la acción de gracias, que no es otra cosa que el actuar, el compromiso para transformar el mundo. En este sentido se dio lectura a los Objetivos de Desarrollo Sostenible para que podamos implicarnos en su logro.

Un Acto Público. El compromiso exige presencia en el mundo, anuncio, denuncia, testimonio, todo hecho con amor, para sensibilizarnos y sensibilizar sobre los problemas laborales para que el trabajo indecente deje de serlo y podamos construir un mundo mejor. De este modo se acudió a la calle Mayor. Allí se volvió a construir el muro con cajas de cartón pero esta vez para poner los logos de los movimientos, parroquias, organismos eclesiales que se han adherido a Iglesia por el trabajo decente. Se repartió una pulsera y un tríptico explicativo a quienes pasaban a la vez que dialogando se les invitaba a que comentasen que entienden por trabajo decente. Al final se leyó el manifiesto.

Añadir que también se preparó un guión litúrgico, enviado a todas las parroquias de la Diócesis, para que el domingo 1 de Octubre pudiesen utilizarlo en las Eucaristías con el fin de orar teniendo en cuenta esta realidad.

Todos estos actos son una invitación a la comunidad eclesial a ser conscientes de la importancia que tiene el trabajo para las personas, para su desarrollo integral. El mundo obrero y del trabajo necesita a una Iglesia abierta y misionera que le lleve la Buena Noticia de Jesús.

José Antonio Margüello Moratinos
(Secretariado para la Pastoral Obrera y del Trabajo)